La Policía Nacional asesta un duro golpe a la criminalidad en Cuenca con la detención de dos individuos vinculados al asesinato de Sandy Q., ocurrido el pasado 2 de marzo en una funeraria de la ciudad. Kevin C., alias “Kendo”, de 32 años y con un historial delictivo que incluye robo, hurto, receptación y porte ilegal de armas, y Alwin M., alias “Chamo”, un venezolano de 18 años, fueron aprehendidos en el sector de Barrial Blanco tras una exhaustiva investigación basada en el análisis de cámaras de seguridad. La captura, llevada a cabo por miembros de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) y la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), representa un avance significativo en el esclarecimiento de este caso que conmocionó a la ciudad.
La investigación policial se centró en la revisión de grabaciones de seguridad de establecimientos comerciales cercanos al lugar del crimen, lo que permitió identificar a los presuntos responsables. La rápida acción de las autoridades, tras la identificación de los sospechosos, culminó con su captura en Barrial Blanco, un sector de Cuenca que ha sido identificado como punto de convergencia de actividades ilícitas. Tras su detención, los individuos fueron puestos a disposición de la justicia, participando en una audiencia de calificación de flagrancia y formulación de cargos. Posteriormente, fueron trasladados al Centro de Privación de Libertad Azuay, ubicado en la parroquia Turi, donde permanecerán bajo custodia mientras avanza el proceso judicial en su contra.
Este caso se suma a una preocupante serie de asesinatos que han sacudido a Cuenca en las últimas semanas. Entre finales de febrero y los primeros días de marzo, la ciudad fue escenario de cuatro homicidios, dos de ellos perpetrados en las inmediaciones de la Chola Cuencana y el Terminal Terrestre, y los otros dos en Las Orquídeas y, precisamente, dentro de un velatorio. La coincidencia de estos hechos violentos ha generado alarma entre los ciudadanos y ha puesto en el centro del debate la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad y combatir la delincuencia en la ciudad.
Las autoridades policiales han señalado que estos cuatro asesinatos podrían estar relacionados con una disputa por el control del tráfico de drogas en Cuenca. Si bien la investigación aún está en curso, la hipótesis principal apunta a que las víctimas habrían estado involucradas en actividades relacionadas con la venta y distribución de estupefacientes, y que los crímenes podrían ser el resultado de una lucha entre grupos rivales por el dominio del mercado ilícito. No obstante, la Policía Nacional ha aclarado que aún no se ha establecido una conexión directa entre los detenidos por el asesinato de Sandy Q. y los otros tres homicidios ocurridos en la ciudad.
La investigación continúa en curso para determinar el grado de participación de Kevin C. y Alwin M. en el asesinato de Sandy Q., así como para identificar a otros posibles implicados. Las autoridades policiales están trabajando en la recopilación de pruebas y testimonios que permitan reconstruir los hechos y esclarecer las motivaciones detrás del crimen. Se espera que en los próximos días se presenten nuevos avances en la investigación, que podrían arrojar luz sobre la red de relaciones y actividades ilícitas que rodean este caso.
La detención de estos dos individuos representa un paso importante en la lucha contra la delincuencia en Cuenca, pero las autoridades reconocen que aún queda mucho por hacer para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Se están implementando estrategias de prevención y control del delito, que incluyen el aumento de la presencia policial en las zonas más conflictivas, la realización de operativos de control y la colaboración con la comunidad para identificar y denunciar actividades sospechosas.
El caso de Sandy Q. ha generado un profundo impacto en la sociedad cuencana, que exige justicia y medidas efectivas para combatir la violencia y la delincuencia. La Policía Nacional ha reafirmado su compromiso de trabajar incansablemente para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia, así como para proteger a los ciudadanos y garantizar su seguridad. La investigación de este crimen y de los otros homicidios ocurridos en Cuenca se ha convertido en una prioridad para las autoridades, que están destinando todos los recursos necesarios para resolver estos casos y prevenir futuros actos de violencia. La comunidad cuencana observa con atención el desarrollo de la investigación, esperando que se haga justicia y que se restablezca la paz y la seguridad en la ciudad. La colaboración ciudadana, según las autoridades, es fundamental para lograr estos objetivos.


