El Lehendakari Pradales y la Presidenta de la Comisión Europea coinciden en la necesidad de impulsar la industria europea ante un contexto global cambiante, pero difieren en las estrategias para lograrlo. La 33ª edición de la BIEMH, inaugurada oficialmente con la presencia del máximo mandatario vasco, se erige como un escaparate crucial para la empresa vasca en este nuevo escenario de reindustrialización, mientras que desde Bruselas se aboga por una acción coordinada y una inversión masiva en áreas estratégicas.
Imanol Pradales, durante su intervención en la BIEMH, subrayó el potencial que la reindustrialización europea representa para las empresas vascas, pero advirtió que este potencial solo se materializará si se toman medidas contundentes para proteger el mercado interno, simplificar la burocracia, fomentar la inversión en I+D+i y facilitar la renovación de los equipos productivos. El Lehendakari hizo un llamamiento a la colaboración entre todos los agentes implicados –empresas, administración pública, centros de investigación y universidades– para consolidar la BIEMH como un referente industrial y tecnológico, capaz de posicionar a Euskadi como un polo europeo de referencia en industria avanzada y conocimiento aplicado.
“Tenemos ante nosotros una oportunidad única para fortalecer nuestra industria y generar empleo de calidad”, declaró Pradales. “Pero para aprovechar esta oportunidad, necesitamos un marco regulatorio favorable, una administración eficiente y una apuesta decidida por la innovación. No podemos permitir que la burocracia asfixie a nuestras empresas ni que la falta de inversión en I+D+i nos relegue a un papel secundario en la economía global.”
Paralelamente, en el 4º Foro del Grupo del Banco Europeo de Inversiones, la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, delineó las prioridades de la Unión Europea para los próximos años. Seguridad, defensa, materiales críticos, energía limpia, descarbonización industrial, inteligencia artificial, digitalización, apoyo a Ucrania, desburocratización, agilización financiera y apalancamiento público-privado de las inversiones son los pilares sobre los que se sustenta la estrategia europea. Von der Leyen insistió en la necesidad de una mayor coordinación entre los Estados miembros y de una movilización de recursos sin precedentes para hacer frente a los desafíos actuales.
“Estamos en un momento crucial para el futuro de Europa”, afirmó Von der Leyen. “Necesitamos invertir en nuestra seguridad, en nuestra independencia energética, en nuestra capacidad de innovación y en nuestra resiliencia económica. No podemos permitirnos quedarnos atrás en la carrera tecnológica ni depender de terceros para el suministro de materiales críticos.”
La convergencia en la necesidad de desburocratización es notable en ambos discursos, aunque las estrategias propuestas difieren. Mientras Pradales aboga por medidas específicas para simplificar los trámites administrativos a nivel nacional y regional, Von der Leyen apuesta por una reforma más amplia de la regulación europea, con el objetivo de reducir la carga administrativa para las empresas y facilitar la inversión.
La cuestión de la inversión en I+D+i también es un punto clave en ambos planteamientos. Pradales reclama una mayor inversión pública y privada en investigación y desarrollo, mientras que Von der Leyen propone movilizar fondos europeos para financiar proyectos innovadores en áreas estratégicas como la inteligencia artificial y la energía limpia.
Sin embargo, existen diferencias significativas en la visión sobre el papel del sector público y privado en la reindustrialización. Pradales defiende un modelo de colaboración público-privada, en el que el sector público actúe como catalizador y promotor de la innovación, mientras que Von der Leyen pone un mayor énfasis en el apalancamiento de la inversión privada, con el objetivo de maximizar el impacto de los fondos públicos.
La BIEMH, con la presencia de más de 1.500 empresas expositoras y miles de visitantes, se ha convertido en un foro de debate crucial sobre el futuro de la industria europea. Las empresas vascas, con su tradición de innovación y su apuesta por la tecnología, tienen un papel fundamental que desempeñar en este proceso de reindustrialización. Sin embargo, para aprovechar al máximo esta oportunidad, es necesario que la administración pública vasca y la Unión Europea trabajen de forma coordinada y adopten medidas ambiciosas para proteger el mercado interno, fomentar la inversión en I+D+i y simplificar la burocracia.
La Red Vasca de Información Europea (REVIE) señala que la situación geopolítica actual, con la guerra en Ucrania y las tensiones comerciales con China, ha acelerado la necesidad de una reindustrialización europea. La dependencia de terceros para el suministro de materiales críticos y la vulnerabilidad de las cadenas de suministro han puesto de manifiesto la importancia de fortalecer la industria europea y reducir su dependencia externa.
El éxito de la reindustrialización europea dependerá de la capacidad de los Estados miembros para superar sus diferencias y trabajar juntos en la consecución de objetivos comunes. La BIEMH y el Foro del Banco Europeo de Inversiones son ejemplos de cómo la colaboración entre los diferentes agentes implicados puede contribuir a impulsar la industria europea y garantizar su futuro. La empresa vasca, con su dinamismo y su capacidad de adaptación, está preparada para afrontar este desafío y convertirse en un motor de la reindustrialización europea. La clave reside en la implementación efectiva de las políticas y medidas necesarias para crear un entorno favorable a la innovación y la inversión.


