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¡Adiós Dietas Únicas! La Ciencia Revela 5 Caminos Hacia una Vida Saludable

Así lo indica una nueva investigación internacional que ha contado con la participación de la Universidad Politécnica de Madrid

¡Adiós Dietas Únicas! La Ciencia Revela 5 Caminos Hacia una Vida Saludable

Un nuevo estudio internacional, con participación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), ha desvelado que no existe una única fórmula mágica para adoptar hábitos de vida saludables. La investigación, publicada en la prestigiosa revista ‘Annals of Behavioral Medicine’, identifica cinco patrones distintos en la forma en que los adultos modifican su dieta y su nivel de actividad física, lo que sugiere la necesidad de intervenciones personalizadas para lograr cambios duraderos.

El estudio, que ha seguido a 439 adultos durante dos años a través de un programa intensivo que combinó sesiones presenciales, seguimiento telefónico y herramientas digitales, ha revelado una diversidad sorprendente en las trayectorias de cambio. Los investigadores enfatizan que comprender estas diferentes vías es crucial para identificar a aquellos individuos con mayor riesgo de abandonar sus esfuerzos o fracasar en la adopción de hábitos saludables.

“Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que no existe una única estrategia válida para todas las personas que intentan perder peso o mejorar su salud”, explica Miguel Ángel Rojo-Tirado, uno de los investigadores de la UPM que ha participado en el estudio. “Identificar las distintas trayectorias ayuda a comprender por qué algunas personas mantienen hábitos saludables y otras no, y permite detectar a los grupos con mayor riesgo de abandono o fracaso”.

El primer grupo identificado por los investigadores muestra una actividad física moderada combinada con una reducción inicial en el consumo de grasas. Este grupo experimentó mejoras tempranas en su salud que, posteriormente, se estabilizaron. En contraste, un segundo grupo se caracterizó por una baja actividad física y una dieta irregular, con pocos cambios significativos a lo largo del tiempo y fluctuaciones en la ingesta de grasas.

El grupo más numeroso, representando una parte significativa de los participantes, combinó altos niveles de actividad física con una disminución en el consumo de grasas. Sin embargo, este grupo mostró una tendencia a reducir su nivel de actividad física después de los primeros seis meses, lo que subraya la importancia de mantener la motivación y el apoyo a largo plazo.

Un cuarto grupo de participantes experimentó un aumento inicial tanto en la actividad física como en la calidad de la dieta, seguido de un retroceso hacia hábitos menos saludables. Este patrón destaca la vulnerabilidad de algunos individuos a recaer en comportamientos poco saludables después de un período inicial de éxito.

Finalmente, el último grupo, que incluía una proporción mayor de personas con diabetes, mostró pocos cambios en su nivel de actividad física y en su ingesta de grasas, permaneciendo relativamente inactivo y con una dieta poco saludable. Este grupo representa un desafío particular para los profesionales de la salud, ya que requiere intervenciones específicas y adaptadas a sus necesidades individuales.

Los investigadores señalan que los primeros seis meses son un “período clave” para consolidar los cambios en la dieta y en el ejercicio. Durante este tiempo, es fundamental establecer rutinas saludables y proporcionar un apoyo continuo para evitar el abandono.

“Los datos obtenidos refuerzan la necesidad de diseñar intervenciones más personalizadas para lograr cambios duraderos en los hábitos de vida”, afirma Deng Wang, otro de los investigadores involucrados en el estudio. “En lugar de adoptar un enfoque único para todos, debemos adaptar las estrategias a las necesidades y características individuales de cada persona”.

Este estudio adquiere una relevancia particular en un contexto global marcado por el aumento de la obesidad y el sobrepeso. En Estados Unidos, más del 40% de la población adulta presenta obesidad, mientras que en Europa, aunque la tasa de obesidad es más baja, cerca del 60% de la población sufre de exceso de peso. Estas cifras alarmantes subrayan la urgencia de desarrollar estrategias efectivas para promover hábitos de vida saludables y prevenir enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad.

Peter T. Katzmarzyk, también investigador del estudio, añade: “La personalización de las intervenciones no solo implica adaptar la dieta y el ejercicio a las preferencias individuales, sino también tener en cuenta factores como el estado de salud, el nivel socioeconómico y el entorno social de cada persona”.

El equipo de investigación de la UPM y sus colaboradores internacionales esperan que los resultados de este estudio sirvan de base para el desarrollo de programas de salud más efectivos y personalizados, que tengan en cuenta la diversidad de las trayectorias de cambio y las necesidades individuales de cada persona. La clave, según los investigadores, reside en abandonar la idea de una solución única y adoptar un enfoque más flexible y adaptado a la realidad de cada individuo. El futuro de la salud pública, por lo tanto, pasa por la personalización y la comprensión profunda de los factores que influyen en la adopción de hábitos de vida saludables.

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