El Real Madrid ha cerrado la temporada deportiva y financiera 2025-26 con cifras que marcan un nuevo precedente en la gestión económica del deporte profesional. Tras la celebración de la reunión de su Junta Directiva, la entidad blanca ha anunciado que ha logrado un récord histórico de ingresos de explotación, alcanzando la cifra de 1.221 millones de euros. Es importante precisar que este monto se ha obtenido sin contabilizar los ingresos derivados del traspaso de jugadores, lo que refleja una solidez orgánica en sus diversas vías de generación de recursos.
Este resultado representa un incremento del 3,1% en comparación con el curso anterior. Con este dato, el club madridista se convierte en la primera entidad deportiva en la historia de cualquier disciplina en superar la barrera de los 1.200 millones de euros en ingresos de explotación, consolidando su posición en la vanguardia financiera global.
En cuanto a la rentabilidad operativa, el Real Madrid ha registrado un resultado de explotación antes de amortizaciones, conocido técnicamente como EBITDA, de 287,4 millones de euros. Esta cifra supone un crecimiento notable del 18% respecto a la temporada 2024-25, evidenciando una mejora en la eficiencia de sus operaciones básicas y en la capacidad de generar flujo de caja.
En el apartado de los beneficios netos, la institución ha obtenido un resultado después de impuestos de 26,3 millones de euros, lo que supone un incremento del 8% frente al periodo anterior. Este dato es particularmente relevante ya que permite al club encadenar veintiséis ejercicios consecutivos cerrados con beneficios, una racha de estabilidad financiera que subraya la sostenibilidad del modelo de gestión implementado por la directiva.
El análisis detallado de las fuentes de ingresos revela que el estadio Santiago Bernabéu continúa siendo el motor principal del crecimiento. La facturación derivada del recinto deportivo ha experimentado un aumento del 11%. De manera complementaria, las cifras relacionadas con la comercialización y el patrocinio también han crecido, registrando un incremento del 6%.
Si se analiza la evolución a largo plazo, el impacto de la gestión directa de la institución es evidente. Desde el ejercicio 2018-2019, la cifra de negocio gestionada internamente por el club ha impulsado un crecimiento global de los ingresos del 61%. Este fenómeno es especialmente visible en los rendimientos procedentes del estadio, que se han duplicado (+107%) en relación con los niveles registrados antes de que se iniciara su proceso de remodelación.
En el plano de las inversiones patrimoniales, la transformación del coliseo blanco ha requerido un desembolso acumulado de 1.407,7 millones de euros. Paralelamente, durante el periodo 2025-26, el club ha destinado 192 millones de euros a diversas áreas estratégicas, incluyendo instalaciones, desarrollo tecnológico y el mantenimiento de la plantilla deportiva. De este monto, 161 millones de euros fueron invertidos específicamente en la incorporación de nuevos futbolistas para reforzar el equipo.
Respecto al control de costes, la ratio de gastos de personal sobre el total de los ingresos se ha situado en el 46%, una cifra que indica un equilibrio entre la inversión en talento deportivo y la capacidad generadora de ingresos del club.
Al cierre de la temporada, el balance general del Real Madrid muestra un patrimonio neto de 624 millones de euros y un saldo de tesorería de 83 millones de euros. En cuanto a su endeudamiento, la entidad presenta una deuda neta de nueve millones de euros, cifra calculada excluyendo el proyecto de remodelación del estadio.
Finalmente, el club ha destacado su impacto en la economía pública. Durante el último ejercicio fiscal, la contribución directa del Real Madrid a las arcas públicas y a la Seguridad Social ha ascendido a un total de 354,8 millones de euros, reafirmando su papel como contribuyente dentro del sistema fiscal.

