Pedro Méndez Suárez, conocido afectuosamente como Pedro Melaíto, Pedro Fillo y Pedro Microbio, celebra ocho décadas de vida dejando un legado imborrable en el humor gráfico cubano. El caricaturista, galardonado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí (2016) y el Premio Nacional del Humor (2018), es una figura insigne en Villa Clara y en toda la isla, reconocido por su capacidad de plasmar la realidad con inteligencia y una aguda perspicacia.
Nacido en Placetas, su trayectoria vital es tan rica y variada como las líneas que componen sus caricaturas. Antes de convertirse en el maestro del trazo que conocemos hoy, Pedro Méndez experimentó diversas facetas. Sus manos, inicialmente dedicadas al laboreo del tabaco en su tierra natal, se unieron a la alfabetización en 1961, llevando el conocimiento y la educación a las montañas del Segundo Frente Oriental Frank País, en Holguín. Esta experiencia temprana, marcada por el compromiso social y la entrega a la Revolución, sentaría las bases de su futura obra.
Su incursión en el periodismo se inició en 1965, respondiendo a una convocatoria de corresponsales voluntarios del periódico Juventud Rebelde. Sin embargo, su gran salto al estrellato llegaría en 1968, con la fundación del suplemento humorístico *Melaíto* en el periódico Vanguardia. Durante 44 años, Pedro Méndez dirigió esta publicación, convirtiéndola en una de las más prestigiosas y longevas de su tipo en Cuba, especialmente en el ámbito provincial.
El suplemento, nacido en el contexto de los preparativos para la zafra del 70, se llamó inicialmente *A millón hasta los 10*, pero rápidamente el pueblo lo adoptó con el nombre de su creador, Melaíto. Durante más de dos décadas, hasta 1990, *Melaíto* se publicaba semanalmente con ocho páginas, ofreciendo una mirada crítica y divertida sobre la realidad cubana. Los desafíos económicos del período especial impactaron su producción, reduciéndola a un espacio más modesto en el periódico Vanguardia, que posteriormente se transformó en un semanario digital. No obstante, en 1994, *Melaíto* resurgió con una frecuencia mensual de cuatro páginas, enfocándose en la provincia de Villa Clara.
La búsqueda constante de perfeccionamiento llevó a Pedro Méndez a estudiar Dibujo y Pintura en la Escuela de Artes Plásticas Leopoldo Romañach, en Santa Clara, donde se graduó en 1974. Esta formación académica, combinada con su talento innato y su liderazgo, permitió que *Melaíto* evolucionara hacia un humorismo más sofisticado y trascendente, abordando temas universales sin perder su esencia cubana. Alrededor de Pedro Méndez se formó un equipo de dibujantes y caricaturistas que alcanzaron reconocimiento tanto en Cuba como en el extranjero.
Con un trazo inconfundible, Pedro Méndez abordó una amplia gama de temas, desde conflictos internacionales como la guerra y el terrorismo, hasta la lucha por la paz y el regreso de los Cinco Héroes. Sus caricaturas también reflejaron las problemáticas sociales y las escenas cotidianas de la vida cubana, capturando la idiosincrasia y el espíritu del pueblo. Algunas de sus historietas fueron incluso adaptadas al formato audiovisual por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
La obra de Pedro Méndez ha trascendido las fronteras de Cuba, participando en eventos en Italia, España, México, Costa Rica, Rusia y Alemania. Ha realizado más de 40 exposiciones personales y colectivas en las principales salas del país, consolidando su reputación como uno de los caricaturistas más importantes de Cuba. Además, desempeñó un papel fundamental como presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en su provincia natal.
El reconocimiento a su trayectoria llegó en 2016, cuando recibió el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida. El jurado destacó su “particular talento con la diestra y a la zurda, y con él expresa su gracejo, perspicacia y agudeza criollas mediante la línea definida, de trazos únicos, autentificados con sello de excelencia, que le ha convertido en un hombre de éxito en el periodismo humorístico”.
La figura de Pedro Melaíto representa un ejemplo de dedicación, talento y compromiso con el arte y la sociedad. Su obra, impregnada de humor, inteligencia y sensibilidad, seguirá inspirando a generaciones de artistas y periodistas cubanos, y seguirá siendo un testimonio invaluable de la historia y la cultura de Cuba. Su legado perdura no solo en las páginas de *Melaíto* y en sus exposiciones, sino también en el corazón de aquellos que han disfrutado de su arte y han aprendido a reírse de sí mismos y del mundo que les rodea. A sus 80 años, Pedro Méndez Suárez continúa siendo un referente del humor gráfico cubano, un maestro del trazo y un cronista incisivo de su tiempo.

