El mundo, ya afectado por la escasez de petróleo, enfrenta una nueva amenaza a los suministros luego de que los hutíes, respaldados por Irán, intensificaran sus ataques en el Mar Rojo, poniendo en peligro una ruta crucial para el crudo saudí. Arabia Saudita había comenzado a desviar millones de barriles de petróleo, originalmente destinados a pasar por el bloqueado estrecho de Ormuz, hacia su puerto del Mar Rojo en Yanbu, ofreciendo un alivio temporal al mercado global. Sin embargo, la reciente escalada de la participación de los hutíes en el conflicto amenaza con interrumpir incluso esta vía alternativa.
Expertos como Richard Bronze, cofundador y jefe de geopolítica de Energy Aspects, advierten que cualquier interrupción de los flujos de petróleo saudí a través del Mar Rojo ejercerá una presión alcista significativa sobre los precios mundiales del petróleo. Durante las últimas dos semanas, un promedio de 4.6 millones de barriles diarios fueron cargados en buques en Yanbu, más del triple del promedio de 2023. Si bien esto representa una compensación parcial por los 15 millones de barriles diarios que el mundo no recibe debido al cierre del estrecho de Ormuz, la interrupción de otra ruta comercial crítica podría exacerbar la escasez y elevar aún más los precios.
Los ataques hutíes se centran en el estrecho de Bab el-Mandeb, conocido como la "Puerta de las Lágrimas", en respuesta a la guerra en Gaza. Estos ataques han obligado a las navieras a tomar rutas más largas, añadiendo semanas a los viajes y aumentando los costos de combustible, seguros y salarios de la tripulación. A pesar de esto, el flujo de crudo a través de Bab el-Mandeb aumentó un 21% en marzo en comparación con febrero, convirtiéndose ahora en un objetivo potencial para los renovados ataques hutíes.
El precio del petróleo Brent, el referente mundial, ya ha aumentado aproximadamente un 50% desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, alcanzando alrededor de $110 por barril el lunes. Artem Abramov, jefe de investigación de petróleo y gas natural de Rystad Energy, predice que si Bab el-Mandeb se vuelve intransitable para los petroleros, el Brent podría superar los $150 por barril en los próximos meses, antes de lo previsto. Abramov enfatiza que el cierre de esta vía marítima "simplemente romperá el sistema mucho más rápido" y que incluso la amenaza de un cierre impondrá una presión alcista continua sobre los seguros, el flete y los precios del petróleo.
Los hutíes han declarado su disposición a cerrar Bab el-Mandeb, advirtiendo que las consecuencias recaerán sobre Estados Unidos e Israel. Están equipados con una variedad de armas, incluyendo drones y misiles antibuque, lo que representa un riesgo considerable para los buques que transitan por el estrecho.
Si los hutíes efectivamente amenazan a los buques, los petroleros que salgan de Yanbu, principalmente con destino a Asia, deberán tomar una ruta mucho más larga y costosa, viajando a través del Canal de Suez, el mar Mediterráneo, la costa occidental de África y el océano Índico. Bronze de Energy Aspects, estima que esto añadiría varias semanas a los tiempos de viaje hacia Asia, profundizando la escasez de crudo en la región.
Asia es particularmente vulnerable a esta crisis, ya que depende de Medio Oriente para aproximadamente el 60% de su petróleo. Varios gobiernos asiáticos ya han tomado medidas para conservar energía, incluyendo la declaración de estados de emergencia energética y la reducción de la semana laboral. Filipinas, por ejemplo, ha acortado la semana laboral para algunos trabajadores gubernamentales a cuatro días, mientras que Corea del Sur ha aconsejado a los ciudadanos tomar duchas más cortas.
Según Muyu Xu, analista sénior de crudo en Kpler, todo el petróleo que sale de Yanbu y pasa por Bab el-Mandeb tiene como destino Asia. Si los ataques hutíes bloquean efectivamente el estrecho, Arabia Saudita podría priorizar los envíos de crudo a Europa, privando a Asia de suministros, o desviar los petroleros a través del Canal de Suez. Xu advierte que muchas partes de Asia comenzarán a experimentar escasez de crudo en abril a medida que agoten sus existencias actuales.
La situación se agrava por la dificultad de obtener suficiente petróleo, incluso a precios elevados. Xu afirma que "los altos precios del petróleo son un problema, pero lo más importante es que simplemente no pueden conseguir suficiente petróleo".
El viceministro de información del Gobierno hutí, Mohammed Mansour, declaró a CNN que cerrar Bab el-Mandeb "es una opción viable, y las consecuencias serán asumidas por los agresores estadounidenses e israelíes". Esta declaración subraya la seriedad de la amenaza y el potencial de una mayor escalada en la región. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de la situación, consciente de las graves implicaciones económicas y geopolíticas que podría tener una interrupción prolongada de los flujos de petróleo a través del Mar Rojo.











