San Cristóbal, Táchira – Durante las últimas semanas, la ciudad de San Cristóbal y el estado Táchira han sido escenario de una serie de actividades dedicadas a la “Tachiraneidad” y a la celebración de los 465 años de la ciudad. Estas iniciativas buscan fortalecer y redefinir la identidad regional, una identidad que, según el periodista Porfirio Parada, es inherentemente relativa y en constante transformación.
Parada, quien ha vivido casi toda su vida en la región, describe su conexión con el Táchira como algo profundo y personal, a pesar de no haber nacido allí. Su sentir se manifiesta en sus recorridos por las avenidas de San Cristóbal y en sus miradas hacia los pueblos iluminados en las montañas. A pesar de mantener formalidades en el trato, se siente atraído por la sencillez de la vida en la montaña, buscando refugio en la naturaleza y en los recuerdos de tiempos pasados.
Uno de los eventos más destacados fue el concierto de la Orquesta Típica del Táchira “Onofre Moreno Vargas” en el Teatro Luis Gilberto Mendoza de la Unidad Vecinal. Fundada en 1968, la orquesta, bajo la dirección del maestro Leoncio Ontiveros, ofreció un repertorio de música tachirense, incluyendo bambucos interpretados con instrumentos colombianos. La presentación estuvo precedida por una magistral introducción del cronista de la ciudad, Luis Hernández Contreras, quien repasó la historia de las orquestas y maestros musicales que han contribuido a la riqueza de la música tachirense a lo largo de los años.
La reflexión sobre la identidad de la ciudad también se extendió al Museo del Táchira, ubicado en la Hacienda Paramillo, donde se llevaron a cabo ponencias con la participación del cronista Luis Hernández Contreras, el antropólogo Anderson Jaimes y el artista plástico Osvaldo Barreto. Los panelistas discutieron sobre los nombres de la ciudad, su geografía, sus memorias, sus tierras y su relación con las comunidades vecinas, remontándose a los tiempos de la conquista. Barreto destacó la importancia de las avenidas, redomas y esculturas actuales como elementos de la identidad cultural, al tiempo que reconocía las contradicciones y los desafíos que enfrenta la ciudad.
Para Parada, el retrato más auténtico de un tachirense se encuentra en la figura de sus padres, nacidos y criados en el popular Barrio Obrero. En sus rostros marcados por el tiempo, ha podido observar la humildad, el trabajo, la constancia y los valores andinos que definen a su familia. Sus recuerdos se remontan a los pueblos de Capachito y Loma de Pio, lugares que considera parte integral de su vida y su memoria.
El legado de su abuelo, Porfirio Parada, originario de Capacho, también representa un ejemplo de la identidad tachirense, no solo por lo que le han contado sus familiares, sino por los testimonios de quienes lo conocieron. La historia familiar se entrelaza con la geografía del estado, desde el Barrio Obrero hasta los pueblos de Capacho y Rubio.
A pesar de ser a menudo percibidos como provincianos, Parada argumenta que el Táchira ha desempeñado un papel crucial en la historia de Venezuela. Confía en que el destino de la región seguirá siendo especial en el futuro. Recientemente, tuvo la oportunidad de visitar el Páramo de La Laja y un rincón escondido en Peribeca, lugares que le permitieron conectar aún más con la belleza natural de su tierra.
La transmisión de la cultura tachirense a las nuevas generaciones también es evidente en la experiencia de Parada con su sobrina y ahijada Abby, quien cantó una canción de Chucho Corrales después de escucharla interpretada por una compañera de clase. Su pasión por el Deportivo Táchira, y la experiencia de ver a las familias reunidas en el estadio Pueblo Nuevo, también forman parte de su identidad como tachirense.
En definitiva, la vida cotidiana en el Táchira se caracteriza por el trabajo, el disfrute de la vida, la reflexión sobre el pasado y la conexión con la naturaleza. Para Parada, el Táchira es un lugar donde la gente se reúne para conversar sobre sus pueblos, sus recuerdos y sus esperanzas.
En otros asuntos de la región, Más Iguales ha alertado sobre la baja participación de las mujeres en espacios de poder en Venezuela. Ureña afina los detalles para la Semana Mayor, y el municipio Bolívar se prepara para recibir a los visitantes durante las festividades religiosas. Araque, por su parte, ha expresado su compromiso de aportar la mejor actitud al equipo. La joven Noelia Castillo recibió la eutanasia tras un largo proceso judicial.
Finalmente, se reportan ajustes en las tarifas del pasaje de la ruta San Antonio-Cúcuta, y se observa que los venezolanos se aferran al dólar a pesar de su creciente escasez en la calle. En noticias internacionales, Yailin ‘La Más Viral’ fue capturada en República Dominicana por posesión de armas en un lujoso Lamborghini.


