Tras más de cinco días de intensas labores, los bomberos continúan sofocando focos aislados en las ruinas del centro comercial Multicomercio, ubicado en el sur de Guayaquil, en la intersección de las avenidas Eloy Alfaro y León de Febres Cordero. El incendio, de magnitud considerable, ha dejado a su paso un panorama desolador y una profunda incertidumbre para los comerciantes y residentes de la zona, quienes claman por una respuesta clara y un cronograma definido para la demolición del edificio y la reapertura de las calles aledañas.
La normalización del comercio, que intentó retomarse este lunes 23 de febrero tras el feriado de carnaval, se ha visto obstaculizada por la presencia constante de los equipos de emergencia y la imposibilidad de acceder al perímetro afectado. El intenso sol que brillaba sobre la ciudad contrastaba con la imagen de los bomberos rociando agua sobre los escombros, en un esfuerzo por evitar nuevos incendios. Mientras tanto, curiosos se acercaban a grabar con sus teléfonos celulares, testimoniando el desastre.
La magnitud de los daños ha llevado a las autoridades a confirmar que el edificio deberá ser demolido, pero la pregunta clave sigue sin respuesta: ¿cuándo se llevará a cabo esta demolición? La falta de información precisa ha generado angustia y desesperación entre los comerciantes, quienes temen por el futuro de sus negocios y la posibilidad de perderlo todo.
Una comerciante, que prefirió mantener su anonimato, expresó su preocupación a EXPRESO: "Esperamos que realmente nos digan 'esta es la fecha'. Porque unos nos dicen que serían tres meses, otros seis, otros ocho, como plazo para reabrir el perímetro, porque hay mucha gente afectada". La mujer, propietaria de tres locales en los alrededores del Multicomercio, ha logrado evitar pérdidas significativas en sus productos hasta el momento, pero teme que la prolongada inactividad termine por afectar su inventario.
La situación es aún más crítica para aquellos comerciantes que dependen directamente del flujo de personas que generaba el centro comercial. "Mientras no derrumben ese edificio, que es lo que nos dijeron, todo alrededor, desde la calle Febres Cordero hasta Brasil (a lo largo de la avenida Eloy Alfaro), estamos sin trabajar", lamentó.
María Sánchez, propietaria de una despensa en la misma intersección, relató que sus ventas han disminuido en un 60% desde el inicio del incendio. A pesar de mantener las puertas abiertas, la falta de clientes y la incertidumbre sobre el futuro la mantienen en un estado de constante preocupación.
La falta de información también afecta a los residentes de los edificios adyacentes al Multicomercio. Fernando Suéscum denunció que no se les ha proporcionado una fecha para ingresar a sus departamentos y retirar sus pertenencias. "La información que nos llega por vecinos o redes es la que nos permite hasta ahora haber sacado algunas cosas", explicó.
Las autoridades han reforzado la seguridad en la zona, con 20 uniformados de la Policía Nacional desplegados en tres turnos para cubrir las 24 horas de vigilancia. El policía del distrito 9 de Octubre, Édison Iza Lema, informó que se han detectado casos de personas que intentan ingresar al perímetro para grabar videos y compartirlos en redes sociales.
Iza Lema aclaró que el acceso al edificio por demoler está restringido únicamente a los bomberos, mientras que los miembros de las Fuerzas Armadas realizan controles en la parte externa. Para ingresar al perímetro, se solicita a los ciudadanos la cédula de ciudadanía para verificar la información con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. Además, se registra a los camiones que ingresan a retirar mercadería para constatar que entren vacíos.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, la falta de transparencia y la incertidumbre sobre el futuro siguen siendo los principales motivos de preocupación para los comerciantes y residentes de la zona. La demolición del Multicomercio se ha convertido en una necesidad urgente para poder recuperar la normalidad y reactivar la economía local.
La situación del Multicomercio pone de manifiesto la importancia de contar con planes de contingencia claros y eficientes para hacer frente a situaciones de emergencia como incendios. La falta de información y la demora en la toma de decisiones pueden tener consecuencias devastadoras para la comunidad afectada.
Las autoridades deben priorizar la demolición del edificio y establecer un cronograma claro y transparente para la reapertura de las calles aledañas. Asimismo, es fundamental brindar apoyo a los comerciantes y residentes afectados, ofreciéndoles asistencia financiera y asesoramiento para superar esta difícil situación.
El incendio del Multicomercio es un llamado de atención para la ciudad de Guayaquil. Es necesario fortalecer las medidas de prevención y control de incendios, así como mejorar la coordinación entre las diferentes instituciones involucradas en la gestión de riesgos. Solo así se podrá evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro.
La comunidad espera que su preocupación se convierta pronto en solución, porque el tiempo apremia para cancelar deudas, recuperar la actividad económica y simplemente volver a la normalidad que el fuego transformó. La transparencia y la comunicación efectiva son clave para restaurar la confianza y permitir que la zona afectada se recupere lo antes posible.


