Bogotá, 8 de marzo de 2026 – La senadora Paloma Valencia, figura prominente del Centro Democrático y cercana al expresidente Álvaro Uribe Vélez, se ha consolidado como la principal candidata de la derecha colombiana para las elecciones presidenciales del 31 de mayo, tras una victoria contundente en ‘La gran consulta por Colombia’. Los resultados preliminares, con el 73,71% de las mesas escrutadas, le otorgan a Valencia 2.307.581 votos, representando un impresionante 55,6% del total de 4.150.099 votos contabilizados hasta el momento.
Esta victoria no solo confirma las encuestas previas que la situaban como favorita, sino que también evidencia una fuerte cohesión dentro de los sectores de oposición al gobierno del presidente Gustavo Petro. La diferencia con su competidor más cercano, Juan Daniel Oviedo, es abismal, superando los 1,3 millones de votos. Oviedo, un candidato independiente que desafió las expectativas al obtener 886.338 sufragios (21,3%), realizó una campaña notable, impulsada por el apoyo ciudadano y sin el respaldo de una maquinaria política tradicional. Su desempeño ha sido calificado como una sorpresa positiva dentro de la consulta.
El tercer lugar en la consulta lo ocupó el exsenador Juan Manuel Galán, del partido Nuevo Liberalismo, con 231.749 votos (5,5%). Galán, hermano del actual alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, no logró capitalizar el potencial de su apellido ni las expectativas generadas por su campaña.
La consulta de la derecha congregó a nueve candidatos provenientes de diversos partidos opositores, todos buscando una oportunidad para desafiar al gobierno de Petro en las próximas elecciones. Sin embargo, desde el inicio, Valencia se posicionó como la candidata con mayor respaldo y reconocimiento, gracias a su trayectoria política y su estrecha relación con Uribe.
Valencia, abogada de la Universidad de los Andes, ha dedicado su carrera política a defender los principios del Centro Democrático y a promover una agenda conservadora. Su tercer período como senadora la ha consolidado como una voz influyente en el Congreso y una figura clave en la oposición. Su discurso se centra en la seguridad ciudadana, la defensa de la propiedad privada y la promoción del libre mercado.
La victoria de Valencia marca un punto de inflexión en la campaña presidencial. Ahora, se prepara para enfrentar a otros candidatos que no participaron en las consultas interpartidistas, incluyendo al senador de izquierda Iván Cepeda, del Pacto Histórico, partido del presidente Petro; al ultraderechista Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria; y a los candidatos de centro Sergio Fajardo y Claudia López, quienes buscarán captar el voto moderado.
El escenario electoral se presenta complejo y polarizado. La candidatura de Valencia representa una opción clara para los votantes de derecha y centro-derecha, mientras que Cepeda encarna la continuidad del proyecto de Petro. De la Espriella, por su parte, ofrece una alternativa radicalmente conservadora, mientras que Fajardo y López intentarán posicionarse como una opción de consenso y moderación.
Las próximas semanas serán cruciales para definir las estrategias de campaña y para que cada candidato logre conectar con los votantes. La discusión sobre temas clave como la economía, la seguridad, la salud y la educación será fundamental para influir en la decisión final de los electores.
El 31 de mayo, los colombianos elegirán a su próximo presidente. En caso de que ningún candidato obtenga la mayoría absoluta (más del 50% de los votos válidos), se realizará una segunda vuelta el 21 de junio entre los dos candidatos más votados. La incertidumbre es alta y el resultado final dependerá de la capacidad de cada candidato para movilizar a sus bases y para convencer a los indecisos.
La victoria de Paloma Valencia en la consulta de la derecha no solo consolida su posición como candidata, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro político de Colombia. Su cercanía con Uribe y su defensa de una agenda conservadora la convierten en una figura controvertida, pero también en una opción atractiva para aquellos votantes que buscan un cambio de rumbo en el país. La campaña presidencial promete ser intensa y llena de debates apasionados. El país observa con atención el desarrollo de los acontecimientos y espera con ansias el momento de elegir a su próximo líder. La participación ciudadana será clave para garantizar la legitimidad del proceso electoral y para construir un futuro mejor para Colombia.


