Bolivia se mantiene con vida en la búsqueda de un boleto para la Copa del Mundo 2026 al vencer 2-1 a Surinam en un emocionante partido de repechaje disputado en el Estadio Monterrey, ante una afición mayoritariamente boliviana y con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El encuentro, que contó con un aforo de 33,547 espectadores, vio a Bolivia remontar un marcador adverso gracias a los goles de Moisés Paniagua y Miguel Terceros, este último de penal.
Desde el inicio, se evidenciaron dos estilos de juego contrastantes. Bolivia, bajo la dirección de Javier Aguirre, apostó por un fútbol organizado, basado en la posesión del balón y la circulación de pases. Surinam, por su parte, se inclinó por un juego más directo, buscando explotar la velocidad y la fortaleza física de sus delanteros, especialmente de Gyrano Kerk, su número 7.
A pesar del control del balón por parte de Bolivia, Surinam fue el primero en generar peligro. Al minuto 28, una rápida descolgada comandada por Kerk culminó en un pase a Joel Piroe, quien tardó en definir y su disparo fue bloqueado por la defensa boliviana. Bolivia respondió al 31 con un disparo de Robson Matheus que rozó el arco surinamés, y Surinam cerró la primera mitad con dos acciones más de peligro, incluyendo un remate de Myenty Abena que fue detenido con el rostro por el portero boliviano, Guillermo Viscarra.
La segunda mitad comenzó con un golpe para Bolivia, ya que Surinam se adelantó en el marcador al minuto 48 con un gol de Liam van Gelderen. Sin embargo, la selección boliviana reaccionó de manera contundente y logró darle la vuelta al marcador en un lapso de apenas cinco minutos.
Moisés Paniagua, quien había ingresado al campo de juego al minuto 59, se convirtió en el héroe al empatar el partido al 72 con un remate dentro del área. La remontada se consumó al 77, cuando Miguel Terceros convirtió un penal, otorgado por una falta sobre Juan Godoy.
El Estadio Monterrey se transformó en una verdadera sucursal de Bolivia, con miles de aficionados vistiendo los colores de la selección andina y creando un ambiente de fervor mundialista. La afición boliviana, apoyada por algunos aficionados mexicanos que portaban la playera de la selección, coreó el nombre de su país desde el inicio del partido y abucheó cada acción de Surinam, especialmente al portero Etienne Vaessen por su táctica de perder tiempo. Incluso, la tradicional ola popularizada en México 86 fue replicada por los aficionados en las gradas.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue testigo del partido desde uno de los palcos, acompañado por Samuel García, gobernador de Nuevo León, quien lució la playera de la selección boliviana.
Miguel Terceros fue el jugador más destacado de Bolivia, orquestando el ataque del equipo y marcando el gol de la victoria desde el punto penal. Su actuación fue clave para la remontada y el triunfo de la selección andina.
La derrota de Surinam se produjo tras perder la ventaja de 0-1 en tan solo cinco minutos. El gol de Paniagua al 72 y el penal convertido por Terceros al 77 cambiaron el rumbo del partido y sellaron la victoria de Bolivia.
El equipo boliviano formó con Guillermo Viscarra, Efraín Morales, Luis Haquín, Roberto Fernández, Diego Medina, Héctor Cuellar (Moisés Paniagua al 59 ), Ramiro Vaca (Diego Arroyo al 88 ), Robson Matheus (Ervin Vaca al 88 ), Enzo Monteiro (Juan Sinforiano Godoy al 74 ), Miguel Terceros y Gabriel Villamil.
Por su parte, Surinam alineó a Etienne Vaessen, Myenty Abena, Shaquille Pinas (Anfernee Dijksteel al 70 ), Djavan Anderson, Jean-Paul Boetius (Radinio Balker al 45 ), Melayro Bogarde (Dion Malone al 84 ), Stefano Danswil (Sheraldo Becker al 84 ), Liam van Gelderen (Denzel Jubitana al 87 ), Tjaronn Chery, Gyrano Kerk y Joel Piroe.
Ahora, Bolivia se enfrentará a Irak el próximo martes en Monterrey, en un partido que definirá al último clasificado a la Copa del Mundo 2026. Surinam, por su parte, quedó eliminado de la competencia. La esperanza de ver a Bolivia en el Mundial sigue viva, y la afición boliviana se prepara para alentar a su selección en el decisivo encuentro contra Irak.












