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Ecuador: El Paraíso de las Ranas que Podría Salvar Vidas

Ecuador dispone de 700 especies de ranas y sapos en todo su mapa geográfico.

Ecuador: El Paraíso de las Ranas que Podría Salvar Vidas

Ecuador alberga una biodiversidad asombrosa en cuanto a anfibios, con 700 especies de ranas y sapos distribuidas a lo largo de su territorio. Un lugar clave para la conservación y el estudio de estos animales es Wikiri Sapoparque, ubicado en el valle de los Chillos, que se ha convertido en un santuario para 70 especies de ranas y sapos, ofreciendo una ventana única a la riqueza natural del país y un potencial inesperado para la medicina.

El parque, inaugurado en agosto de 2022 tras una exhaustiva investigación, busca visibilizar la importancia de la fauna ecuatoriana y concienciar sobre la necesidad de protegerla. Lola Guarderas, gerente del parque, enfatiza que “sabíamos desde el primer día que teníamos que mostrar todo este trabajo al público, necesitamos que los ecuatorianos sepan que viven en un paraíso. Todos somos custodios de esto que estamos perdiendo y es hora de actuar”.

La experiencia en Wikiri Sapoparque es inmersiva. Desde el momento en que se entra, el ruido del exterior se desvanece, dando paso a un ambiente que evoca la selva y los ecosistemas acuáticos donde habitan estos anfibios. Los visitantes pueden observar especies fascinantes, como la “rana invisible”, cuya transparencia permite ver el latido de su corazón, o la rana más grande del mundo, que puede alcanzar los 25 centímetros de longitud y pesar 2,4 libras.

Pero Wikiri Sapoparque no es solo un espacio de exhibición. También es un centro de investigación y reproducción de ranas, que contribuye a la conservación de especies en peligro de extinción y al desarrollo de la biotecnología. El Centro Jambatu, asociado al parque, logró en septiembre de 2019 reproducir por primera vez en la historia un sapo gigante utilizando tecnología in vitro. Guarderas explica que “reproducimos ranas para los mercados de mascotas, exportamos estas ranas y con ello ayudamos a financiar las actividades del centro de investigaciones”.

La diversidad de anfibios en Ecuador es excepcional. Según investigaciones del Centro Jambatu, el país alberga aproximadamente un 312% más de especies de ranas y sapos que todo el continente europeo. Esta riqueza se manifiesta en una gran variedad de colores, tamaños, químicos y esquemas de reproducción. La rana marsupial andina, por ejemplo, es una especie característica de la capital, que se encuentra en charcos y pequeñas lagunas.

Sin embargo, la verdadera joya de Wikiri Sapoparque reside en el potencial medicinal de las ranas. La piel de estos animales contiene componentes químicos que les permiten protegerse de patógenos, y estos mismos químicos podrían tener aplicaciones en la medicina humana. Guarderas revela que “algo que me llama la atención son los componentes químicos que las ranas tienen en la piel. Ellas tienen pieles húmedas que necesitan generar estos químicos para protegerse de patógenos que están en el ambiente. Resulta que estos podrían derivar en medicamentos para los humanos, para enfermedades que todavía no tienen cura”.

El parque guarda reservorios de pieles liofilizadas y los químicos que arrojan las ranas para trabajar en biotecnología. Estudios preliminares han demostrado que ciertas especies de ranas arborícolas pueden matar colonias enteras de bacterias en segundos, algo que los antibióticos no logran. Además, la toxina generada por una especie venenosa es hasta 200 veces más fuerte que la morfina. “Si esto se puede sintetizar para uso médico, Ecuador podría ser poseedor de fábricas enteras de este medicamento”, afirma Guarderas.

En particular, las especies Agalychnis spurelli y Epipedobates anthonyi han despertado un gran interés en la comunidad científica. La primera podría ser la clave para combatir comunidades de bacterias resistentes a los antibióticos, mientras que la segunda posee una toxina con un potencial analgésico superior al de la morfina.

Wikiri Sapoparque ofrece una experiencia educativa y vivencial. Los visitantes pueden participar en una búsqueda de ranas nocturnas en una réplica del bosque cálido-lluvioso del Chocó Andino, utilizando linternas para encontrar a los animales en la oscuridad. También pueden aprender sobre la alimentación de las ranas, que incluye 22 millones de grillos, 920 mil moscas de la fruta, 80 mil tenebrios y otras especies por mes, cultivadas en las instalaciones del parque. Los visitantes incluso pueden tocar algunos de estos insectos, lo que añade un elemento interactivo a la experiencia.

El futuro de Wikiri Sapoparque se centra en la conservación y la reinserción de especies nativas en peligro de extinción. El parque planea ampliar su centro de investigación para albergar a más animales amenazados. Guarderas advierte que “hoy por hoy, más del 50% de las especies que caminan por Ecuador están en riesgo y falta muchísimo por hacer”.

Wikiri Sapoparque está abierto de martes a domingo, así como en todos los feriados, de 10:00 a 16:00, con tours guiados de dos horas. El costo de la entrada es de $10,25 para adultos, $8,20 para niños de 6 a 12 años, y $5,10 para personas de la tercera edad o con discapacidad. Los menores de 5 años ingresan gratis. Este parque no solo es un refugio para la biodiversidad ecuatoriana, sino también una promesa de esperanza para el futuro de la medicina y la conservación.

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