Liga Deportiva Alajuelense regresó de Los Ángeles con un valioso empate 1-1 ante el LAFC, en el partido de ida de la serie de la Liga de Campeones de la Concacaf. El resultado, lejos de ser una derrota, ha encendido la ilusión de la afición manuda, que ya se prepara para un lleno total en el Estadio Alejandro Morera Soto el próximo martes, donde se definirá el pase a la siguiente fase del torneo.
El partido en el BMO Stadium fue un encuentro táctico y disputado, donde el Alajuelense demostró solidez defensiva y capacidad para neutralizar el poder ofensivo del LAFC, un equipo plagado de figuras de la Major League Soccer (MLS). El gol del empate alajuelense fue obra de Alejandro Alvarado, quien aprovechó una oportunidad para igualar el marcador y traer un resultado positivo a Costa Rica.
Tras el encuentro, el director técnico del Alajuelense, Óscar Ramírez, se mostró satisfecho con el desempeño del equipo, destacando la inteligencia táctica y el orden defensivo que mostraron sus jugadores. “La evaluación del partido siempre a estos niveles es complejo, son dos partidos y el primero hay que saberlo jugar. Dejamos un poco el tema de la posesión, sabíamos que teníamos un equipo que si queríamos jugar, era peligroso en las transiciones. Fuimos ordenados, con un bloque”, explicó Ramírez en la conferencia de prensa posterior al partido.
El estratega manudo reconoció que el LAFC es un rival peligroso, con jugadores de gran calidad individual, pero que su equipo supo contenerlo y aprovechar las oportunidades que se presentaron. “Al final, creo que nos llevamos lo que buscamos, que era un resultado positivo, sabiendo que nos espera un partido complicado”, añadió.
Ramírez también resaltó el trabajo de su cuerpo técnico en el estudio del rival, identificando sus fortalezas y debilidades, y diseñando una estrategia para neutralizar su juego. “Este cuerpo técnico es muy estudioso de los rivales, saber buscar sus falencias y virtudes y saber neutralizar. El equipo viene en evolución, ha sido un semestre difícil y poco a poco vamos saliendo. Es un aliciente importante, esto nos va a servir para el cierre”, comentó.
El entrenador también enfatizó la importancia del aspecto emocional en el fútbol, recordando la capacidad de Costa Rica para superar obstáculos y lograr grandes proezas en el pasado, como la clasificación al Mundial de Italia 90 y el desempeño en el Mundial de Brasil 2014. “Nuestro fútbol, nuestra cultura, nuestra idiosincracia va por el tema emotivo. Con situaciones en desventaja como en Italia 90 tuvimos la capacidad y la parte emotiva para nuestro primer Mundial y en Brasil 2014 nos tocaron tres campeones mundiales y quedamos primeros. Somos capaces de muchas cosas”, afirmó Ramírez.
En cuanto al desempeño individual de los jugadores, Ramírez destacó el papel de Alejandro Alvarado, quien ha tenido un proceso de evolución interesante en el equipo. “Lo de Alejandro ha sido un proceso interesante, porque tuvo su primera experiencia acá, se ha utilizado en todo el mediocampo. Naturalmente tiene una capacidad muy buena que es el remate de media distancia. Hoy pegó un segundo remate que pudo ser muy importante, la intensidad la tiene, la viveza de jugar en esa zona ha despertado más y el interés de él. Hizo un muy buen papel, ha tomado una constancia muy buena y hay otros muchachos que cumplieron muy bien, en sí resalto al equipo”, señaló.
El Alajuelense ahora se prepara para enfrentar a Pérez Zeledón el próximo viernes en un partido importante de la Liga FPD, antes de concentrarse por completo en el partido de vuelta contra el LAFC. Ramírez advirtió que el partido contra Pérez Zeledón será un desafío, pero que su equipo está preparado para afrontarlo con la misma intensidad y concentración que mostró en Los Ángeles. “Ahora el viernes es otro partido importante, contra Pérez Zeledón, que también es difícil. Se planeó bien, estos partidos son como finales”, dijo.
La afición manuda ya ha comenzado a adquirir sus boletos para el partido de vuelta en Morera Soto, y se espera un ambiente de fiesta y fervor en el estadio. El Alajuelense sabe que tendrá que superar un obstáculo difícil, pero confía en su capacidad para lograr la victoria y avanzar a la siguiente fase de la Liga de Campeones de la Concacaf. El empate en Los Ángeles le da una ventaja moral y la oportunidad de definir su destino en casa, ante su afición. La esperanza de ver al Alajuelense nuevamente brillando en el escenario internacional está más viva que nunca.


