La Asamblea Nacional de Ecuador debatirá la admisibilidad de una iniciativa popular que busca regular el uso responsable del cannabis, tanto medicinal como para adultos. El proyecto, presentado por Cristian Albuja en agosto de 2025, cuenta con un informe favorable de la comisión de calificación, lo que significa que podría avanzar en el proceso legislativo si obtiene al menos 77 votos en el pleno este martes 7 de abril.
La propuesta de ley, compuesta por 23 artículos, dos disposiciones generales y una transitoria, establece un marco para el acceso, autocultivo, producción, comercialización y uso del cannabis, con el objetivo de reducir el mercado ilegal, desincentivar la inseguridad y proteger la salud pública. Uno de los puntos centrales del proyecto es la legalización del autocultivo, permitiendo a cada persona mayor de edad cultivar hasta 30 plantas de cannabis en propiedad privada, sin fines comerciales. Esta práctica, según el texto, no será penalizada.
Sin embargo, la comisión de calificación identificó una falta de claridad en la regulación del autocultivo. El artículo 7 del proyecto establece el límite de 30 plantas, pero no especifica si este límite se aplicará por domicilio, por persona natural o a través de un registro nacional. Esta ambig edad podría generar vacíos legales o permitir duplicaciones, lo que ha sido señalado como un punto a clarificar durante el debate legislativo.
El proyecto también contempla la creación de clubes de cannabis, donde personas mayores de edad podrán asociarse para investigar, consumir, comercializar, plantar y almacenar el producto de su autocultivo, en cantidades que serán determinadas por el reglamento. Además, se establece que los menores de 18 años no podrán acceder ni consumir cannabis para uso adulto, limitando su consumo únicamente a fines medicinales.
Para supervisar y controlar todas las actividades relacionadas con el cannabis, la propuesta de ley crea el Instituto Nacional de Regulación del Cannabis, una entidad autónoma que será responsable de la regulación del autocultivo, la producción, la comercialización y el uso del cannabis, tanto para fines medicinales como para uso adulto. El director ejecutivo de este instituto será nombrado por el presidente de la República.
La comisión de calificación de la Asamblea Nacional, en su informe, se limitó a verificar que el proyecto cumple con los requisitos formales, como la unidad de materia, la exposición de motivos, los considerandos y el articulado, así como la claridad de los artículos y su carácter orgánico u ordinario. Tras el análisis, la comisión determinó que el proyecto cumple con estos requisitos y, por lo tanto, recomendó su admisibilidad.
Los proponentes de la iniciativa popular argumentan que su objetivo es proteger y mejorar la salud pública, promover la justicia social y la equidad, reducir el crimen relacionado con estupefacientes, promover la seguridad y el desarrollo sustentable, proteger a los jóvenes y a las personas vulnerables, y respetar y proteger los derechos humanos.
El siguiente paso, una vez que la Asamblea Nacional apruebe el informe de admisibilidad, será que el Consejo Nacional Electoral verifique la autenticidad de las firmas de respaldo de la iniciativa popular. Se requiere el 0,25% de las firmas de las personas inscritas en el registro electoral. Si el número de firmas auténticas es insuficiente, los peticionarios tendrán un plazo de 90 días para completar el número requerido.
La iniciativa representa un intento de abordar la problemática del cannabis en Ecuador desde una perspectiva regulatoria, buscando equilibrar la protección de la salud pública con el respeto a las libertades individuales y la reducción del mercado ilegal. El debate en la Asamblea Nacional será crucial para determinar si esta propuesta avanza hacia una posible ley que transformaría la política de drogas en el país. La discusión sobre el control del autocultivo, en particular, se perfila como uno de los puntos más importantes a resolver durante el proceso legislativo. La creación del Instituto Nacional de Regulación del Cannabis también es un elemento clave, ya que esta entidad jugará un papel fundamental en la implementación y supervisión de la futura regulación.










