Los conductores de combis y colectivos que cubren la ruta Lima-Huaycán-Chosica continúan operando a pesar del ataque sufrido por uno de sus compañeros la noche del martes en la avenida Ramiro Prialé, en Ate. El incidente ha generado temor entre los transportistas, quienes denuncian extorsiones por parte de la banda criminal ‘Los Mexicanos’.
Un equipo de RPP visitó el paradero inicial de estas unidades, ubicado en el jirón Chota, en el Cercado de Lima, donde conversó con uno de los choferes. El conductor reveló que, hasta hace poco, no habían sido víctimas de extorsión, pero ahora los delincuentes les exigen un pago diario de 10 soles.
“Han comentado los compañeros que a un compañero le han intervenido. [¿Él está bien?] La verdad, yo también no sé. Yo he estado anoche en Chosica durmiendo y los compañeros me han despertado. ‘Ha pasado esto’, me dijeron. ‘Qué raro’, dije yo. Me he sorprendido porque acá hemos estado tranquilos. Nunca ha habido nada de esas cosas. [Y tienen que trabajar]. Claro, es la necesidad que tenemos”, declaró el conductor, visiblemente afectado.
La mayoría de los transportistas se mostraron reacios a ser entrevistados o grabados, evidenciando el clima de miedo que se ha instalado en la ruta. Según sus relatos, miembros de ‘Los Mexicanos’ habrían estado vigilando y filmando a los conductores para identificarlos y atacarlos posteriormente.
El ataque del martes dejó cinco heridos, incluyendo al chofer de la unidad, quien, a pesar de sus lesiones, logró conducir el colectivo hasta el Hospital II Vitarte EsSalud. Afortunadamente, ninguno de los heridos sufrió lesiones graves y todos fueron dados de alta durante la madrugada.
RPP tuvo acceso a un video enviado por los delincuentes, quienes se identificaron como ‘Los Mexicanos’. En las imágenes se observa cómo los atacantes siguieron al colectivo desde su paradero inicial en el jirón Chota, lo que sugiere una planificación previa del ataque.
La situación ha generado una solicitud urgente de mayor presencia policial y acciones inmediatas por parte de las autoridades para frenar los atentados y garantizar la seguridad de los transportistas y pasajeros. Los conductores temen que el ataque a su compañero no sea un incidente aislado y que la violencia se intensifique si no se toman medidas contundentes.
El jefe del Instituto Nacional Penitenciario, Iván Paredes, informó que ha dispuesto una revisión de la clasificación de los reclusos, a raíz de la fuga de un preso del penal de Piura y otras vulnerabilidades en la seguridad de las cárceles. En declaraciones a RPP, Paredes reveló que en el penal de Piura, de régimen cerrado ordinario, se encuentran aproximadamente 100 internos sentenciados o procesados por extorsión y 100 por sicariato, a pesar de que deberían estar en un penal de régimen cerrado especial, que ofrece un mayor nivel de seguridad y control.
Esta situación en las cárceles podría estar relacionada con la actividad de bandas criminales como ‘Los Mexicanos’, que podrían estar coordinando sus operaciones desde el interior de los penales. La revisión de la clasificación de los reclusos busca evitar que los delincuentes más peligrosos sigan operando desde las cárceles y continúen generando violencia en las calles.
La extorsión a los transportistas se suma a la creciente preocupación por la inseguridad en Lima y Callao. Los conductores de combis y colectivos, que brindan un servicio esencial para miles de personas, se han convertido en blanco fácil para las bandas criminales que buscan obtener ingresos ilícitos.
La falta de recursos y la limitada presencia policial en algunas zonas de la ciudad dificultan el control de la delincuencia y la protección de los ciudadanos. Los transportistas exigen una respuesta rápida y efectiva por parte de las autoridades para garantizar su seguridad y la de sus pasajeros.
El ataque a la combi en Ate ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer la seguridad en las rutas de transporte público y de combatir la extorsión y la violencia por parte de las bandas criminales. La colaboración entre la policía, el Ministerio del Interior y las autoridades locales es fundamental para lograr este objetivo.
La situación de los transportistas de la ruta Lima-Huaycán-Chosica es un reflejo de la realidad que enfrentan muchos otros conductores en diferentes partes del país. La extorsión y la violencia son una amenaza constante para su seguridad y su sustento. Es urgente que se tomen medidas para proteger a estos trabajadores y garantizar que puedan seguir brindando un servicio de transporte público seguro y eficiente.


