Dejar cargadores y aparatos electrónicos conectados a la corriente, incluso cuando no se utilizan, es una práctica común en muchos hogares. Sin embargo, esta costumbre, aparentemente inofensiva, puede acarrear riesgos eléctricos e incluso contribuir al aumento del consumo de energía a largo plazo, según advierten expertos en seguridad y eficiencia energética.
Andreia Silva, técnica en seguridad laboral, señala que los aparatos conectados a la red eléctrica durante períodos prolongados pueden presentar fallos, especialmente en instalaciones residenciales antiguas o que no reciben mantenimiento adecuado. “Dejar aparatos electrónicos enchufados por mucho tiempo puede generar riesgos eléctricos e incluso de incendio, sobre todo si no hay un mantenimiento adecuado o si la instalación eléctrica es antigua”, explica.
La especialista detalla que muchos dispositivos continúan consumiendo energía incluso cuando están aparentemente apagados. “Muchos aparatos siguen consumiendo energía incluso en modo ‘stand-by’, como televisores, microondas y cargadores”, afirma. Además, destaca que el uso continuo puede provocar el sobrecalentamiento de componentes internos. “El uso continuo puede causar el calentamiento de la fuente o del transformador, aumentando el riesgo de fallas”, completa.
Otro punto crítico es la sobrecarga de enchufes y extensiones. “Los enchufes o extensiones sobrecargados también pueden calentarse y provocar un cortocircuito”, alerta Silva. Esta situación se agrava cuando se utilizan adaptadores múltiples o “clavijas” para conectar varios aparatos a un solo enchufe, aumentando significativamente el riesgo de sobrecalentamiento y cortocircuitos.
En cuanto al consumo de energía, Daniel Sarmento, supervisor de Eficiencia Energética de Neoenergia Coelba, confirma que los cargadores conectados a la corriente sin estar conectados a un dispositivo sí consumen energía, aunque en cantidades pequeñas. “Los cargadores enchufados sin un aparato conectado tienen un consumo, pero es pequeño. La recomendación es retirarlos de la corriente por cuestión de seguridad, ya que cualquier aparato energizado sin uso genera un riesgo innecesario”, afirma.
Sarmento también explica que los aparatos en modo ‘stand-by’ continúan consumiendo energía. “El modo ‘stand-by’ consume un volumen pequeño de energía que, a medio y largo plazo, es relevante”, dice. Añade que los equipos que permanecen con luces indicadoras encendidas también siguen utilizando electricidad. “Todos los aparatos que están conectados a la corriente y tienen alguna luz encendida están consumiendo energía”, resalta.
La sobrecarga de enchufes es otro problema común. Según Sarmento, conectar varios aparatos en un mismo punto puede comprometer la seguridad de la instalación eléctrica. “Varios aparatos conectados en un mismo punto pueden sobrecargar el enchufe, lo que puede generar calentamiento y cortocircuito en el lugar”, explica.
El mayor Leandro Vialto, subcomandante del 14º Batallón de Bomberos Militar en Madre de Deus, enfatiza la importancia de adquirir equipos eléctricos de calidad y certificados. “Nunca adquirir equipos que no hayan sido probados y aprobados por el Inmetro. Muchos cargadores falsificados no poseen sistemas de seguridad para impedir sobrecargas o garantizar un aislamiento eléctrico adecuado”, advierte.
El mayor Vialto también destaca algunos cuidados básicos en el uso de equipos eléctricos, como evitar aparatos con cables dañados, no utilizarlos cerca del agua cuando no sean apropiados para ello, no sobrecargar los enchufes e instalar un Disyuntor Diferencial Residual (DDR) en el cuadro de energía de la vivienda. El DDR es un dispositivo que ayuda a proteger contra choques eléctricos y sobrecargas.
En caso de un principio de incendio causado por un aparato eléctrico, la recomendación es interrumpir inmediatamente el suministro de energía. “La persona debe ir al cuadro de distribución principal de la vivienda y apagar todos los disyuntores. Si no tiene acceso al cuadro, debe apagar la energía directamente en el medidor, en el punto de conexión de la casa”, orienta el mayor.
Después de desconectar la energía, el fuego puede ser combatido con un extintor adecuado y se debe contactar al Cuerpo de Bomberos llamando al 193. Es crucial recordar que intentar apagar un incendio eléctrico con agua puede ser extremadamente peligroso.
Los expertos coinciden en que medidas simples en el día a día pueden reducir significativamente el riesgo de accidentes domésticos. Estas medidas incluyen desconectar los aparatos de la corriente cuando no se utilicen durante períodos prolongados, evitar el uso de adaptadores múltiples y extensiones para electrodomésticos, mantener la instalación eléctrica en buenas condiciones y contratar profesionales cualificados para realizar cualquier intervención en la red eléctrica de la vivienda.
La prevención es la clave para evitar tragedias. Revisar periódicamente las instalaciones eléctricas, reemplazar cables dañados y evitar la sobrecarga de enchufes son acciones que pueden marcar la diferencia entre un hogar seguro y un riesgo potencial. Además, es fundamental estar atento a señales de advertencia, como enchufes calientes, olores a quemado o chispas, y actuar rápidamente ante cualquier anomalía. La seguridad eléctrica es una responsabilidad de todos.


