VALENCIA, 22 Feb. – Paolo Galbiati, entrenador del Kosner Baskonia, saboreó la victoria en la Copa del Rey de Valencia 2026 con una mezcla de euforia y profunda gratitud, describiéndose a sí mismo como un “superviviente” tras haber estado al borde del despido en dos ocasiones durante la temporada. La victoria, un contundente 89-100 sobre el Real Madrid, no es solo un título, sino la culminación de un esfuerzo titánico, una demostración de unión y el resultado del inquebrantable apoyo de la afición, según declaró en la rueda de prensa posterior al partido.
“Estoy muy feliz, honestamente muy feliz por mis jugadores y por mi ‘staff’”, exclamó Galbiati, visiblemente emocionado. “No están aquí, están celebrando en el vestuario, pero el trabajo ha sido enorme. A las tres de la mañana estábamos hablando de qué hacer hoy en la cancha, lo mismo el ‘staff’ médico; cuando yo llegaba a mi habitación ellos seguían trabajando para los jugadores. Y la afición ha estado increíble, estoy muy feliz por ellos.” La Copa del Rey, para Galbiati, es un reconocimiento al compromiso incansable de todo el equipo, tanto dentro como fuera de la cancha.
El partido, admitió, no comenzó de la manera esperada. “El partido ha sido muy duro. Empezamos muy mal, esperábamos que fuera difícil, pero no empezar así. Defensa tras defensa, defensa tras defensa, y en ataque, cuando dejamos de buscar soluciones rápidas y empezamos a mover la defensa del Real Madrid, lado a lado, lado a lado, nuestro ataque fue creciendo. El 17-33 del último periodo es un dato que para mí es emocionante”, analizó el técnico italiano, destacando la capacidad del equipo para adaptarse y superar las adversidades. La clave, según su análisis, fue la paciencia y la capacidad de desestabilizar la defensa del Real Madrid a través del movimiento constante del balón.
Sin embargo, más allá de la táctica y la estrategia, Galbiati enfatizó la fortaleza mental del equipo, forjada a partir de un inicio de temporada complicado. “Sobrevive y avanza”, afirmó con convicción. “He sobrevivido, creo que mínimo dos veces a ser despedido. Porque como empezó la temporada, el club podía quitarme; en noviembre, en un momento complicado, podía quitarme. Soy un superviviente. Gracias a mis jugadores, que han creído en mi trabajo.” Esta declaración revela la presión a la que estuvo sometido el entrenador y el coraje que demostró al mantener la fe en su proyecto, incluso cuando su futuro en el club pendía de un hilo.
Galbiati no dudó en atribuir el éxito al trabajo duro y la dedicación de todo el equipo. “Yo creo en mi trabajo. El trabajo duro paga. Yo he trabajado muy duro, mi ‘staff’ ha trabajado muy duro, siguiendo mucho a los jugadores. Esta Copa nos va a unir para la vida. Al final jugamos para crear recuerdos, y eso es lo más importante”, declaró. La Copa del Rey, en este sentido, se convierte en un símbolo de la perseverancia y el esfuerzo colectivo.
Uno de los mayores logros de la temporada, según el entrenador, ha sido la cohesión del vestuario. “Tenemos el mejor grupo humano de jugadores. He trabajado mucho para unir al grupo, porque cuando tienes profesionales de este nivel, con contratos importantes y muchas expectativas, no es fácil crear esta alquimia, este deseo de jugar juntos. Estoy completamente feliz por eso”, indicó. La capacidad de Galbiati para crear un ambiente de camaradería y colaboración entre jugadores de alto nivel ha sido fundamental para el éxito del equipo.
Preguntado sobre la victoria sobre su compatriota Sergio Scariolo, Galbiati prefirió evitar personalizar el triunfo. “No es un pensamiento que tenga ahora. Estoy contento por mi ‘staff’, por mi equipo, por mi afición, por mi familia. El Real Madrid es un equipo increíble. Campazzo es un dolor de cabeza; Tavares lo mismo, Hezonja lo mismo. Pero hoy estoy solo contento. Sergio tiene muchos trofeos. Mi sueño es ganar muchos trofeos como él, una medalla olímpica, todo lo que ha dado a sus clubes y a España”, comentó con respeto hacia su rival.
Finalmente, Galbiati felicitó a la organización de la acb y destacó el ambiente vivido en Valencia. “Enhorabuena a toda la organización, a la acb, a Valencia, al señor Roig, a todos los aficionados de toda la liga. Hace dos años, en Trento, algunos de nuestros aficionados fueron atacados con un cuchillo. Aquí el ambiente es increíble. Enhorabuena a todas las aficiones. Este pabellón es increíble”, concluyó, haciendo referencia a un incidente pasado que contrastaba fuertemente con la calidez y el entusiasmo que experimentó en Valencia. La Copa del Rey, para Galbiati, no solo es un triunfo deportivo, sino también una celebración de la pasión y el respeto que caracterizan al baloncesto español. La victoria en Valencia marca un punto de inflexión en la carrera de Paolo Galbiati, consolidándolo como uno de los entrenadores más prometedores del baloncesto europeo y demostrando que, incluso después de enfrentar la adversidad, la perseverancia y el trabajo duro pueden llevar a la gloria.


