Varios países asiáticos están incrementando el uso de etanol en sus flotas de vehículos como una estrategia para reducir la dependencia de la gasolina, en un contexto de precios del petróleo persistentemente altos, según un informe reciente de la firma de servicios de cadena de suministro Czarnikow.
El informe, publicado el lunes, detalla un movimiento creciente en la región para diversificar las fuentes de combustible y mitigar el impacto económico de la volatilidad en el mercado petrolero. La demanda de etanol está siendo impulsada por la búsqueda de alternativas más económicas y la necesidad de asegurar el suministro energético.
En India, los productores de etanol están presionando para aumentar la mezcla obligatoria de etanol en la gasolina por encima del nivel actual del 20%. Este incremento buscaría reducir la importación de gasolina y promover la producción local de etanol, apoyando así a la industria azucarera del país, que es una fuente importante de materia prima para la producción de etanol.
Filipinas, por su parte, está explorando activamente la importación de mayores cantidades de etanol para cumplir con su mandato de mezcla de E10 (gasolina con un 10% de etanol). La necesidad de importar etanol subraya la demanda creciente en el país y la importancia de asegurar un suministro confiable para cumplir con las regulaciones gubernamentales.
Vietnam se prepara para implementar una mezcla de 10% de etanol en la gasolina a partir de junio de este año. Esta iniciativa representa un paso significativo hacia la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles y la promoción de fuentes de energía renovables en el país.
En Tailandia, el etanol E20 (gasolina con un 20% de etanol) se ha convertido en una opción más económica que la gasolina pura por primera vez en casi una década. Esta situación podría llevar a una mayor demanda de etanol y a una posible desviación de recursos azucareros hacia la producción de este biocombustible. Czarnikow señala que esta dinámica podría tener un impacto en el mercado azucarero global.
El informe de Czarnikow también analiza el impacto potencial de los precios del petróleo en el mercado del etanol. Las proyecciones para el cuarto trimestre del año actual indican un aumento en los precios del Brent, de 71 a 80 dólares por barril, y del WTI, de 67 a 75 dólares por barril. Estos aumentos en los precios del petróleo podrían hacer que el etanol sea aún más competitivo en comparación con la gasolina, impulsando aún más la demanda en los países asiáticos.
Además, el informe destaca la influencia de las políticas de precios de las empresas estatales de petróleo, como Petrobras en Brasil. Si Petrobras ajustara sus precios locales de gasolina para reflejar la paridad de importación, los precios del etanol podrían aumentar hasta el equivalente a un precio de azúcar bruto de 18 centavos de dólar por libra-peso. Esto ilustra la interconexión entre los mercados de etanol y azúcar, y cómo las decisiones políticas y económicas pueden afectar a ambos sectores.
La tendencia al alza en el uso de etanol en Asia refleja una estrategia más amplia para diversificar las fuentes de energía, reducir la dependencia de los combustibles fósiles y mitigar el impacto de la volatilidad en los precios del petróleo. Los países de la región están buscando activamente soluciones para asegurar su suministro energético y promover un futuro más sostenible. La creciente demanda de etanol también presenta oportunidades para los productores de etanol y para la industria azucarera, que puede beneficiarse de la mayor demanda de materia prima para la producción de biocombustibles.

