El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intervenido hoy en el Congreso de los Diputados para denunciar la guerra en Irán, calificándola de inmenso error y advirtiendo de sus graves consecuencias económicas y humanitarias. En su discurso, Sánchez ha trazado paralelismos con la guerra de Irak de 2003, recordando la oposición masiva de la sociedad española a ese conflicto y criticando la decisión del entonces presidente, José María Aznar, de alinearse con Estados Unidos.
Sánchez ha recordado que más de 300.000 personas murieron como consecuencia de la guerra de Irak, generando inestabilidad en Oriente Medio y favoreciendo el surgimiento de grupos terroristas como Al Qaeda y Daesh. Ha criticado duramente la postura del Partido Popular y Vox, acusándolos de cinismo y falta de respeto al insinuar que la regularización de emigrantes es la causa de posibles atentados en Europa.
El presidente ha detallado las acciones del Gobierno español ante la crisis, incluyendo la denegación del uso de las bases de Rota y Morón para operaciones relacionadas con la guerra, la evacuación de 8.000 españoles y la aprobación de un escudo social de 5.000 millones de euros para paliar los efectos económicos del conflicto.
Sánchez ha insistido en que España defenderá el derecho internacional y la paz, y ha criticado la falta de coherencia de quienes condenan la invasión de Ucrania pero justifican los ataques en Irán. Ha afirmado que la España actual tiene voz y voto en el escenario internacional y que no será cómplice de agresiones ilegales ni de mentiras .
Finalmente, el presidente ha subrayado que ser aliado de otro país implica lealtad a principios compartidos y el coraje de decir la verdad, incluso cuando es incómoda. Ha concluido reafirmando el compromiso del Gobierno con la paz y la defensa del interés general de España y de la humanidad.
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