El futuro del Gabinete Ministerial liderado por Denisse Miralles pende de un hilo, enfrentando una crisis de confianza en el Congreso que podría desembocar en su caída y sumir al país en una mayor inestabilidad política a escasas semanas de las elecciones generales. Las negociaciones entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo han alcanzado un punto crítico, marcado por acusaciones de condicionamientos políticos y presiones para la distribución de cuotas de poder.
Fuentes parlamentarias consultadas por este medio revelan que diversas bancadas congresistas están exigiendo puestos ministeriales a cambio de su respaldo al Gabinete, lo que complica significativamente la posibilidad de alcanzar un consenso. Hasta el momento, la Primera Ministra Miralles solo cuenta con el apoyo confirmado de Alianza para el Progreso (APP), Honor y Democracia, Somos Perú y tres parlamentarios de Acción Popular (AP), sumando un total de 35 votos seguros. Sin embargo, la situación es aún más precaria, ya que el legislador de APP, Roberto Chiabra, ha mostrado en el pasado una tendencia a votar de manera independiente, reduciendo potencialmente el apoyo a 34 votos.
La bancada del corazón, tras una reunión con la PCM, ha decidido otorgar su confianza a Miralles, argumentando que los cuatro ejes de gestión presentados por la Primera Ministra son convincentes y responden a las necesidades del país. El legislador Héctor Valer enfatizó la importancia de otorgar la confianza al Gabinete para garantizar la gobernabilidad del país. No obstante, este apoyo no es suficiente para asegurar la aprobación del voto de confianza, ya que Renovación Popular, Podemos Perú, Juntos por el Perú, Avanza País, el Bloque Democrático y la Bancada Socialista han anunciado su intención de votar en contra.
Además, al menos cuatro congresistas de Acción Popular, Ilich López, Luis Aragón, María del Carmen Alva y Wilson Soto, se inclinan por la negativa, lo que eleva a 53 el número de legisladores que se oponen a la investidura del Gabinete. Podemos Perú ha condicionado su apoyo a la no privatización de Petroperú, una exigencia que la Primera Ministra ha descartado, manteniendo su postura firme en contra de la privatización de la empresa estatal.
La posibilidad de obtener los votos de Fuerza Popular y Perú Libre se presenta como la única vía para salvar el Gabinete Miralles. Sin embargo, la agrupación del lápiz, liderada por Keiko Fujimori, exige el control de los ministerios del Interior y Transportes a cambio de su respaldo, una demanda que ha sido negada por Flavio Cruz, portavoz de Perú Libre, quien asegura que su bancada aún no ha tomado una decisión y no tiene interés en obtener cargos ministeriales.
Fuentes cercanas a Palacio de Gobierno revelan que ha habido presiones desde Perú Libre al presidente José María Balcázar para que reemplace a Miralles y realice ajustes en el Gabinete Ministerial. Sin embargo, el mandatario ha reiterado su respaldo a la Primera Ministra, asegurándole su continuidad en el cargo.
Por su parte, APP ha comunicado su intención de votar a favor de la investidura, pero ha dejado claro que no se involucrará en la búsqueda de votos adicionales para el Gabinete, dejando a Miralles “sola” en su lucha por obtener la confianza del Congreso. Ante esta situación, la Primera Ministra ha optado por una estrategia de negociación individual con cada congresista, en lugar de buscar acuerdos con las bancadas en su conjunto.
Según fuentes del Ejecutivo, la aprobación del voto de confianza podría ser por un margen muy estrecho, posiblemente por dos o tres votos de diferencia, en una verdadera “carrera de caballos”. Fuerza Popular aún no ha definido su postura, a pesar de haber visto cumplida una de sus exigencias, el retorno a clases presenciales en medio de la crisis energética.
El Gobierno tampoco ha recibido con agrado las condiciones impuestas por algunas bancadas, como Podemos Perú, que ha vinculado su apoyo a la no privatización de Petroperú, una condición que no se ajusta a la realidad del decreto supremo que regula la actividad de la empresa estatal. Además, se rumorea que Fuerza Popular condiciona sus votos a que APP pierda sus supuestas cuotas en los ministerios de Salud, Vivienda y Transportes, una versión que ha sido desmentida por César Revilla, vocero de la bancada naranja.
En medio de esta incertidumbre, el presidente Balcázar estaría considerando nombres para reemplazar a Miralles, y en la PCM ya se estarían manejando posibles sucesores. La situación es crítica y el futuro del Gabinete Ministerial es incierto.
En declaraciones a RPP, la Primera Ministra Miralles expresó su confianza en lograr el voto de confianza del Congreso y se mostró optimista en cuanto a la posibilidad de convencer a los legisladores de la necesidad de unidad en el país. Destacó la positividad de las reuniones sostenidas con las bancadas y la recepción de comentarios y aportes a su plan de trabajo.
Miralles ha presentado cuatro ejes de trabajo para los próximos 134 días de gobierno de transición: atención inmediata a la crisis energética, garantía de recursos para el proceso electoral 2026, lucha contra la inseguridad ciudadana y consolidación de la estabilidad política, social y económica. En materia de seguridad ciudadana, se planea incorporar a 6 mil nuevos policías en las próximas dos semanas, con una inversión de S/253 millones.
En cuanto a la estabilidad económica, el Gobierno de Balcázar se compromete a cumplir con el déficit fiscal, a pesar de la aprobación de una norma que otorga gratificaciones y CTS a los trabajadores CAS, lo que podría generar un gasto adicional de S/3,000 millones. Además, se dejará un plan nacional de infraestructura 2026-2031 para el próximo Ejecutivo.
Diversos gremios empresariales, incluyendo la Confiep, ADEX, SNI, CCL, Canatur y ComexPerú, han pedido a los congresistas actuar con responsabilidad y otorgar el voto de confianza al Gabinete Ministerial, argumentando que la inestabilidad política perjudica la democracia, la institucionalidad y el clima de inversión. Felipe James, presidente de la SNI, consideró que sería una “irresponsabilidad enorme” no otorgar el voto de confianza, ya que paralizaría al país y retrasaría la recuperación económica.
La situación es tensa y el desenlace de la votación de confianza en el Congreso determinará el rumbo político y económico del país en un momento crucial, a pocas semanas de las elecciones generales. La incertidumbre es palpable y el futuro del Gabinete Miralles se vislumbra incierto.


