El presidente Gustavo Petro anunció este lunes la finalización del servicio militar obligatorio en Colombia, cumpliendo una promesa de campaña. Según el mandatario, la transición se ha logrado gracias al aumento salarial que reciben los miembros del Ejército, lo que ha incentivado una mayor inscripción voluntaria.
Prometí en campaña acabar el servicio militar obligatorio y hacerlo voluntario. Literalmente ya lo hemos logrado gracias a que ganan el salario vital. No solo es voluntario sino que se inscriben más jóvenes que nunca y con alegría , escribió el presidente Petro en su cuenta de X.
La medida se formaliza a través del Decreto 1075 de 2025, ya detallado por el Ministerio de Defensa. Este decreto permite a los jóvenes prorrogar voluntariamente su etapa de formación dentro de las Fuerzas Armadas, superando los plazos actuales de 18 meses para quienes no han terminado el bachillerato y 12 meses para quienes sí lo han finalizado. La prórroga puede ser de entre 6 y 12 meses adicionales, dependiendo de los cupos disponibles y las necesidades específicas del Ejército, la Armada o la Policía.
Para acceder a esta prórroga, los interesados deberán presentar una solicitud con al menos cuatro meses de anticipación a su licenciamiento. Además, se requiere una evaluación de desempeño favorable por parte de su comandante y la ausencia de sanciones disciplinarias, penales o administrativas. Es importante destacar que los jóvenes podrán desistir de la solicitud de extensión en cualquier momento.
El decreto, firmado por el ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, y vigente desde el pasado 15 de octubre de 2025, se complementa con la consolidación del programa Servicio Social para la Paz. Esta iniciativa ofrece a los jóvenes una alternativa al servicio militar tradicional, permitiéndoles contribuir en proyectos relacionados con la gestión del riesgo, el medio ambiente, la educación y los derechos humanos, entre otros.
Los participantes en el programa Servicio Social para la Paz recibirán un certificado equivalente a la libreta militar, así como reconocimiento por su experiencia como primer empleo. Esta opción busca brindar a los jóvenes la oportunidad de servir a la nación de manera diferente, enfocándose en áreas de desarrollo social y comunitario.
El anuncio del fin del servicio militar obligatorio representa un cambio significativo en la política de defensa del país. Durante décadas, el servicio militar fue una obligación para los jóvenes colombianos, aunque con excepciones y alternativas. La decisión de Petro responde a una visión de modernización de las Fuerzas Armadas y a una apuesta por la voluntariedad como principio fundamental.
La implementación del decreto y del programa Servicio Social para la Paz se llevará a cabo de manera gradual, con el objetivo de garantizar una transición ordenada y eficiente. El Ministerio de Defensa ha asegurado que se tomarán todas las medidas necesarias para mantener la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas y garantizar la seguridad del país.
El gobierno espera que la nueva política de defensa contribuya a fortalecer la imagen de las Fuerzas Armadas y a atraer a jóvenes talentosos y comprometidos con el servicio a la nación. La voluntariedad, según el gobierno, permitirá contar con personal más motivado y capacitado, lo que se traducirá en una mayor eficiencia y efectividad en el cumplimiento de sus funciones.
La decisión de acabar con el servicio militar obligatorio ha generado diversas reacciones en la sociedad colombiana. Algunos sectores han celebrado la medida como un avance en la protección de los derechos de los jóvenes y en la modernización del país. Otros han expresado preocupación por el posible impacto en la capacidad de defensa del país y en la disponibilidad de personal para las Fuerzas Armadas.
El gobierno ha respondido a estas preocupaciones asegurando que la transición se realizará de manera responsable y que se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad del país. Además, ha destacado los beneficios del programa Servicio Social para la Paz, que permitirá a los jóvenes contribuir al desarrollo social y comunitario de manera significativa.
En resumen, el fin del servicio militar obligatorio en Colombia marca un hito en la historia del país. La apuesta por la voluntariedad y el fortalecimiento del programa Servicio Social para la Paz representan una nueva visión de la defensa y la seguridad, enfocada en el desarrollo social, la protección de los derechos de los jóvenes y la modernización de las Fuerzas Armadas. La implementación de esta nueva política será un desafío para el gobierno, pero también una oportunidad para construir un país más justo, seguro y próspero.










