Residentes del distrito de Chitré, en la provincia de Herrera, tomaron las calles el viernes 27 de febrero en una manifestación masiva para denunciar la crítica escasez de agua potable que afecta a la región desde hace casi nueve meses. La protesta, dirigida contra el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) y el Gobierno Nacional, exige soluciones inmediatas y efectivas a un problema que, según los manifestantes, ha sido ignorado por demasiado tiempo.
A pesar de los informes del Idaan que aseguran una mejora en el servicio, los habitantes de Chitré insisten en que el suministro de agua no es continuo y que la situación se ha deteriorado progresivamente. La falta de acceso regular al agua potable está generando graves consecuencias para la salud, la higiene y la calidad de vida de la población, especialmente para los grupos más vulnerables como los ancianos y los enfermos.
El periodista local Álvaro Alvarado, quien participó en la protesta, expresó su indignación ante la falta de soluciones. “Soy chitreano, mi madre de 84 años vive aquí y todos los días padece el grave problema del agua. Los grifos son simple y sencillamente adornos, porque no hay agua… Dicen que el agua es potable, pero ¿qué agua se puede consumir si no hay?”, declaró Alvarado, reflejando la frustración y la desesperación de muchos ciudadanos. Su testimonio pone de manifiesto la ironía de tener un sistema de suministro de agua que, en la práctica, no funciona.
Eloísa Quezada, representante de la Asociación de Pacientes, Familiares y Amigos de afectados de Cáncer de Herrera, también se sumó a las voces de protesta. Quezada denunció que la crisis del agua se ha prolongado por años sin una respuesta efectiva por parte de las autoridades. “Nos está afectando a todos y por más que hemos solicitado atención, esta ha sido nula. Seguimos todavía pasando páramos en Chitré cabecera”, afirmó, enfatizando la urgencia de la situación y el impacto negativo en la salud de los pacientes con cáncer, quienes requieren un suministro constante de agua para su tratamiento y recuperación.
La protesta se desarrolló de manera pacífica, pero con un tono de firmeza y determinación. Los manifestantes portaban pancartas con mensajes como “Agua para Chitré, un derecho no un privilegio”, “Idaan, ¿dónde está el agua?” y “Gobierno, escucha al pueblo”. También se escucharon consignas y cánticos exigiendo la renuncia de los funcionarios responsables de la crisis y la implementación de medidas concretas para garantizar el acceso al agua potable.
La escasez de agua en Chitré no es un problema nuevo. Durante años, la región ha sufrido de problemas de infraestructura y falta de inversión en el sistema de suministro de agua. Las tuberías antiguas y deterioradas, las fugas constantes y la falta de capacidad de almacenamiento son algunos de los factores que contribuyen a la crisis. Además, el cambio climático y la sequía prolongada han exacerbado la situación, reduciendo los niveles de los ríos y embalses que abastecen a la región.
El Idaan ha implementado algunas medidas paliativas, como la distribución de agua en camiones cisterna y la reparación de algunas fugas, pero estas acciones han sido insuficientes para solucionar el problema de fondo. Los residentes de Chitré exigen una inversión significativa en la modernización del sistema de suministro de agua, la construcción de nuevas infraestructuras y la implementación de políticas de gestión sostenible del agua.
La protesta en Chitré es un reflejo de la creciente preocupación por la escasez de agua en Panamá. En otras regiones del país, como la provincia de Colón y el distrito de San Miguelito, también se han registrado protestas y denuncias por la falta de acceso al agua potable. La situación exige una respuesta urgente y coordinada por parte del Gobierno Nacional y el Idaan, que incluya una inversión masiva en la infraestructura hídrica, la implementación de políticas de gestión sostenible del agua y la participación activa de la comunidad en la toma de decisiones.
La falta de agua potable no solo afecta la salud y la calidad de vida de la población, sino que también tiene un impacto negativo en la economía local. Los negocios, especialmente los restaurantes y los hoteles, se ven afectados por la falta de agua, lo que puede generar pérdidas económicas y desempleo. Además, la escasez de agua puede provocar conflictos sociales y tensiones entre las comunidades.
La protesta en Chitré ha puesto de manifiesto la necesidad de una solución integral y a largo plazo para la crisis del agua en Panamá. El Gobierno Nacional y el Idaan deben escuchar las demandas de la población y tomar medidas concretas para garantizar el acceso al agua potable como un derecho fundamental para todos los ciudadanos. La situación en Chitré es una advertencia de que la escasez de agua es un problema grave que puede afectar a todo el país si no se toman medidas urgentes y efectivas. La comunidad espera una respuesta clara y contundente por parte de las autoridades, que demuestre su compromiso con el bienestar de la población y la protección de los recursos hídricos del país. La paciencia de los chitreanos se agota y la exigencia de agua potable se hace cada vez más fuerte.

