Puig, grupo español de moda, fragancias y belleza, ha confirmado conversaciones con The Estée Lauder Companies, multinacional estadounidense líder en cosmética, sobre una posible combinación de negocios. El anuncio, realizado a través de un comunicado de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el 23 de marzo de 2026, ha provocado una reacción inmediata en el mercado bursátil, con un fuerte aumento en el valor de las acciones de Puig. No obstante, la compañía subraya que no se ha tomado ninguna decisión definitiva ni se ha alcanzado acuerdo alguno, y que la operación no está garantizada.
La confirmación de las negociaciones ha encendido el interés de los inversores, quienes anticipan que una eventual integración podría dar lugar a un grupo de mayor escala y con mayor capacidad competitiva en el negocio global de la belleza premium. Las acciones de Puig se dispararon en bolsa tras conocerse la noticia, reflejando la confianza de los mercados en el potencial de la operación.
Puig, fundada en Barcelona en 1914 por Antonio Puig, ha experimentado un crecimiento significativo a lo largo de las décadas, consolidándose como un actor global en el sector de la belleza de alta gama, con presencia en más de 150 países. Un hito clave en su trayectoria fue su salida a bolsa en mayo de 2024, valorando el grupo en cerca de 13.920 millones de euros. A pesar de la apertura al mercado, la familia fundadora mantiene el control del grupo, con el 73,5% de los derechos económicos y el 91,8% de los derechos de voto, gracias a una estructura accionarial que les otorga mayor peso en las decisiones.
El grupo llega a estas negociaciones con resultados sólidos. En 2024, Puig cerró con unas ventas netas de 4.790 millones de euros, un 11,3% más que el año anterior, superando el crecimiento del mercado de belleza premium. El EBITDA ajustado alcanzó los 969 millones de euros, con un margen del 20,2%, y el beneficio neto se situó en torno a los 530 millones, representando el mejor ejercicio de su historia reciente.
Fragancias y moda, con marcas como Carolina Herrera y Rabanne, siguen siendo el principal motor del grupo, representando cerca del 73% de las ventas, con más de 3.500 millones de euros y un crecimiento de doble dígito. Puig ha alcanzado una cuota récord del 11,5% en fragancias selectivas a nivel mundial. El maquillaje se mantiene estable, con una ligera caída, mientras que el cuidado de la piel gana peso y crece con fuerza, cerca de un 20%.
La compañía ha logrado reducir su deuda neta en más de 400 millones de euros, hasta situarla en 1.068 millones, lo que equivale a apenas 1,1 veces su EBITDA, lo que le proporciona mayor margen para afrontar nuevas inversiones o movimientos corporativos.
Las cuentas individuales de Puig Brands, S.A., la sociedad cabecera cotizada, reflejan una estructura propia de holding, con tenencia de participaciones, financiación intragrupo, tesorería centralizada y servicios de dirección. El activo total de la sociedad se elevó a 6.248 millones de euros en 2024, un 23% más que un año antes, impulsado por los fondos captados en la salida a bolsa y el aumento de sus participaciones en filiales como Byredo y Charlotte Tilbury. La deuda bancaria total disminuyó de 2.028 a 1.569 millones, mientras que el efectivo aumentó de 472 a 684 millones.
El beneficio neto individual de la holding descendió hasta 222,9 millones, frente a los 279,9 millones de 2023, debido a menores dividendos de filiales y mayores gastos financieros.
La reacción bursátil inicial ha sido favorable para Puig y negativa para Estée Lauder. El analista de XTB, Javier Cabrera, explica que el mercado no está leyendo la operación como una fusión entre iguales, sino como una posible absorción liderada por el grupo estadounidense. La empresa compradora suele experimentar caídas en bolsa porque lleva a cabo una salida de caja y/o acciones y corre el riesgo operativo de integrar a una nueva empresa en su estructura. Por otro lado, la empresa comprada suele subir porque el comprador suele pagar una prima de control , resume.
El encaje industrial entre ambas compañías es un argumento clave para la operación. Puig aportaría un portafolio sólido en fragancias y moda (Carolina Herrera, Rabanne, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci, Byredo o Charlotte Tilbury), mientras que Estée Lauder sumaría marcas de gran peso en maquillaje, cuidado de la piel y lujo (Clinique, La Mer, Bobbi Brown, Jo Malone o Tom Ford Beauty).
Desde el punto de vista estratégico, Cabrera considera que la operación crearía un gran operador en el sector que podría hacerle frente de manera más clara a L Oréal. Además, una compañía de mayor tamaño permitiría mayor innovación y gasto en publicidad, así como una diversificación geográfica más equilibrada.
La empresa conjunta habría tenido casi 20.000 millones de dólares en ventas en 2025, y su valor de mercado conjunto actual estaría cerca de los 40.000 millones de dólares.
La valoración es la clave para el accionista. El analista advierte que Puig presenta mejores ritmos de crecimiento que Estée Lauder y que el mercado podría no estar reflejando plenamente ese valor. La clave de la operación es el precio pagado por Puig , señala. XTB estima un precio objetivo para las acciones de Puig de 23,5 euros por título, lo que implica un margen de subida significativo desde los precios actuales.
Si el precio de valoración de las acciones de Puig es inferior a 23,5 euros, se considera que es mejor que la empresa continúe su camino sola. La negociación del precio final será determinante para el futuro de ambas compañías.








