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Cuba a Oscuras: Apagón Masivo Sume a la Isla en el Caos

Se continúa el proceso "paso a paso" de recuperación del servicio con la creación de microsistemas para generar energía en pequeñas áreas que se van interconectando.

Cuba a Oscuras: Apagón Masivo Sume a la Isla en el Caos

La Habana, Cuba – Un nuevo y devastador apagón ha sumido a Cuba en la oscuridad, afectando a más de nueve millones de personas y marcando el sexto incidente de este tipo en lo que va de año y medio. La falla en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), cuyas causas aún se encuentran bajo investigación, comenzó a las 13:41 hora local (17:41 GMT) y, siete horas después, la gran mayoría de la isla permanece sin electricidad, así como sin acceso a telefonía fija y móvil e Internet. La situación, ya de por sí precaria, agrava la crisis económica y social que atraviesa el país.

El director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Lázaro Guerra, compareció ante la televisión estatal para informar sobre el lento y gradual proceso de recuperación del servicio. La estrategia actual se centra en la creación de microsistemas, pequeñas unidades generadoras de energía que se van interconectando para abastecer áreas específicas. Guerra enfatizó que se están analizando “todos los parámetros del Sistema” para determinar la causa raíz del apagón generalizado, aunque hasta el momento, según sus declaraciones, “todos los parámetros están bien” y “no se reportaron afectaciones en las unidades generadoras que estaban en servicio en el momento del apagón”.

La Unión Eléctrica (UNE), la compañía estatal dependiente del Minem, ha logrado activar microsistemas en varias provincias, incluyendo Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Villa Clara, Sancti Spíritus, Las Tunas, Granma y Holguín. Estos sistemas interconectados están diseñados para proporcionar electricidad a centros vitales como hospitales, centros de comunicación y plantas de procesamiento de alimentos. Sin embargo, el alcance de estos microsistemas es limitado y la gran mayoría de la población sigue sufriendo las consecuencias del apagón.

Según los últimos informes de la UNE, en La Habana, solo el 4,9% de los clientes (42.372) cuentan con servicio eléctrico. La compañía advierte que el restablecimiento de la corriente será un proceso “gradual” y dependerá de las condiciones del SEN. La situación es particularmente crítica para aquellos que dependen de la electricidad para funciones esenciales como el acceso a agua potable, la refrigeración de alimentos y la atención médica.

El gobierno cubano ha activado fuentes de energía alternativas, como la solar, la hidroeléctrica y motores de generación que operan con diésel y fueloil. No obstante, la disponibilidad de estos combustibles está severamente restringida debido al prolongado bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, que dificulta la importación de recursos energéticos esenciales. Energizar las centrales termoeléctricas sin un suministro confiable de combustible de rápido encendido representa un desafío significativo, tal como lo reconoció Guerra tras el anterior apagón masivo que afectó a unos seis millones de cubanos.

La infraestructura eléctrica cubana se encuentra en un estado crítico, con centrales termoeléctricas obsoletas que sufren frecuentes averías. La falta de divisas para importar combustible agrava aún más la situación, impidiendo la operación eficiente de los motores de generación. El apagón actual no solo interrumpe la vida cotidiana de los cubanos, sino que también pone de manifiesto la vulnerabilidad del sistema energético del país y la necesidad urgente de inversiones en infraestructura y diversificación de fuentes de energía.

La falta de electricidad tiene un impacto devastador en todos los sectores de la economía cubana. La producción industrial se ve paralizada, los servicios se interrumpen y el comercio se ve afectado. La escasez de combustible y la falta de mantenimiento adecuado de las centrales eléctricas han contribuido a la creciente inestabilidad del sistema energético.

La situación ha generado un creciente descontento entre la población, que ya enfrenta dificultades económicas significativas, incluyendo la escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos. Las protestas y manifestaciones han aumentado en las últimas semanas, y el apagón actual podría exacerbar aún más la tensión social.

La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación en Cuba y ha ofrecido ayuda humanitaria. Sin embargo, el gobierno cubano ha sido reacio a aceptar asistencia externa, argumentando que prefiere buscar soluciones internas.

El futuro del sistema eléctrico cubano es incierto. La falta de inversión, la obsolescencia de la infraestructura y la escasez de combustible representan desafíos importantes que deben abordarse de manera urgente. La recuperación del SEN y el restablecimiento del suministro eléctrico a toda la isla podrían llevar días o incluso semanas, dependiendo de la complejidad de las reparaciones y la disponibilidad de recursos. Mientras tanto, los cubanos se enfrentan a una nueva ola de dificultades y a la incertidumbre sobre cuándo volverán a tener acceso a la electricidad de manera confiable. La situación actual subraya la necesidad de una reforma integral del sistema energético cubano y de una mayor apertura a la inversión extranjera para garantizar un suministro eléctrico sostenible y confiable para el futuro. La dependencia de combustibles fósiles importados y la falta de diversificación de fuentes de energía hacen que Cuba sea particularmente vulnerable a las fluctuaciones del mercado internacional y a las políticas restrictivas de otros países.

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