ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 31 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Genes Silenciados: La Epigenética Revela Por Qué Engordamos

Descubre lo que la ciencia ya sabe sobre la epigenética y el aumento de peso. Santiago, 4 de marzo de 2026.- Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad ya afecta a más de 1.000 millones…

Genes Silenciados: La Epigenética Revela Por Qué Engordamos

Santiago, 4 de marzo de 2026.- La batalla contra la obesidad, que afecta a más de mil millones de personas a nivel mundial según la Organización Mundial de la Salud, podría tener un nuevo frente: la epigenética. Esta disciplina científica, que estudia cómo los factores ambientales modulan la expresión de nuestros genes sin alterar el ADN en sí, está revelando cómo experiencias tempranas, hábitos de vida y hasta el entorno gestacional pueden predisponernos a ganar peso o desarrollar enfermedades metabólicas. La investigación, que avanza a pasos agigantados, sugiere que no somos meros receptores pasivos de nuestra herencia genética, sino que somos capaces de influir en ella, para bien o para mal.

Un reciente artículo de revisión publicado en el International Journal of Obesity destaca la importancia de las experiencias adversas tempranas en la vida. Estas experiencias, que pueden incluir desde la negligencia emocional hasta la exposición a toxinas ambientales, pueden dejar “marcas epigenéticas” duraderas que aumentan el riesgo de obesidad en la edad adulta. Estas marcas no son mutaciones genéticas, sino modificaciones químicas que alteran la forma en que los genes se expresan, es decir, si se activan o se desactivan.

La médica endocrinóloga Cecilia Solís-Rosas García, miembro del Consejo para Asuntos de Nutrición de Herbalife, explica que “nuestros hábitos funcionan como un interruptor químico e influyen en procesos relacionados con el apetito, el gasto energético, la inflamación, la resistencia a la insulina y el almacenamiento de grasa. Dependiendo de los estímulos a lo largo de la vida —como la alimentación, el nivel de actividad física, el estrés, el sueño y la exposición a toxinas—, ciertos genes pueden activarse o silenciarse”. Esto significa que, aunque tengamos una predisposición genética a la obesidad, no estamos condenados a sufrirla. Podemos modificar nuestros hábitos para influir en la expresión de nuestros genes y reducir nuestro riesgo.

Pero la influencia de la epigenética comienza mucho antes de lo que imaginamos. Estudios sugieren que el entorno gestacional, es decir, las condiciones en las que se desarrolla el feto en el útero materno, puede tener un impacto significativo en el riesgo de obesidad de los hijos. La alimentación materna, el aumento de peso durante el embarazo y el tabaquismo son factores que pueden influir en la epigenética del feto, predisponiéndolo a la obesidad en el futuro.

Investigaciones publicadas en el Journal of Pediatrics indican que las experiencias adversas en la infancia, como el abuso o la negligencia, también pueden estar asociadas a cambios epigenéticos que influyen en el riesgo de obesidad a lo largo del desarrollo. Estos cambios pueden afectar la regulación del apetito, el metabolismo y la respuesta al estrés, aumentando la vulnerabilidad a la obesidad.

¿Cómo influyen nuestros hábitos en la expresión genética? La alimentación es un factor clave. Una investigación publicada en la revista Advances in Nutrition demuestra que la alimentación actúa como un factor capaz de “encender” o “apagar” genes mediante mecanismos epigenéticos, influyendo en el funcionamiento del organismo y en el riesgo de enfermedades. Una dieta rica en azúcares simples y grasas saturadas se asocia con mayor inflamación sistémica, disfunciones metabólicas y aumento de peso. En cambio, los patrones alimentarios ricos en fibras, frutas, vegetales, legumbres y grasas insaturadas se vinculan con marcas epigenéticas asociadas a una mejor sensibilidad a la insulina y al control metabólico.

El estrés también juega un papel importante. Un estudio publicado en el International Journal of Molecular Sciences indica que el estrés crónico puede influir en mecanismos epigenéticos, modulando la expresión de genes involucrados en la respuesta al estrés. Estos cambios epigenéticos afectan genes clave de la regulación neuroendocrina y del estado de ánimo, lo que puede llevar a un aumento del apetito y a la búsqueda de alimentos reconfortantes, contribuyendo al aumento de peso.

Pero no todo son malas noticias. La actividad física también puede tener un impacto positivo en la epigenética. El ejercicio regular no solo actúa sobre el gasto calórico, contribuyendo al control del peso, sino que también promueve cambios positivos en la metilación del ADN, un mecanismo que regula cómo funcionan los genes en las células. Estos cambios modulan la expresión de genes involucrados en la adaptación metabólica y en el metabolismo energético, como muestra el estudio Physical Activity and DNA Methylation in Humans.

“Incluso intervenciones de corto plazo ya pueden influir en la expresión de genes relacionados con el metabolismo energético”, afirma la Dra. Solís-Rosas. “Por eso, pequeñas modificaciones desde ahora, como incluir más vegetales en la alimentación, realizar sesiones diarias de 30 minutos de ejercicio y priorizar un sueño de calidad, pueden contribuir de forma positiva”.

La epigenética nos ofrece una nueva perspectiva sobre la obesidad, una condición que antes se consideraba principalmente genética o resultado de una falta de voluntad. Ahora sabemos que la obesidad es una enfermedad compleja, influenciada por una interacción entre nuestros genes, nuestro entorno y nuestros hábitos de vida. Y lo más importante, sabemos que podemos influir en esta interacción para mejorar nuestra salud y bienestar. La investigación en epigenética continúa avanzando, y se espera que en el futuro se desarrollen nuevas estrategias de prevención y tratamiento de la obesidad basadas en la modulación de la expresión génica. La clave, según los expertos, está en adoptar un estilo de vida saludable que promueva la expresión de genes beneficiosos y silencie los genes que nos predisponen a la obesidad.

Cobertura en Video