La inflación en alimentos y bebidas cerró marzo con un promedio del 2,3%, mostrando una desaceleración de 0,3 puntos porcentuales en las últimas cuatro semanas, según un informe de la consultora Labour, Capital & Growth (LCG). Sin embargo, esta tendencia a la baja se interrumpió en la quinta semana del mes, con un aumento del 1,5% en la variación de precios.
El estudio, realizado a través de web scraping de ocho mil productos en cinco supermercados cada miércoles, reveló que marzo fue el primer mes del año en registrar tres subas semanales en alimentos y bebidas que superaron el 1%. Los rubros que lideraron los aumentos fueron Productos de panificación, cereales y pastas (4,4%), seguidos por Productos lácteos y huevos (2,6%) y Frutas (1,9%). También se observaron incrementos en Bebidas e infusiones para consumir en el hogar (1,7%), Azúcar, miel, dulces y cacao , Aceites y Carnes (0,8% cada uno), Condimentos y otros productos alimenticios (0,5%) y Comidas para llevar (0,1%).
En contraste, Verduras fue el único rubro que experimentó una baja, con una disminución del 1,4% en su variación de precios. LCG destacó que los aumentos semanales se debieron principalmente a los precios de panificados, lácteos, bebidas y carnes, siendo estos últimos, junto con las frutas, los que más contribuyeron al promedio. En las últimas cuatro semanas, un 80% de los aumentos se explica por carnes, lácteos y bebidas.
Por su parte, EcoGo informó que la inflación en alimentos y bebidas se ubicó en un 1,9% mensual, desacelerándose 0,8 puntos porcentuales respecto a febrero. Esta moderación se atribuye a la desaceleración en la suba de la carne (de 5,2% a 4%) y a la caída en los precios de las verduras (de un aumento del 3,2% en febrero a una baja del 1% en marzo). Los alimentos consumidos en el hogar aumentaron un 2,1%, mientras que los consumidos fuera del hogar subieron un 0,8%, dejando un arrastre estadístico para abril de 0,4 puntos.
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