A menos de dos semanas de las elecciones presidenciales en Perú, la fragmentación política persiste, reflejada en las encuestas que no otorgan a ningún candidato una intención de voto superior al 12%. Esta volatilidad mantiene abierta la posibilidad de una sorpresa de última hora y anticipa una segura segunda vuelta.
Keiko Fujimori, figura central en los últimos tres procesos electorales, emerge nuevamente como la favorita para acceder a un ballotage, obteniendo el 11% de la intención de voto, según el último estudio de Ipsos publicado el domingo, tras la conclusión de la primera ronda de debates. La presentación de propuestas de los 35 candidatos que compiten por la presidencia se extendió a lo largo de tres días, y este lunes se inició la segunda y última ronda televisada.
La líder conservadora de Fuerza Popular mantuvo su nivel de apoyo con respecto a la encuesta de la semana anterior, concentrando su respaldo principalmente en Lima y la región oriental del país. En segundo lugar, Rafael López Aliaga, exalcalde de la capital y representante de Renovación Popular, experimentó una nueva caída de un punto, situándose en el 9%. Este descenso acerca al aspirante ultraderechista al grupo de candidatos que luchan por superar el umbral necesario para alcanzar la segunda vuelta.
Dentro de este grupo, el comediante Carlos Álvarez ha logrado un crecimiento significativo, sumando dos puntos y alcanzando el 7%. El candidato de País Para Todos, con un discurso de firmeza, capitalizó la imitación que realizó a otro competidor durante el primer debate y, para su segunda presentación, se acompañó de un personaje icónico de un popular programa humorístico. Esta estrategia busca conectar con el electorado de una manera más cercana y memorable.
Por otro lado, Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, se mantuvo estable en el 5% de la intención de voto, mientras que Alfonso López Chau, de Ahora Nación, con una base de apoyo sólida en el sur del país, descendió un punto, llegando al 4%. El mismo porcentaje obtuvo Roberto Sánchez, candidato de izquierda.
Un poco más rezagados, con entre dos y tres puntos de intención de voto, se encuentran Ricardo Belmont, César Acuña, Fernando Olivera, Marisol Pérez Tello, Yonhy Lescano y Ronald Atencio. A pesar de que estos movimientos son considerados técnicamente leves y se mantienen dentro del margen de error estadístico, la estrechez de la competencia sugiere que cualquier cambio, por pequeño que sea, podría generar expectativas e influir en una parte del electorado indeciso.
La historia reciente de las elecciones peruanas demuestra la posibilidad de giros inesperados. En 2021, en un escenario similar de fragmentación, el izquierdista Pedro Castillo ocupaba el séptimo lugar en las encuestas a diez días de la votación, pero finalmente logró obtener el primer puesto y, posteriormente, vencer a Fujimori en la segunda vuelta. Este precedente subraya la importancia de no descartar a ningún candidato y la imprevisibilidad del proceso electoral.
La actual campaña se caracteriza por la diversidad de propuestas y perfiles, lo que dificulta aún más la predicción de los resultados. Los debates televisados se han convertido en un espacio crucial para que los candidatos presenten sus planes de gobierno y busquen diferenciarse de sus competidores. La segunda y última ronda de debates, que se inició este lunes, será fundamental para consolidar apoyos y convencer a los votantes indecisos.
La incertidumbre política y económica que atraviesa el país, sumada a la desconfianza en las instituciones, contribuyen a la volatilidad del electorado. Los ciudadanos peruanos buscan alternativas que les permitan superar la crisis y construir un futuro más próspero. La elección del próximo presidente será determinante para el rumbo que tome el país en los próximos años.
La consultora Ipsos continuará realizando encuestas y análisis para monitorear la evolución de la intención de voto y ofrecer información relevante sobre el proceso electoral. Los resultados de estos estudios serán clave para comprender las tendencias y anticipar posibles escenarios. La atención se centra ahora en la segunda ronda de debates y en la capacidad de los candidatos para conectar con el electorado y presentar propuestas convincentes. La campaña electoral entra en su fase final, y la competencia se intensifica a medida que se acerca el día de las elecciones.








