El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, convocó a los 135 intendentes de la provincia de Buenos Aires a una reunión crucial en la Casa de Gobierno de La Plata este jueves 25 de marzo a las 15.30 horas. El encuentro, que se desarrollará en el Salón Dorado, tiene como objetivo central analizar las consecuencias negativas del plan económico implementado por el presidente Javier Milei sobre las finanzas tanto municipales como provinciales. La convocatoria abarca a jefes comunales de todos los espacios políticos, incluyendo aquellos que responden al oficialismo nacional, buscando un panorama amplio y diverso sobre la situación.
La reunión se centrará en la discusión de las consecuencias económicas del gobierno de Milei en el sistema productivo y económico de la provincia de Buenos Aires. Se evaluará en detalle el impacto de las medidas nacionales en la disminución de los ingresos municipales y provinciales, así como el efecto adverso que la actual situación económica está teniendo sobre la actividad comercial en todo el territorio bonaerense. Kicillof ha expresado previamente su preocupación por la crisis económica, señalando que productores de diversos sectores y tamaños coinciden en que la situación actual es desfavorable.
Más allá del análisis técnico-económico, la reunión también busca proyectar una imagen política de unidad. La presencia conjunta de intendentes de diferentes signos partidarios pretende señalar una preocupación compartida por el futuro económico de la provincia, en un contexto de creciente tensión entre la administración bonaerense y la Casa Rosada. Las diferencias se manifiestan tanto en los objetivos económicos planteados como en la forma de distribuir los fondos nacionales, generando un clima de confrontación que esta reunión busca, al menos en apariencia, atenuar.
Esta convocatoria se produce luego de que Kicillof denunciara, el 20 de enero en Chascomús, la existencia de una crisis de tal magnitud que afecta a todos los sectores productivos de la provincia. En ese encuentro, el gobernador escuchó a representantes de pequeños, medianos y grandes productores, quienes coincidieron en que la situación económica actual les está resultando perjudicial. Kicillof atribuyó esta situación a un modelo impuesto por el Gobierno nacional que, según su análisis, ataca a los trabajadores, los comerciantes y las pequeñas y medianas empresas.
El gobernador ha argumentado que la Argentina está experimentando una fuerte crisis económica e industrial como resultado de una política económica que, a su juicio, busca destruir el mercado interno. Kicillof sostiene que la reducción de salarios y jubilaciones provoca una caída en el consumo, la producción y el turismo, generando un círculo vicioso que agrava la situación económica.
En paralelo a la reunión con los intendentes, Kicillof ha intensificado su crítica al gobierno nacional a través de la presentación del Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF). Este think tank, según el gobernador, tiene como objetivo la creación de estudios sociales y económicos, así como la formación de cuadros políticos del Movimiento Derecho al Futuro. El primer documento elaborado por el CEDAF, titulado Diez mentiras y una zoncera , busca desmitificar, rebatir o discutir una serie de axiomas que el gobierno de Milei intenta imponer como verdades absolutas, tales como el supuesto crecimiento económico, la baja de la pobreza o el control de la inflación.
Kicillof ha acusado al gobierno de culpabilizar a la víctima de su modelo económico, afirmando que los problemas actuales son consecuencia de una política deliberada que beneficia a unos pocos y perjudica a la mayoría. En este sentido, el gobernador se refirió al caso $Libra, la criptoestafa que involucra al Presidente y a su hermana Karina, cuestionando la falta de acción judicial en este caso y contrastándola con la rapidez con la que se persigue a figuras del campo popular.
Además, Kicillof ha realizado declaraciones que han sido interpretadas como un indicio de sus aspiraciones presidenciales. En un reciente acto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el gobernador instó a los militantes a dejar de mirar las encuestas y las columnas de opinión de los diarios y a ir al barrio, a la fábrica, a la escuela, a los claustros para despertar el potencial del peronismo. Kicillof llamó a la militancia a despertar las células dormidas y a pensar un país , convocando a la acción política y a la discusión de ideas.
El gobernador cerró su discurso remarcando que, a pesar de los intentos del gobierno por generar desánimo y resignación , se está construyendo una alternativa desde la provincia de Buenos Aires para todo el país. El acto contó con la participación de figuras como el intendente Julio Alak, y referentes de la CTA y de la CGT como Hugo Yasky y Héctor Daer, lo que refuerza la idea de una articulación política más amplia en torno a la figura de Kicillof.
La reunión del jueves en La Plata se presenta como un punto de inflexión en la relación entre la provincia de Buenos Aires y el gobierno nacional, y podría marcar el inicio de una nueva etapa de confrontación política y económica. La participación de intendentes de todos los espacios políticos sugiere que la preocupación por el impacto del plan económico de Milei es transversal, y que la búsqueda de soluciones conjuntas podría ser una prioridad para los actores involucrados.











