El delantero uruguayo Hernán Urruti ha roto su silencio sobre su polémica salida de Universitario de Deportes, desvelando una serie de factores extradeportivos y diferencias contractuales que lo llevaron a tomar la difícil decisión de no renovar su vínculo con el club que defendió durante cuatro temporadas y con el que conquistó el título nacional en 2023. En una entrevista reveladora, Urruti expuso su sentir de desvalorización y la falta de cumplimiento de acuerdos previos, pintando un panorama poco halagador de su relación con la dirigencia crema.
“Se jugaron no muy bien conmigo. Habíamos quedado en un acuerdo antes de salir campeón y después no se cumplió. Me sentí no valorado. Le había dado tantos años al club, cosas muy importantes como el título, que sentí que me tenían que valorar y no lo hicieron”, declaró Urruti con visible pesar. Estas palabras evidencian una profunda decepción por parte del atacante, quien se sintió traicionado por la falta de palabra de los directivos de Universitario.
La situación se tornó aún más complicada en 2024, cuando Urruti se vio envuelto en una serie de inconvenientes que afectaron su rendimiento y bienestar personal. Su paso por Deportivo Garcilaso fue particularmente doloroso, tanto para él como para su familia. “Fue un año muy difícil para mí y mi familia. Estuve tres meses en Garcilaso, la pasé mal, la pasamos mal con mi familia. Yo rescindo contrato, se portaron mal conmigo, con mi familia”, relató Urruti, dejando entrever que las condiciones en Garcilaso fueron insostenibles y que la falta de apoyo y respeto por parte de la institución lo llevaron a tomar la decisión de rescindir su contrato.
Estas experiencias negativas, sumadas a la falta de reconocimiento por parte de la dirigencia de Universitario, lo impulsaron a buscar nuevos horizontes y a continuar su carrera en otro equipo. Urruti enfatizó que su salida no fue una decisión impulsiva, sino el resultado de una serie de situaciones que lo llevaron a sentirse desmotivado y desvalorizado.
A pesar de su salida, Urruti aseguró que mantiene un profundo respeto por Universitario y por la hinchada crema, que siempre lo apoyó y lo alentó durante su etapa en el club. “Le debo mucho al club y a la gente que siempre me apoyó. Fue una etapa muy bonita y siempre voy a guardar buenos recuerdos”, afirmó el delantero, demostrando su gratitud hacia la institución y sus seguidores.
Actualmente, Urruti se desempeña en Sport Boys, donde busca retomar su mejor nivel y mantener la regularidad que lo caracterizó durante sus años en Ate. El delantero se ha mostrado comprometido con el equipo rosado y ha manifestado su deseo de contribuir al éxito del club. Sin embargo, no descarta la posibilidad de un regreso futuro a Universitario, aunque dejó en claro que por el momento su camino seguirá en otro equipo.
“Mi prioridad ahora es seguir jugando y dar lo mejor de mí, pero nunca cierro la puerta a lo que pueda pasar con Universitario”, señaló Urruti, dejando una luz de esperanza para los hinchas cremas que aún sueñan con verlo vestir nuevamente la camiseta del club.
La salida de Urruti marca el fin de una etapa importante tanto para él como para Universitario, donde se consolidó como un referente dentro del plantel y dejó un legado en los momentos más destacados del club merengue. Su paso por la “U” estará siempre recordado por sus goles, su entrega y su compromiso con la institución.
La revelación de Urruti ha generado un gran debate en el fútbol peruano, con opiniones divididas sobre la responsabilidad de la dirigencia de Universitario en su salida. Algunos consideran que el club debió haber hecho un mayor esfuerzo por retener a un jugador tan importante, mientras que otros argumentan que las pretensiones económicas de Urruti eran excesivas.
Independientemente de las razones que llevaron a su salida, lo cierto es que la partida de Urruti representa una pérdida importante para Universitario, tanto en lo deportivo como en lo humano. El delantero era un líder dentro del equipo y un ídolo para la hinchada, y su ausencia se hará sentir en los próximos partidos.
La historia de Urruti sirve como un recordatorio de la importancia de valorar a los jugadores y de cumplir con los acuerdos establecidos. La falta de transparencia y la falta de respeto pueden generar desconfianza y llevar a la salida de jugadores importantes, afectando el rendimiento del equipo y la moral de la hinchada.
En definitiva, la salida de Urruti de Universitario es un caso que invita a la reflexión sobre la gestión de los clubes de fútbol y la importancia de mantener una relación de confianza y respeto con los jugadores. La transparencia, la honestidad y el cumplimiento de los acuerdos son fundamentales para construir un proyecto deportivo sólido y duradero.


