El gobierno uruguayo avanza a paso firme en la elaboración de un nuevo proyecto de ley destinado a impulsar el empleo en todo el país. La iniciativa, que fue el eje central de la reunión del Consejo de Ministros presidida por Yamandú Orsi este lunes, busca abordar las disparidades regionales y las dificultades de acceso al mercado laboral que enfrentan grupos vulnerables. El ministro de Trabajo, Juan Castillo, anunció que se espera tener el proyecto listo para la firma presidencial la próxima semana, tras una intensa colaboración con el Ministerio de Economía y Finanza y la recepción de aportes de otras carteras ministeriales.
El proyecto de ley se basa en la revisión y actualización de instrumentos ya existentes, como el programa de Estudio y Trabajo, las iniciativas de promoción del empleo juvenil y la Ley de Promoción del Empleo de 2021. Según Castillo, se busca rescatar los aspectos más exitosos de estas herramientas, especialmente en lo que respecta a la formación y capacitación, áreas que son demandadas tanto por empleadores como por trabajadores. Sin embargo, la nueva propuesta va más allá, incorporando elementos innovadores y respondiendo a las necesidades específicas identificadas en recorridas realizadas por el Ministerio de Trabajo a lo largo del interior del país.
La necesidad de esta ley se justifica por la situación actual del empleo en Uruguay. Si bien a nivel nacional la tasa de desempleo se sitúa en torno al 7 u 7,1%, existen departamentos donde esta cifra asciende a niveles preocupantes, alcanzando el 11,4% o incluso el 12,7%. Esta disparidad regional es uno de los principales focos de atención del proyecto, que busca distribuir de manera más equitativa las oportunidades de empleo en todo el territorio nacional.
Un aspecto crucial de la nueva ley es su enfoque en la inclusión laboral de grupos históricamente marginados. Castillo destacó que poblaciones afrodescendientes, personas trans y aquellos liberados de prisión han enfrentado obstáculos significativos para acceder a los beneficios de la legislación vigente. El proyecto busca eliminar estas barreras y garantizar que todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades de encontrar un empleo digno.
El análisis de los datos de la Ley de Promoción del Empleo actual reveló otra problemática: la concentración de los beneficios en los departamentos de Canelones y Montevideo, donde se concentra el 80% de los beneficiarios. El restante 20% se distribuye entre el resto del país, lo que evidencia una falta de acceso a las oportunidades laborales en las zonas más alejadas de la capital. El nuevo proyecto de ley pretende revertir esta situación, destinando una mayor proporción de recursos y beneficios al interior del país, donde la demanda de empleo es más acuciante.
Además de abordar las desigualdades regionales y la inclusión social, la ley también busca fortalecer el vínculo entre empleadores y trabajadores. Castillo explicó que la micro, pequeña y mediana empresa, así como los productores rurales y las unipersonales, a menudo tienen dificultades para acceder a los instrumentos de promoción del empleo, a pesar de su potencial para generar nuevas oportunidades laborales. La nueva iniciativa busca simplificar los trámites y facilitar el acceso a estos beneficios para este sector, que representa una parte importante de la economía uruguaya.
La elaboración de este proyecto de ley se produce en un contexto de incertidumbre económica global, marcado por la negociación del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, así como por los acuerdos comerciales firmados con China. Castillo reconoció la "preocupación" existente en torno a la situación del empleo en el país, pero también expresó su optimismo ante las posibles oportunidades que podrían surgir de estos acuerdos.
"A la luz de lo que va a ser el impacto que pueda estar generando el acuerdo Unión Europea- Mercosur o los acuerdos firmados con China, nosotros tenemos algunas expectativas a favor, de productos, de industrias o de mercado de trabajo, que entienden que va a ser una oportunidad, y hay otros que lo miran con preocupación porque pueden perjudicarlos, por lo tanto tenemos que hacer centro en cuáles son las oportunidades o herramientas que brindamos", afirmó el ministro.
Para maximizar las oportunidades y mitigar los riesgos asociados a estos acuerdos comerciales, el gobierno planea establecer un ámbito de diálogo permanente con el sector industrial, tanto empleadores como trabajadores, así como con las instituciones gubernamentales relevantes. El objetivo es identificar las necesidades y desafíos específicos de cada sector, y diseñar políticas y programas que permitan aprovechar al máximo las oportunidades que se presenten.
En resumen, el nuevo proyecto de ley de promoción del empleo representa una apuesta del gobierno uruguayo por reactivar el mercado laboral, reducir las desigualdades regionales y garantizar la inclusión social. La iniciativa, que se espera sea presentada al presidente Orsi la próxima semana, busca modernizar y fortalecer los instrumentos existentes, adaptándolos a las nuevas realidades económicas y sociales del país. La clave del éxito radicará en la capacidad del gobierno para establecer un diálogo constructivo con todos los actores involucrados, y para implementar políticas y programas que respondan a las necesidades específicas de cada sector y región. La situación del empleo es una prioridad para el gobierno, y este proyecto de ley es una muestra de su compromiso con la creación de oportunidades laborales para todos los uruguayos.


