Tres ciudadanas venezolanas fueron detenidas por la Policía Nacional del Perú (PNP) acusadas de integrar la banda criminal “Los Extorsionadores del Mal”, responsable de aterrorizar a comerciantes de muebles de oficina en el Mercado Central de Lima. Las detenidas, identificadas como Yalimar Alejandra Capera Rivero, Karolay Yaneth Moreno Camacho y Kemily Daniela Tedesco Uranga, exigían elevadas sumas de dinero, alcanzando los S/150.000, a cambio de no atentar contra sus víctimas y sus familias.
Las dos primeras fueron capturadas en el jirón Cusco, una zona cercana a donde operaba la banda, mientras que Tedesco Uranga fue aprehendida en el distrito de Comas. La detención se realizó tras una exhaustiva investigación llevada a cabo por la División de Investigación de Extorsiones de la Dirincri, liderada por el coronel Holger Obando Cristóbal.
Según las investigaciones, las amenazas comenzaron a llegar a los comerciantes desde febrero de 2026. Los extorsionadores enviaban mensajes intimidatorios a través de diversos medios, incluyendo textos y aplicaciones de mensajería, en los que advertían sobre posibles ataques a los empresarios y sus seres queridos si no cumplían con los pagos solicitados. Uno de los mensajes, particularmente escalofriante, rezaba: “Estoy detrás de ti y tu familia las 24 horas (…) Se van a morir”. A este mensaje se adjuntaba un número de cuenta bancaria donde las víctimas debían depositar el dinero exigido.
Pero las amenazas no se limitaban a mensajes de texto. La banda también enviaba videos a sus víctimas, mostrando armas de fuego y grabaciones de los almacenes de los comerciantes afectados en Lima Este. El objetivo de estos videos era demostrar a los empresarios que estaban siendo vigilados constantemente, intensificando el miedo y la presión para que accedieran a sus demandas.
“Las amenazas no solo eran mensajes. También enviaban videos con armas de fuego y grabaciones de los locales para demostrar que estaban realizando seguimiento y control”, explicó el coronel Obando en una conferencia de prensa. “Esta banda criminal utilizaba tácticas de intimidación muy agresivas para someter a sus víctimas”.
Uno de los aspectos más preocupantes del caso es el nivel de detalle de la información que las detenidas poseían sobre los negocios de los comerciantes. La banda tenía conocimiento de datos contables, flujos de dinero, e incluso información sobre los empleados de las empresas extorsionadas. Las investigaciones revelaron que esta información privilegiada se obtenía gracias a que dos de las capturadas habían trabajado anteriormente en uno de los establecimientos afectados, mientras que la tercera aún se encontraba laborando en el Mercado Central.
“Muchas veces la información sale de la propia gente. En el proceso, una de ellas era personal del área contable de la empresa y conocía las cuentas, los pagos a proveedores y quiénes eran los empleados”, señaló el coronel Obando. “Esta situación pone de manifiesto la importancia de la seguridad interna en las empresas y la necesidad de verificar los antecedentes de los empleados”.
La Policía Nacional del Perú ha reunido pruebas contundentes contra las detenidas, incluyendo los mensajes de texto, los videos, las grabaciones de los almacenes y los depósitos bancarios realizados por las víctimas. Con estas pruebas, las autoridades esperan que el Ministerio Público solicite prisión preventiva para las implicadas y que, posteriormente, se obtenga una sentencia condenatoria.
Las investigaciones continúan para determinar si esta organización criminal está vinculada a otros casos de extorsión en el Centro de Lima. La PNP no descarta que “Los Extorsionadores del Mal” hayan estado operando en otras zonas de la ciudad, aterrorizando a otros comerciantes y empresarios.
El coronel Obando hizo un llamado a la población a denunciar cualquier intento de extorsión ante las autoridades. “No se dejen intimidar por estos delincuentes. Denúncienlos y colaboren con la Policía para ponerlos tras las rejas”, afirmó. “La extorsión es un delito grave que afecta la economía y la seguridad de nuestra ciudad”.
Este caso ha generado gran preocupación entre los comerciantes del Mercado Central de Lima, quienes temen ser víctimas de nuevas extorsiones. Las autoridades han reforzado la seguridad en la zona y han intensificado las patrullas para prevenir futuros incidentes.
La detención de estas tres ciudadanas venezolanas representa un duro golpe para la banda criminal “Los Extorsionadores del Mal”, pero las investigaciones continúan para desmantelar por completo la organización y llevar ante la justicia a todos sus miembros. La PNP ha advertido que no tolerará ningún acto de extorsión y que continuará trabajando incansablemente para proteger a los ciudadanos y garantizar la seguridad en la ciudad.


