La Junta de Desarrollo Local de Juan Hombrón ha solicitado una intervención urgente al Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y al Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) debido a la creciente erosión costera y el elevado riesgo de inundaciones en la desembocadura del río Chico, en la provincia de Coclé. La petición se realiza tras una serie de incidentes trágicos, incluyendo el reciente fallecimiento de dos personas por ahogamiento en playa Juan Hombrón, lo que ha puesto de manifiesto los peligros incrementados en la zona.
Según la Junta, la falta de canalización del río Chico está alterando la dinámica natural de la playa, acelerando el retroceso de la línea costera y exponiendo a la comunidad a mayores riesgos ante marejadas y lluvias intensas. El estancamiento del agua y la formación de represamientos en la desembocadura del río están provocando desbordamientos recurrentes, amenazando no solo viviendas e infraestructura, sino también la economía local, que depende en gran medida del turismo y el comercio relacionados con la playa.
La comunidad ha documentado un aumento en la inestabilidad de la zona, con corrientes impredecibles que representan un peligro para los bañistas. El 15 de marzo de 2026, un hombre de 64 años y una mujer de 45 años perdieron la vida ahogados en la playa, víctimas de estas peligrosas condiciones. Anteriormente, en enero del mismo año, se reportó el ahogamiento de un adulto de 60 años. Estos incidentes han generado una profunda preocupación entre los residentes y han impulsado a la Junta de Desarrollo Local a buscar una solución inmediata.
En las notas enviadas a MiAmbiente y Sinaproc, la Junta de Desarrollo Local detalla cómo la situación actual del cauce del río está afectando la seguridad de los habitantes y visitantes de Juan Hombrón. La erosión costera no solo reduce el espacio disponible para actividades recreativas y comerciales, sino que también debilita la protección natural contra eventos climáticos extremos. Los desbordamientos recurrentes del río inundan áreas residenciales y comerciales, causando daños materiales y poniendo en riesgo la vida de las personas.
La Junta enfatiza que la canalización del río Chico es una medida preventiva esencial para mitigar los riesgos y proteger a la comunidad. La canalización permitiría mejorar el flujo del agua, reducir la acumulación de sedimentos y evitar los desbordamientos. Además, contribuiría a estabilizar la línea costera y disminuir la erosión, creando un entorno más seguro para los bañistas y otros usuarios de la playa.
Los dirigentes comunitarios han expresado su frustración por la falta de atención a este problema, que consideran que ha sido ignorado durante demasiado tiempo. Señalan que han realizado múltiples gestiones ante las autoridades competentes, pero hasta la fecha no han recibido una respuesta satisfactoria. La Junta de Desarrollo Local insiste en la necesidad de una acción coordinada entre MiAmbiente y Sinaproc para ejecutar los trabajos de canalización de manera eficiente y efectiva.
La situación en Juan Hombrón es un claro ejemplo de los desafíos que enfrentan muchas comunidades costeras en Panamá debido al cambio climático y la falta de planificación territorial. La erosión costera y las inundaciones son cada vez más frecuentes e intensas, amenazando la vida de las personas, la economía local y el medio ambiente. La Junta de Desarrollo Local espera que las autoridades tomen en serio su solicitud y actúen con prontitud para proteger a la comunidad de Juan Hombrón y garantizar su futuro.
La Junta de Desarrollo Local ha reiterado su compromiso de trabajar en colaboración con MiAmbiente y Sinaproc para encontrar una solución sostenible a este problema. Están dispuestos a proporcionar toda la información y el apoyo necesarios para facilitar la ejecución de los trabajos de canalización. Sin embargo, advierten que la demora en la implementación de estas medidas podría tener consecuencias devastadoras para la comunidad. La seguridad de los residentes y visitantes de Juan Hombrón depende de una respuesta rápida y efectiva por parte de las autoridades competentes. La comunidad espera que esta vez su llamado sea escuchado y que se tomen las medidas necesarias para proteger su hogar y su futuro.












