---
GUAYAQUIL, 15 de marzo de 2026 – La implementación de un toque de queda de 15 días en las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo y El Oro ha generado una ola de cambios y contratiempos en las operaciones de las terminales terrestres de Guayaquil. Desde la medianoche de este domingo, la medida restrictiva, decretada por el presidente Daniel Noboa a través del Decreto Ejecutivo 329, ha obligado a miles de viajeros a modificar sus planes, adelantar o posponer sus viajes, y enfrentar la incertidumbre sobre la disponibilidad de transporte.
La terminal terrestre de la avenida Benjamín Rosales, la principal puerta de salida hacia la Sierra y otras regiones del país, ha sido el epicentro de esta situación. Usuarios como Margarita Soto, quien viaja regularmente a Quito los domingos, se vieron obligados a adelantar sus planes para evitar quedarse atrapados por el toque de queda. “Vine temprano a preguntar qué mismo los horarios para comprar con tiempo. Ya allá en Quito quedé con mi taxi de confianza para que me recoja en la madrugada, el problema solo es acá porque allá no hay toque de queda”, explicó Soto, reflejando la preocupación de muchos que dependen del transporte público para sus desplazamientos.
La medida ha impactado especialmente a las familias que tenían previsto viajar durante el fin de semana. Luis Gómez y Dayana Delgado, junto con sus tres hijos y otros seis familiares, optaron por adelantar su viaje a Quevedo para evitar contratiempos. “Queremos no estar al apuro o algo, preferimos adelantar hoy todo y salir con tiempo”, comentó la pareja, quien había llegado a Guayaquil por unas vacaciones a inicios de mes.
Otros viajeros, como Leopoldo Pereira, han decidido posponer sus planes por completo. Pereira tenía previsto viajar a Quito en las próximas dos semanas, pero ahora prefiere esperar hasta el final del mes para evitar las complicaciones del toque de queda. “Ya mejor me aguanto hasta fin de mes y hago un solo viaje. No quiero estar preocupado, vine a ver si podía cambiar el pasaje o vendérselo a alguien que quiera viajar mañana”, señaló Pereira, quien también lamentó la falta de información clara por parte de algunas cooperativas de transporte.
La Fundación Terminal Terrestre ha anunciado que las terminales Costa, Pascuales y Jaime Roldós Aguilera brindarán atención al público desde las 06:00 hasta las 21:00. Hasta ese horario, las cooperativas podrán expender boletos para movilizarse sin inconvenientes desde Guayaquil a otros destinos. Sin embargo, la entidad ha exhortado a las cooperativas a cumplir con las disposiciones gubernamentales y garantizar la movilidad ordenada de los usuarios durante el periodo de vigencia del toque de queda.
En un comunicado, la administración de las terminales terrestres recomendó a la ciudadanía planificar sus viajes con anticipación, verificar los horarios de las frecuencias directamente con las cooperativas de transporte y acudir oportunamente para evitar contratiempos. La falta de información clara y actualizada ha sido una de las principales preocupaciones de los viajeros, quienes se han quejado de la dificultad para obtener detalles precisos sobre los horarios y la disponibilidad de boletos.
Milena Elizalde, otra viajera afectada por la medida, explicó que el toque de queda obligará a ajustar reuniones y viajes programados durante la segunda quincena de marzo. “No se puede viajar antes a distancias largas porque eso nos obliga a gastar en un hospedaje o llegar de madrugada. Uno se ajusta a viajar en la madrugada para llegar al amanecer e ir directo a reuniones de trabajo. Tocará hablar, aplazar o concretar reuniones por Zoom”, señaló Elizalde, destacando el impacto del toque de queda en la vida cotidiana y en las actividades profesionales.
A pesar de la incertidumbre, la afluencia de usuarios en la terminal matriz se mantuvo regular este sábado. La demanda de boletos se concentró en las cooperativas que van a Santa Elena y a destinos en Azuay, donde los viajeros buscan refugio en balnearios y sitios turísticos que no están sujetos a las restricciones de movilidad. “Tocará viajar a otros lugares donde se pueda pasear sin problema durante la noche y madrugada”, dijo un viajero, reflejando la búsqueda de alternativas para disfrutar del tiempo libre a pesar de las limitaciones impuestas por el toque de queda.
La situación en las terminales terrestres de Guayaquil es un reflejo de los desafíos que enfrenta la ciudad y las provincias afectadas por el toque de queda. La medida, aunque justificada por las autoridades como una estrategia para controlar la inseguridad, ha generado una serie de inconvenientes y preocupaciones para los ciudadanos, quienes se ven obligados a adaptar sus planes y enfrentar la incertidumbre sobre el futuro. La coordinación entre el gobierno, las cooperativas de transporte y las autoridades locales será fundamental para garantizar la movilidad ordenada de los usuarios y minimizar los impactos negativos del toque de queda en la vida cotidiana de los ecuatorianos. La transparencia en la información y la disponibilidad de alternativas de transporte serán clave para mitigar la frustración y la ansiedad de los viajeros, y para asegurar que puedan llegar a sus destinos de manera segura y eficiente.


