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Guerra en Oriente Medio: El séptimo día desata el caos y eleva los costos

Conflito entre Irã, Estados Unidos e Israel se intensifica, com mais mortos, ataques em vários países e pressão sobre o orçamento militar americano

Guerra en Oriente Medio: El séptimo día desata el caos y eleva los costos

La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha entrado en su séptimo día, con ataques militares continuos que se extienden por todo Oriente Medio y amenazan con una escalada regional sin precedentes. Las fuerzas estadounidenses e israelíes mantienen una intensa campaña de bombardeos contra objetivos iraníes, mientras que Teherán responde con el lanzamiento de misiles y drones contra países del Golfo y territorio israelí, según reportes de Al Jazeera.

El costo económico de la ofensiva militar, denominada "Operación Furia Épica", ya es alarmante. Estimaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) indican que las primeras 100 horas de combate han alcanzado los 3.700 millones de dólares, lo que equivale a aproximadamente 891 millones de dólares diarios. Analistas advierten que el costo diario para el gobierno estadounidense podría ascender a cerca de 1.000 millones de dólares, una cifra que podría tener un impacto significativo en la economía global.

La situación humanitaria en Irán es cada vez más crítica. El Creciente Rojo iraní ha confirmado la muerte de al menos 1.332 personas desde el inicio de los ataques el pasado sábado. Los bombardeos han causado una destrucción generalizada de infraestructura civil, dejando a miles de personas sin hogar y con acceso limitado a servicios básicos como agua, alimentos y atención médica.

Las fuerzas armadas israelíes afirman haber realizado alrededor de 2.500 ataques desde el inicio de la operación, asegurando haber logrado una "superioridad aérea casi completa". Tel Aviv sostiene que aproximadamente el 80% de los sistemas de defensa aérea iraníes han sido destruidos, aunque esta afirmación no ha sido verificada de forma independiente.

A pesar de las pérdidas sufridas, Irán continúa lanzando ataques contra objetivos en la región. Sin embargo, autoridades estadounidenses señalan una disminución en la intensidad de estas acciones. Según Washington, los ataques con misiles balísticos han disminuido en un 90%, mientras que los ataques con drones se han reducido en un 83%.

El panorama político iraní se ha vuelto aún más incierto tras el asesinato del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, en un ataque perpetrado en Teherán al inicio de la guerra. La sucesión en el cargo es motivo de especulación, y se rumorea que Mojtaba Khamenei, hijo del líder asesinado, podría asumir la dirección del país. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su intención de interferir directamente en este proceso, calificando la posibilidad de que Mojtaba Khamenei asuma el liderazgo como "inaceptable".

Autoridades iraníes advierten sobre la posibilidad de una escalada aún mayor del conflicto. Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, ha declarado que las fuerzas del país están "aguardando" una posible invasión terrestre estadounidense y ha amenazado con capturar o matar a miles de soldados estadounidenses en caso de que esto ocurra. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha rechazado cualquier negociación con Washington, argumentando que el gobierno estadounidense no es confiable.

El conflicto se ha extendido a varios países de la región. En Kuwait, Estados Unidos ha suspendido las operaciones de su embajada tras ataques retaliatorios de Irán. Los sistemas de defensa aérea kuwaitíes han interceptado misiles y drones. En Bahrein, un misil iraní ha impactado una refinería estatal de petróleo en una zona industrial, aunque las autoridades han informado que el incendio provocado por el impacto ha sido controlado. Los Emiratos Árabes Unidos han reportado la interceptación de varios misiles y más de 120 drones iraníes, mientras que Catar ha informado que su capital, Doha, ha sido blanco de una nueva ola de ataques con misiles y drones.

La creciente tensión ha provocado la evacuación de ciudadanos extranjeros de la región. El Departamento de Estado ha informado que alrededor de 20.000 estadounidenses ya han abandonado Oriente Medio, muchos por cuenta propia, mientras que el gobierno organiza vuelos chárter para aquellos que desean evacuar. Una operación de rescate francesa fue interrumpida en pleno vuelo después de que se detectaran disparos de misiles en la región, obligando al avión a regresar por razones de seguridad.

La Guardia Revolucionaria de Irán ha anunciado el lanzamiento de un ataque combinado con drones y misiles contra Tel Aviv y áreas centrales de Israel. En respuesta, la administración civil israelí ha determinado el cierre de lugares sagrados en la Ciudad Vieja de Jerusalén y ha cancelado las oraciones de este viernes.

El Comando Central de Estados Unidos ha informado que alrededor de 200 objetivos han sido alcanzados en Irán en las últimas 72 horas, incluyendo lanzadores de misiles balísticos y buques de guerra. El presidente Trump ha afirmado que Irán está siendo "demolido", asegurando que esto está ocurriendo "antes de lo previsto y en niveles nunca antes vistos". Según sus declaraciones, el país "no tiene fuerza aérea ni defensa aérea", y que "la fuerza aérea ha terminado".

En el Congreso estadounidense, la continuidad de la guerra ha generado una profunda división política. La Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, ha rechazado por 219 votos a 212 una propuesta que exigía la autorización legislativa para nuevas acciones militares contra Irán.

El costo de la guerra ha generado una creciente preocupación en Washington. El Pentágono estaría preparando una solicitud suplementaria de aproximadamente 50.000 millones de dólares para reponer los armamentos ya utilizados durante la primera semana de combate. Entre los equipos que necesitarían ser reemplazados se encuentran misiles Tomahawk, sistemas antimisiles THAAD y baterías Patriot, que han sido utilizados intensamente en la ofensiva. La posibilidad de un nuevo paquete de gastos se produce en un momento de preocupación por el déficit presupuestario de Estados Unidos y el aumento de la deuda pública.

Otros países también se han visto afectados por la escalada militar. En Irak, fuerzas locales han derribado un dron que se acercaba a una base militar que alberga activos estadounidenses cerca del aeropuerto internacional de Bagdad. Autoridades iraníes han afirmado haber atacado a grupos kurdos que describen como "fuerzas separatistas anti-Irán" posicionadas en regiones montañosas cercanas a la frontera entre Irán e Irak. En Líbano, Israel ha intensificado los bombardeos y ha emitido avisos de evacuación para áreas del sur de Beirut y partes del Valle del Bekaa.

El impacto económico también preocupa a los gobiernos de la región. El presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi, ha afirmado que el país enfrenta un "estado casi de emergencia" desde el punto de vista económico, ante la posibilidad de un aumento de los precios provocado por la guerra. La escalada militar también ha generado diversas reacciones entre los gobiernos europeos. Reino Unido y Francia han desplazado recursos navales y sistemas de defensa aérea al Mediterráneo oriental para proteger los intereses de sus aliados. Una base de la Fuerza Aérea Real británica en Akrotiri, ubicada en la isla de Chipre, fue alcanzada por un ataque con dron a principios de semana. Otros países europeos, como Alemania, Irlanda, Bélgica y Holanda, han priorizado las iniciativas diplomáticas y no han anunciado el envío directo de fuerzas de combate.

En el Cáucaso, Azerbaiyán ha suspendido el tráfico de camiones en la frontera con Irán y ha informado que está preparando "medidas de represalia" después de un ataque con dron iraní que dejó cuatro civiles heridos en el enclave de Nakhchivan. La situación en Oriente Medio es extremadamente volátil y la posibilidad de una escalada aún mayor del conflicto es real. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos y busca una solución diplomática para evitar una catástrofe humanitaria y una guerra regional a gran escala.

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