Santa Cruz de Tenerife – El Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife han anunciado que el tercer carril de la autopista TF-5, en el tramo entre Guamasa y el Aeropuerto Tenerife Norte, estará operativo en un plazo de tres años. La inversión ascenderá a 66,4 millones de euros y los trabajos, que se espera comiencen en verano, no implicarán el cierre de los carriles existentes. La ampliación busca aumentar en un 50% la capacidad de una vía que soporta una media de 110.000 vehículos diarios, con picos de hasta 4.500 vehículos por hora.
El ingeniero responsable de la obra, Emilio Grande, detalló en rueda de prensa que el proyecto, cuya redacción se inició en 2018, se desarrollará entre los kilómetros 11 y 15 de la TF-5, concretamente entre San Lázaro y la empresa Coca Cola. La intervención no solo contempla la ampliación del carril, sino también la mejora de la funcionalidad de los enlaces de Guamasa, el aeropuerto y San Lázaro, con el objetivo de optimizar los flujos de tráfico en una de las zonas más congestionadas de la isla.
Grande precisó que la mayoría de las expropiaciones necesarias ya se realizaron durante la construcción original de la autopista, y que el 90% del tramo transcurre por dominio público, además de contar con cesiones de AENA. El proyecto, actualmente en fase de licitación tras su publicación el pasado 24 de diciembre, ha recibido nueve ofertas de empresas y uniones temporales de empresas, lo que asegura una competencia adecuada y evita el riesgo de quedar desierto. Se espera que la propuesta de adjudicación se eleve en las próximas semanas, con una posible adjudicación en abril, aunque los plazos definitivos dependerán de la resolución de posibles recursos.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, destacó que la actuación responde a un “grave problema de movilidad” en Tenerife, fruto de un trabajo basado en el consenso y la colaboración institucional. Subrayó que la movilidad “es mucho más que hacer obras”, requiriendo un conjunto de medidas que faciliten los desplazamientos de la ciudadanía, especialmente en áreas con alta concentración de población. En este sentido, Clavijo resaltó la apuesta por el transporte público, con una inversión que alcanza los 150 millones de euros anuales en Canarias, sumando aportaciones del Estado, el Gobierno autonómico y los cabildos, así como medidas para aumentar la capacidad de las guaguas.
El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, enfatizó que esta actuación “ya no es una previsión, sino una realidad en marcha”. Avanzó que el objetivo es iniciar las obras “cuanto antes”, previsiblemente en verano, dada la urgencia de mejorar la movilidad en este tramo de la TF-5.
Por su parte, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, calificó el tercer carril como “un paso decisivo en una prioridad clave para la isla”, considerando la infraestructura “crucial” para mejorar la movilidad y dar respuesta a los atascos que afectan a miles de personas diariamente. Dávila insistió en que esta actuación no es “una obra más”, sino una respuesta directa a los problemas de desplazamiento, el tiempo perdido en carretera y su impacto tanto en la calidad de vida como en el desarrollo económico de la isla.
El proyecto incluye la creación de un nuevo enlace tipo “hipódromo”, diseñado para redistribuir los flujos de tráfico y reducir los puntos de conflicto. Además, se reorganizará el enlace del aeropuerto, que absorberá parte del tráfico procedente de La Laguna para aliviar la carga en el enlace de San Lázaro. Estas mejoras buscan evitar interferencias entre los distintos itinerarios, especialmente entre los desplazamientos hacia Santa Cruz y el Puerto de la Cruz.
El crecimiento del tráfico en la zona ha sido exponencial. Según datos proporcionados por el ingeniero responsable, se ha pasado de unos 5.000 vehículos diarios en la década de 1960 a más de 100.000 en la actualidad, con picos de hasta 12.000 vehículos en horas punta. Esta cifra contrasta con la capacidad original de la infraestructura, diseñada para soportar 22.000 vehículos.
La presentación del proyecto contó con la participación de otros altos cargos, como el vicepresidente del Cabildo de Tenerife, Lope Afonso; el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez; y el concejal de Deportes y Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de La Laguna, Badel Albelo, lo que evidencia la importancia y el alcance de esta iniciativa para la isla de Tenerife y su capital. La coordinación entre las distintas administraciones y entidades, incluyendo los ayuntamientos implicados y AENA, ha sido fundamental para el desarrollo del proyecto, que comenzó a redactarse en 2018 y ha requerido años de planificación y consenso. La puesta en marcha del tercer carril de la TF-5 se presenta como una solución esperada para descongestionar una de las principales vías de comunicación de Tenerife y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.


