Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha desembolsado hasta el domingo 8.956.022,81 bolivianos en compensaciones económicas a propietarios de vehículos afectados por la venta de gasolina desestabilizada . El pago se ha realizado tanto mediante transferencias bancarias como retiros en ventanilla del Banco Unión, según informó la estatal petrolera.
A pesar de este avance, la situación sigue siendo tensa, ya que sectores de choferes han anunciado nuevas medidas de protesta, incluyendo bloqueos de carreteras, debido a la persistencia de problemas con la calidad del combustible y la lentitud en la resolución de sus reclamos.
El proceso de compensación se gestiona a través del Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), y YPFB asegura que continúa revisando las solicitudes pendientes para garantizar una evaluación justa y transparente. La empresa estatal enfatiza que cada solicitud será analizada bajo criterios técnicos rigurosos.
YPFB ha establecido plazos límite para la recepción de reclamos a través de WhatsApp: el 15 de abril es la fecha final para presentar reclamos generales, mientras que los casos especiales tendrán hasta el 30 de abril para ser registrados.
Para facilitar el proceso y brindar información a los usuarios, YPFB ha habilitado líneas de atención al cliente a través de WhatsApp: el número 50850088 está disponible para consultas sobre el estado de los trámites de compensación, y el número 72150600 para el registro en el SREC. Además, la empresa invita a los interesados a visitar sus redes sociales oficiales para obtener información actualizada.
Sin embargo, estas medidas no han logrado calmar la frustración de los choferes, especialmente en Oruro, donde han ratificado su decisión de iniciar un paro indefinido con bloqueo de vías a partir de este lunes. Los transportistas denuncian la mala calidad de la gasolina y exigen una solución definitiva al problema.
En Santa Cruz, los mototaxistas también han amenazado con realizar bloqueos el martes, sumándose a las protestas y aumentando la presión sobre YPFB y las autoridades gubernamentales. Los mototaxistas expresan su preocupación por los daños que la gasolina adulterada ha causado a sus vehículos y a su fuente de ingresos.
La situación plantea un desafío para YPFB, que debe equilibrar la necesidad de compensar a los afectados con la presión de los grupos de transportistas que exigen medidas más rápidas y efectivas para garantizar la calidad del combustible. La empresa estatal se enfrenta a la tarea de demostrar transparencia y eficiencia en la gestión de la crisis, al tiempo que busca evitar el caos que podrían generar los bloqueos de carreteras.
El gobierno boliviano ha estado monitoreando de cerca la situación y ha instado a las partes involucradas a buscar una solución dialogada. Sin embargo, las negociaciones hasta el momento no han dado resultados concretos, y la amenaza de los bloqueos sigue latente.
La calidad de la gasolina ha sido un problema recurrente en Bolivia, y la reciente crisis ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer los controles de calidad y garantizar el cumplimiento de las normas técnicas. YPFB ha anunciado que está tomando medidas para mejorar la calidad del combustible, pero los choferes y mototaxistas exigen pruebas concretas de que estas medidas son efectivas.
La compensación económica es un paso importante para aliviar las pérdidas sufridas por los propietarios de vehículos afectados, pero no resuelve el problema de fondo, que es la necesidad de garantizar un suministro de combustible de calidad. Los transportistas exigen que YPFB asuma su responsabilidad y tome medidas para evitar que este tipo de situaciones se repitan en el futuro.
La situación actual podría tener un impacto significativo en la economía boliviana, especialmente en el sector del transporte. Los bloqueos de carreteras podrían interrumpir el flujo de mercancías y afectar el comercio, mientras que la incertidumbre sobre la calidad del combustible podría disuadir a los inversionistas.
YPFB se encuentra en una encrucijada, y su capacidad para resolver la crisis de la gasolina y restaurar la confianza de los transportistas será crucial para el futuro de la empresa y para la estabilidad económica del país. La empresa estatal debe demostrar que está comprometida con la transparencia, la eficiencia y la calidad, y que está dispuesta a escuchar las demandas de los choferes y mototaxistas.











