La solicitud de renuncia no voluntaria de la directora nacional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG), Priscilla Carrasco, por parte de la ministra de la Mujer, Judith Marín, ha provocado una ola de críticas desde diversos sectores políticos. Carrasco, designada a través de Alta Dirección Pública, se encuentra actualmente en tratamiento contra un cáncer de mama triple negativo, diagnosticado en julio de 2025, y está recibiendo quimioterapia.
La decisión ministerial ha desatado la crítica transversal de figuras del oficialismo. La exministra Karla Rubilar, la senadora de RN María José Gatica y la excandidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, han expresado su desacuerdo con la medida.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), se sumó al rechazo a través de su cuenta en la red social X, enfatizando que “hay límites en política y en la vida”. Núñez instó a revertir la decisión, argumentando que se debe evitar profundizar el dolor de la directora y apelando a la empatía y compasión.
Esta controversia se suma a las recientes críticas de la senadora Núñez al gobierno, específicamente por el manejo comunicacional tras la publicación de la Segegob que afirmaba que Chile tenía un “Estado en quiebra”. En ese momento, la senadora señaló la dificultad del gobierno para enmendar un “problema profundo de comunicación”.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, respondió a las acusaciones de la senadora, afirmando que el gobierno mantiene la calma ante las emergencias y crisis. La situación de Carrasco y la respuesta del gobierno continúan generando debate y controversia en el ámbito político nacional.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


