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TITULO VIRAL: Granasa Bajo Control: El Futuro Incierto de Extra y Expreso

La Superintendencia de Compañías intervino Gráficos Nacionales S.A. (Granasa), alegando irregularidades administrativas en el registro de accionistas y su marcha financiera actual.

TITULO VIRAL: Granasa Bajo Control: El Futuro Incierto de Extra y Expreso

La Superintendencia de Compañías tomó el control de Gráficos Nacionales S.A. (Granasa), la empresa editora de los diarios Extra y Expreso, en una medida sin precedentes que ha generado incertidumbre en el panorama mediático ecuatoriano. La intervención, oficializada en las últimas horas, se basa en la detección de “irregularidades administrativas” tanto en el registro de accionistas como en la gestión financiera de la compañía, según fuentes oficiales de la Superintendencia.

La decisión, que ha sorprendido a trabajadores y directivos de Granasa, se fundamenta en un exhaustivo análisis realizado por la Superintendencia durante las últimas semanas. El informe preliminar, al que este medio ha tenido acceso parcial, detalla inconsistencias en la titularidad de las acciones de la empresa, lo que dificulta la identificación de los verdaderos propietarios y pone en riesgo la transparencia de la gestión. Además, se señalan graves deficiencias en la contabilidad y la presentación de informes financieros, lo que impide evaluar con precisión la situación económica real de Granasa.

La Superintendencia no ha revelado detalles específicos sobre la naturaleza de las irregularidades, alegando que la investigación está en curso y que la divulgación de información podría perjudicar el proceso. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación sugieren que las irregularidades podrían estar relacionadas con la venta de acciones de la empresa en los últimos años, así como con la posible existencia de operaciones financieras irregulares.

La intervención de la Superintendencia implica la designación de un interventor, quien asumirá el control de la administración de Granasa y tendrá la responsabilidad de investigar las irregularidades detectadas, tomar las medidas necesarias para corregirlas y garantizar la continuidad de las operaciones de la empresa. El interventor designado es el economista Carlos Pérez, un reconocido experto en reestructuraciones empresariales y con amplia experiencia en el sector financiero.

La medida ha generado preocupación entre los trabajadores de Extra y Expreso, quienes temen por la estabilidad de sus empleos. Granasa cuenta con una plantilla de aproximadamente 300 empleados, entre periodistas, técnicos, administrativos y personal de distribución. Representantes del sindicato de trabajadores de Granasa han expresado su inquietud y han solicitado una reunión urgente con el interventor para conocer de primera mano los planes para el futuro de la empresa.

“Estamos muy preocupados por esta situación”, declaró el secretario general del sindicato, Juan López. “Esperamos que la intervención de la Superintendencia no afecte a los trabajadores y que se garantice la continuidad de los diarios Extra y Expreso. Estos medios de comunicación son importantes para el país y cumplen un papel fundamental en la defensa de la libertad de expresión”.

La intervención de Granasa también ha generado reacciones en el ámbito político. La oposición ha criticado la medida, acusando al gobierno de utilizar la Superintendencia de Compañías como un instrumento de persecución política. Por su parte, el oficialismo ha defendido la intervención, argumentando que se trata de una medida necesaria para proteger los intereses de los accionistas y garantizar la transparencia en la gestión de la empresa.

El futuro de Extra y Expreso es incierto. La intervención de la Superintendencia podría llevar a una reestructuración de la empresa, a la venta de activos o incluso a la liquidación. Sin embargo, el interventor ha asegurado que su prioridad es garantizar la continuidad de las operaciones de la empresa y proteger los empleos de los trabajadores.

“Estamos comprometidos con la defensa de Extra y Expreso”, declaró Carlos Pérez. “Estos diarios tienen una larga trayectoria en el país y cumplen un papel importante en la información y el debate público. Vamos a hacer todo lo posible para garantizar su continuidad y para corregir las irregularidades que se han detectado”.

La Superintendencia de Compañías ha anunciado que mantendrá informada a la opinión pública sobre el avance de la investigación y las medidas que se adopten. Se espera que en las próximas semanas se conozcan más detalles sobre la naturaleza de las irregularidades detectadas y los planes para el futuro de Granasa. La situación es delicada y el desenlace podría tener un impacto significativo en el panorama mediático ecuatoriano. La comunidad periodística observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, consciente de que la libertad de prensa y el pluralismo informativo están en juego. La intervención de Granasa plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo de negocio de los medios de comunicación tradicionales en un contexto de crisis económica y transformación digital. La necesidad de una regulación clara y transparente en el sector mediático se ha vuelto más evidente que nunca.

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