Dos periodistas resultaron heridos este miércoles tras ser alcanzados por un misil israelí mientras realizaban una transmisión en vivo en el sur del Líbano. El incidente, que ha generado una ola de condenas y acusaciones de ataque deliberado, ocurrió cerca de una base militar en el río Litani, mientras el corresponsal de RT, Steve Sweeney, y su camarógrafo, Ali Rida, cubrían los recientes ataques israelíes a la infraestructura libanesa y el desplazamiento masivo de civiles.
El video del enlace en vivo, ampliamente difundido en redes sociales y medios de comunicación, muestra el momento exacto en que el proyectil impacta a escasos metros de los periodistas. Sweeney estaba hablando a la cámara, describiendo la situación en la zona, cuando la explosión sacude el puente detrás de ellos. Ambos periodistas fueron inmediatamente hospitalizados en Líbano, donde recibieron atención médica por heridas causadas por metralla.
Según informes médicos, Steve Sweeney sufrió heridas en el brazo, de donde los médicos extrajeron fragmentos del misil. Ali Rida resultó herido en la pierna, también por esquirlas. A pesar de la gravedad de las heridas, ambos periodistas se encuentran fuera de peligro, aunque su recuperación tomará tiempo.
Ali Rida, visiblemente afectado por el incidente, acusó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) de haber atacado deliberadamente al equipo de RT, a pesar de que ambos periodistas portaban chalecos y cascos con la identificación de prensa. “No esperábamos ser blanco de un ataque mientras llevábamos insignias de prensa. Pero quiero recalcar que fue un ataque directo: ¡sabían que éramos periodistas!”, declaró Rida a medios locales.
Steve Sweeney respaldó la versión de su camarógrafo, afirmando que el ataque fue “deliberado y dirigido contra periodistas, no hay duda al respecto”. Sweeney explicó que el equipo se encontraba preparando un reportaje sobre los ataques israelíes a los puentes que conectan el sur del Líbano con el resto del país, así como sobre la crisis humanitaria que afecta a más de un millón de personas desplazadas por los combates.
“Debemos decir que atacar a periodistas es un crimen de guerra. Atacar infraestructura civil es un crimen de guerra”, enfatizó Sweeney, instando a la comunidad internacional a investigar el incidente y responsabilizar a los culpables.
El incidente se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de los periodistas que cubren el conflicto en la región. En las últimas semanas, las fuerzas israelíes han sido acusadas de llevar a cabo ataques contra periodistas en la Franja de Gaza, donde cubren el conflicto palestino-israelí. Según diversas organizaciones de defensa de la libertad de prensa, al menos 200 periodistas han sido asesinados en Gaza desde el inicio de las hostilidades.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el ataque en la zona del río Litani, donde se encontraba el equipo de RT. Sin embargo, en un comunicado oficial, las FDI afirmaron haber emitido una “advertencia explícita” sobre no permanecer en dicha zona. “En imágenes difundidas en las últimas horas, se ve a un periodista en el cruce de Qasmiya. Se había emitido una advertencia explícita sobre esta zona. El cruce fue atacado después de transcurrido un tiempo prudencial desde las advertencias”, señaló el organismo.
Las FDI insistieron en que “no atacan a civiles ni a periodistas y operan de conformidad con el derecho internacional”. Sin embargo, esta explicación ha sido ampliamente cuestionada por organizaciones de derechos humanos y por el propio equipo de RT, que argumentan que la advertencia no justifica el ataque deliberado contra periodistas identificados.
La Cancillería de Rusia condenó enérgicamente el ataque, calificándolo de “no casual” en el contexto de los ataques contra periodistas en Gaza. La portavoz de la Cancillería, María Zajárova, señaló que “no puede calificarse de casual”, en el contexto del asesinato de 200 periodistas en Gaza por parte de Israel. “Sobre todo, teniendo en cuenta que el misil no impactó en un ‘importante objetivo militar estratégico’, sino en el lugar donde se realizaba el reportaje”, añadió Zajárova.
El incidente ha generado una fuerte condena por parte de organizaciones internacionales de defensa de la libertad de prensa, como Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). Estas organizaciones han instado a las autoridades israelíes a llevar a cabo una investigación exhaustiva sobre el ataque y a garantizar la seguridad de los periodistas que cubren el conflicto en la región.
El ataque contra el equipo de RT se suma a una larga lista de incidentes violentos contra periodistas en la región, lo que plantea serias dudas sobre el respeto de las fuerzas israelíes por la libertad de prensa y el derecho a la información. La comunidad internacional ha pedido a todas las partes involucradas en el conflicto que protejan a los periodistas y garanticen su seguridad, para que puedan seguir informando sobre la situación en la región de manera independiente y objetiva. La escalada de violencia contra periodistas podría tener un efecto escalofriante en la cobertura del conflicto, limitando el acceso a la información y dificultando la rendición de cuentas por posibles crímenes de guerra.


