El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha emitido una advertencia meteorológica de alto impacto, la número 15, que anticipa un periodo de lluvias intensas y tormentas en gran parte del territorio ecuatoriano entre el 2 y el 6 de marzo de 2026. La alerta, que entra en vigor a las 18:00 del 2 de marzo y se extiende hasta las 10:00 del 6 de marzo, exige a la población y a las autoridades tomar precauciones extremas ante los posibles efectos adversos que podrían derivarse de este fenómeno climático.
La advertencia del Inamhi detalla que las lluvias se intensificarán de manera progresiva, comenzando en el Litoral y las estribaciones de la cordillera occidental durante el periodo inicial de la alerta. Sin embargo, la Sierra y la Amazonía experimentarán una mayor intensidad de las precipitaciones a partir del miércoles 4 de marzo, con los días más críticos previstos entre el 2 y el 4 de marzo, y nuevamente entre el 4 y el 5 de marzo. Esta concentración de lluvias intensas plantea un riesgo significativo de inundaciones, deslizamientos de tierra y otros desastres naturales.
El Inamhi advierte específicamente sobre la probabilidad de acumulación de agua en viviendas, establecimientos comerciales y vías de comunicación, lo que podría interrumpir el tránsito y dificultar el acceso a servicios básicos. Las condiciones de las carreteras podrían verse severamente afectadas por la presencia de agua estancada, la caída de árboles y la formación de densa niebla, aumentando el riesgo de accidentes de tránsito. Además, la generación de tormentas eléctricas y ráfagas de viento fuerte incrementa la posibilidad de daños materiales y pone en peligro la seguridad de las personas.
La alerta meteorológica abarca una amplia extensión geográfica del país. En la región Litoral, se incluyen las provincias de Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Manabí, Los Ríos, Guayas, Santa Elena y El Oro. En la Amazonía, la advertencia se extiende a Sucumbíos, Orellana, Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Napo. La región Interandina también se encuentra bajo alerta, con las provincias de Bolívar, Loja, Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Chimborazo, Cañar, Azuay y Tungurahua en estado de preparación.
Ante este panorama, el Inamhi hace un llamado a la calma y a la responsabilidad ciudadana. Se recomienda a la población evitar desplazamientos innecesarios durante los periodos de mayor intensidad de las lluvias, especialmente en zonas de riesgo. Es fundamental asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas de drenaje en viviendas y negocios, y mantener despejadas las vías de acceso. Asimismo, se insta a la población a estar atenta a las recomendaciones de las autoridades locales y a reportar cualquier situación de emergencia a los números de contacto correspondientes.
Las autoridades locales y nacionales ya se están movilizando para coordinar acciones de prevención y mitigación de riesgos. Se están revisando los planes de contingencia, se están reforzando los equipos de respuesta a emergencias y se está informando a la población sobre las medidas de seguridad que deben adoptar. Se espera que las autoridades desplieguen personal y recursos en las zonas más vulnerables para brindar asistencia a las personas afectadas y garantizar la continuidad de los servicios básicos.
El gobierno nacional ha emitido un comunicado en el que reitera su compromiso de proteger a la población y de minimizar los impactos de este fenómeno climático. Se ha dispuesto la asignación de fondos adicionales para fortalecer las capacidades de respuesta a emergencias y se ha solicitado la colaboración de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional para garantizar la seguridad y el orden público.
La situación climática en Ecuador es cada vez más impredecible, y los eventos extremos como este se están volviendo más frecuentes e intensos. Los expertos atribuyen este fenómeno al cambio climático, que está alterando los patrones climáticos a nivel global. Es fundamental que el país adopte medidas urgentes para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y para adaptarse a los efectos del cambio climático.
La alerta del Inamhi es un recordatorio de la importancia de la prevención y de la preparación ante los desastres naturales. La colaboración entre el gobierno, las autoridades locales y la población es esencial para proteger vidas y bienes, y para construir un país más resiliente al cambio climático. Se espera que la población ecuatoriana siga de cerca las actualizaciones del Inamhi y que tome las precauciones necesarias para enfrentar este desafío climático. La seguridad y el bienestar de todos dependen de ello.


