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Progreso Cede su Casa por Dinero: ¿Desesperación o Estrategia?

Rodrigo Barrenechea, presidente de Progreso, afirmó que abrir el Paladino para recibir a Peñarol generaría "un déficit que hoy el club no puede afrontar"

Progreso Cede su Casa por Dinero: ¿Desesperación o Estrategia?

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Montevideo, Uruguay – En una decisión que ha generado debate entre sus hinchas, Progreso jugará de local ante Peñarol en el Estadio Centenario, en lugar de su tradicional Parque Abraham Paladino. El presidente del club, Rodrigo Barrenechea, justificó la medida como una necesidad económica imperante, revelando que la habilitación del Paladino para un partido de tal magnitud generaría un déficit insostenible para la institución.

La situación financiera de Progreso se ha visto afectada por la demora en la firma de los contratos de derechos de televisión, lo que ha desestabilizado su flujo de caja. Si bien Barrenechea aclaró que los atrasos en los pagos a jugadores, cuerpo técnico y funcionarios no han superado el mes, el club prioriza el cumplimiento puntual de sus obligaciones laborales. “Debimos buscar distintas opciones para cumplir con jugadores, CT y funcionarios”, explicó el mandatario en un comunicado oficial.

La decisión de ceder la localía no fue tomada a la ligera. Barrenechea enfatizó el valor sentimental del Paladino como la “casa” de Progreso, y la intención inicial era recibir a Peñarol en su estadio. Sin embargo, el análisis económico demostró que la inversión necesaria para acondicionar el Paladino – incluyendo la instalación de gradas móviles y la asunción de los costos operativos de un partido de alta demanda – superaría ampliamente los ingresos potenciales. “Habilitar el estadio con gradas movibles y asumir los costos de un partido de estas características le generaba a la institución de La Teja un déficit que hoy el club no puede afrontar”, detalló Barrenechea.

Ante este panorama, la directiva de Progreso optó por buscar una “recaudación positiva” trasladando el partido al Centenario. La negociación con Peñarol resultó exitosa, asegurando un mínimo de entradas vendidas y un adelanto económico que permitirá al club solventar sus gastos inmediatos y mantener al día sus obligaciones financieras. “En ese sentido, se alcanzó un acuerdo con Peñarol que asegura un mínimo de entradas y además, recibimos un adelanto económico, que nos permitirá cerrar el mes de enero y mantenernos al día”, afirmó Barrenechea.

El presidente de Progreso también agradeció el apoyo de la Mutual de Futbolistas Profesionales, destacando su “disposición para ayudar a encontrar soluciones” en un momento crítico para el club. Esta colaboración demuestra la importancia de la solidaridad y el trabajo conjunto para superar las dificultades financieras que enfrentan muchas instituciones deportivas en Uruguay.

Este no es el primer caso en el Torneo Apertura en que Progreso decide no jugar de local en el Paladino. En la tercera fecha, el partido contra Nacional se disputó en el Estadio Silvestre Landoni de Durazno, con victoria para el tricolor por 1-0. Esta estrategia, aunque criticada por algunos hinchas, parece ser una medida pragmática para garantizar la estabilidad económica del club.

La decisión de Progreso plantea interrogantes sobre la sostenibilidad financiera de los clubes de fútbol uruguayo, especialmente aquellos con presupuestos más modestos. La dependencia de los derechos de televisión y la dificultad para generar ingresos propios obligan a estas instituciones a tomar decisiones difíciles, como ceder la localía o buscar alternativas para reducir costos.

La situación de Progreso también pone de manifiesto la necesidad de una mayor planificación financiera y una gestión más eficiente de los recursos. La demora en la firma de los contratos de derechos de televisión ha tenido un impacto significativo en la economía del club, y es fundamental que se resuelvan estos problemas a la brevedad para evitar mayores complicaciones.

El partido entre Progreso y Peñarol en el Estadio Centenario se presenta como un desafío tanto deportivo como económico para el club de La Teja. Si bien la medida puede generar críticas entre sus hinchas, la directiva confía en que la recaudación obtenida permitirá al club superar sus dificultades financieras y seguir compitiendo en el Torneo Apertura.

La afición de Progreso deberá resignarse a no ver a su equipo jugar de local en el Paladino en este partido clave. Sin embargo, la directiva espera contar con su apoyo en el Centenario, donde buscarán obtener un resultado positivo que les permita seguir escalando posiciones en la tabla de posiciones.

El caso de Progreso sirve como un llamado de atención para el resto de los clubes uruguayos. La situación económica de las instituciones deportivas es cada vez más precaria, y es fundamental que se adopten medidas urgentes para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. La búsqueda de nuevas fuentes de ingresos, la reducción de costos y una gestión más eficiente de los recursos son elementos clave para superar las dificultades financieras y asegurar el futuro del fútbol uruguayo.

La directiva de Progreso espera que esta medida temporal sea suficiente para estabilizar la situación económica del club y permitirle volver a jugar de local en el Paladino en el futuro. El Paladino es más que un estadio, es el hogar de Progreso y un símbolo de la identidad del club. La directiva se compromete a trabajar arduamente para que el Paladino vuelva a ser el escenario de las victorias de Progreso y el lugar de encuentro de sus apasionados hinchas.

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