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¡Gasolina al límite! Tu bolsillo ya lo siente

Tras el ajuste por el incremento parcial de impuestos dispuesto por el Gobierno nacional, las estaciones de servicio de Comodoro iniciaron la jornada con nuevos valores en los combustibles.

¡Gasolina al límite! Tu bolsillo ya lo siente

Comodoro Rivadavia enfrenta un nuevo aumento en los precios de los combustibles a partir de este domingo, como resultado de una actualización parcial de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. La medida, oficializada por el Gobierno nacional a través del decreto 116 publicado el viernes 27 de febrero en el Boletín Oficial, se traduce en un incremento promedio del 1,1% que ya se refleja en los surtidores de la ciudad. Sin embargo, el impacto final para el consumidor dependerá de las estrategias comerciales de cada empresa petrolera.

El ajuste impositivo se enmarca en el esquema de revisión trimestral de los tributos que gravan los combustibles, vigente desde 2018. No obstante, el Ejecutivo optó por una aplicación gradual, postergando parte de los incrementos acumulados durante 2024 y los primeros meses de 2025. Esta decisión busca, según fuentes oficiales, evitar un traslado brusco de los costos a los precios finales y, al mismo tiempo, sostener la recaudación fiscal.

Los nuevos precios vigentes en las estaciones de servicio de Comodoro Rivadavia son los siguientes: Nafta súper a $1.508 por litro, Infinia a $1.798, Infinia diésel a $2.005 y Diésel 500 a $1.834. Estos valores representan un incremento respecto a los precios anteriores, aunque la magnitud exacta varía según el tipo de combustible y la estación de servicio.

El cronograma de actualización se extenderá hasta abril, con el objetivo de amortiguar el impacto inflacionario y “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, según explicaron desde el Gobierno. La estrategia busca equilibrar la necesidad de recomponer los ingresos fiscales con la preocupación por no acelerar la inflación, un desafío constante para la administración actual.

Sin embargo, la carga impositiva no es el único factor que determina el precio final que pagan los consumidores. Desde el año pasado, YPF, la principal petrolera del país, implementó un sistema de precios dinámicos que varía según la región, el horario y el nivel de demanda. Esta política genera diferencias significativas entre las estaciones de servicio, dificultando el seguimiento uniforme de los valores y complicando la planificación del gasto para los automovilistas.

La adopción de precios dinámicos por parte de YPF ha introducido una mayor complejidad en el mercado de combustibles. Ya no existen aumentos generales anunciados de manera centralizada, sino ajustes individuales que responden a factores locales y coyunturales. Esto implica que el precio de la nafta o el gasoil puede variar considerablemente de una estación a otra, e incluso en la misma estación a lo largo del día.

Especialistas del sector advierten que el Gobierno enfrenta un delicado equilibrio entre la necesidad de aumentar los ingresos fiscales y el riesgo de alimentar la inflación. La aplicación parcial de los impuestos permite moderar el impacto inmediato, pero las subas pendientes podrían trasladarse a los precios en los próximos meses, dependiendo de la evolución de la economía y las decisiones de las petroleras.

La situación se complica aún más por el contexto internacional, con la volatilidad de los precios del petróleo a nivel global y las fluctuaciones del tipo de cambio. Estos factores externos pueden influir en los costos de importación de combustibles y, por ende, en los precios finales que se ofrecen en las estaciones de servicio.

El impacto de este nuevo aumento en los precios de los combustibles se sentirá en diversos sectores de la economía. El transporte de mercancías, por ejemplo, verá incrementados sus costos operativos, lo que podría trasladarse a los precios de los productos y servicios. De igual manera, el transporte público podría verse afectado, con posibles aumentos en las tarifas.

Para los automovilistas, el aumento representa un nuevo golpe al bolsillo, en un contexto de inflación persistente y salarios estancados. La necesidad de destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los combustibles reduce la capacidad de consumo y afecta la calidad de vida de las familias.

Ante este panorama, los especialistas recomiendan a los consumidores ajustar sus hábitos de consumo, priorizar el uso del transporte público o la bicicleta, y buscar estaciones de servicio que ofrezcan precios más competitivos. También sugieren realizar un seguimiento constante de los precios de los combustibles para tomar decisiones informadas y evitar sorpresas desagradables.

El precio en los surtidores seguirá siendo un tema de debate y preocupación en las próximas semanas, tanto por la evolución fiscal como por las decisiones comerciales de las petroleras. La incertidumbre económica y la volatilidad del mercado hacen prever que los precios de los combustibles seguirán fluctuando, exigiendo una gestión prudente y responsable por parte de las autoridades y las empresas del sector. La clave estará en encontrar un equilibrio entre la necesidad de sostener la recaudación fiscal, controlar la inflación y garantizar el acceso a los combustibles para todos los ciudadanos.

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