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Alerta Roja en el Poder Judicial: ¿Extorsión o Ataque Inminente?

Un guardia de seguridad de la Torre Prisma del Poder Judicial recibió la amenaza de bomba vía telefónica, se identificó como supuesto miembro del CJNG; el grupo "Zorros" realizó inspección sin novedad.

Alerta Roja en el Poder Judicial: ¿Extorsión o Ataque Inminente?

Ciudad de México – Una intensa movilización de cuerpos de emergencia sacudió la mañana de este miércoles 25 de febrero de 2026 en la colonia San Ángel, alcaldía Álvaro Obregón, tras una amenaza de bomba en la Torre Prisma, sede de oficinas del Poder Judicial de la Federación (PJF). El incidente, que provocó el desalojo total del edificio, pone de manifiesto la creciente vulnerabilidad de las instituciones gubernamentales ante las acciones del crimen organizado, específicamente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El reporte inicial, realizado por un guardia de seguridad del inmueble ubicado en el número 2065 de la Avenida Insurgentes Sur, en el cruce con Miguel Ángel de Quevedo, desencadenó un protocolo de emergencia a las 10:00 AM. Según el testimonio del vigilante, el interlocutor que profería la amenaza se identificó como miembro del CJNG, sembrando el pánico entre los trabajadores y usuarios del edificio. La amenaza, aunque no detallada en su contenido específico, fue suficiente para activar las alarmas y poner en marcha un operativo de evacuación masiva.

A las 10:50 AM, el desalojo del edificio de 14 niveles y 5 sótanos se completó, congregando a aproximadamente mil personas en las zonas de seguridad exteriores. La coordinación del operativo fue crucial, involucrando a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC CDMX), el agrupamiento Zorros (encargado de la detección de explosivos), Bomberos, Protección Civil, y personal de paramédicos. La rápida respuesta de las autoridades buscaba minimizar riesgos y garantizar la integridad física de todos los presentes.

El despliegue de recursos fue considerable. Equipos especializados en la detección de explosivos, con perros entrenados, iniciaron una revisión exhaustiva nivel por nivel, incluyendo los sótanos de estacionamiento. La tensión era palpable mientras los equipos de emergencia peinaban cada rincón del edificio, buscando cualquier indicio de un artefacto explosivo. La incertidumbre se prolongó durante varias horas, manteniendo en vilo a los evacuados y a la opinión pública.

Afortunadamente, tras una búsqueda minuciosa, el agrupamiento Zorros confirmó que no se localizó ningún artefacto explosivo en las instalaciones. Alrededor del mediodía, las autoridades declararon el inmueble como "sin novedad", autorizando el reingreso del personal a sus labores habituales. Sin embargo, la calma no fue total. Se mantuvo una guardia de seguridad en la zona de manera preventiva, ante la posibilidad de nuevas amenazas o incidentes.

La SSC CDMX informó que sus uniformados apoyaron en la evacuación de los trabajadores y realizaron una revisión exhaustiva en todas las zonas del edificio. La confirmación de que no se encontró ningún objeto peligroso permitió organizar el reingreso ordenado del personal. No obstante, la investigación sobre la amenaza continúa en curso.

Este incidente se suma a una serie de eventos recientes que evidencian la creciente audacia del CJNG y su capacidad para generar inestabilidad en el país. La amenaza directa a una institución del Poder Judicial, como el PJF, representa un ataque a la autoridad y al estado de derecho. En las últimas semanas, se han registrado narcobloqueos en varios estados, ataques a balazos contra funcionarios públicos, y la difusión de amenazas contra autoridades y periodistas.

La reciente detención de Isaac “El Hacha” Moreno, presunto operador clave del CJNG, relacionado con extorsiones y homicidios, demuestra los esfuerzos de las fuerzas federales por combatir al cártel. Sin embargo, la amenaza persistente y la capacidad del grupo criminal para adaptarse y generar nuevas formas de violencia representan un desafío constante para las autoridades.

La filtración de una supuesta amenaza del CJNG, en la que se advertía sobre asesinatos de funcionarios mexicanos si no se devolvía el cuerpo de “El Mencho”, revela la brutalidad y la falta de escrúpulos del grupo criminal. La búsqueda de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del CJNG, continúa siendo una prioridad para las autoridades mexicanas y estadounidenses. La reciente actualización de la ficha de búsqueda por parte del Departamento de Justicia de EU, tras la identificación genética del cuerpo, subraya la importancia de la colaboración internacional en la lucha contra el narcotráfico.

El caso de “Los Cuinis”, organización señalada por EU como el grupo de narcotráfico más rico y el verdadero “cerebro” que financió el ascenso del CJNG, pone de manifiesto la complejidad de la estructura criminal y la necesidad de atacar sus finanzas para debilitar su poder. La revelación de un Salmo 91 escrito a mano por “El Mencho”, junto con imágenes religiosas, muestra el lado místico del líder criminal, pero no disminuye la gravedad de sus acciones.

El desalojo de la Torre Prisma, aunque finalmente resultó ser una falsa alarma, sirve como un recordatorio de la vulnerabilidad de las instituciones y la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad. La investigación sobre la amenaza debe ser exhaustiva para identificar a los responsables y prevenir futuros incidentes. La seguridad del Poder Judicial y de todos los ciudadanos debe ser una prioridad para las autoridades. La creciente presencia y audacia del CJNG exige una respuesta contundente y coordinada por parte del gobierno mexicano y la comunidad internacional.

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