El incipiente avance en la recuperación del mercado laboral estadounidense se encuentra en peligro debido a la escalada de tensiones en Medio Oriente. Tras un 2023 de crecimiento laboral moderado, con apenas 116.000 empleos añadidos, las esperanzas de una mejora se ven ahora amenazadas por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. El cierre potencial del estrecho de Ormuz ha provocado un aumento significativo en los precios del petróleo, superando los $30 por barril, y ha generado temores de inflación que podrían revertir los avances logrados.
Economistas advierten que si el precio del petróleo se mantiene por encima de los $100 hasta abril, la economía podría experimentar un cambio drástico, con un aumento de los despidos. Por el momento, la dinámica laboral se describe como “estancada”, con pocas contrataciones y pocos despidos, pero la incertidumbre está frenando los planes de expansión de las empresas. Gregory Daco, economista jefe de EY-Parthenon, prevé un crecimiento del empleo de apenas 20.000 empleos mensuales en la primera mitad del año, con una tasa de desempleo que podría alcanzar el 4,7% a finales de año.
El aumento en los precios de la gasolina, que ya ha alcanzado los $3,98 por galón, está afectando el ingreso disponible de los hogares estadounidenses, con un impacto estimado de más de $1.350 anuales. La OCDE proyecta que la tasa de inflación en Estados Unidos podría subir al 4,2% este año. Los consumidores, aunque cuentan con mayores reembolsos de impuestos, están anticipando aumentos de precios en bienes y servicios, lo que podría llevar a una reducción del gasto y, consecuentemente, a un debilitamiento del mercado laboral.
Los próximos datos del mercado laboral, incluyendo informes sobre rotación, contratación y despidos, serán cruciales para determinar la magnitud del impacto del conflicto en Medio Oriente. La resistencia del consumidor ante el aumento de los precios será un factor determinante. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


