Lima se convierte en epicentro de la cerámica contemporánea con la exposición “La memoria del barro. Una aproximación a la cerámica en Lima”, una muestra que reúne a 33 artistas de más de tres generaciones y que rinde homenaje al maestro Carlos Runcie Tanaka, figura clave en el desarrollo de esta disciplina en el país. La exposición, que se puede visitar en la sala del Centro Cultural de la Universidad del Pacífico, en Jesús María, hasta el próximo 12 de marzo, explora la evolución de la cerámica limeña a lo largo de las últimas siete décadas, indagando en cómo la ciudad ha sostenido y transformado esta práctica ancestral.
La muestra no es simplemente una retrospectiva, sino una profunda reflexión sobre la identidad cultural y la capacidad de la cerámica para dialogar con el presente. El curador, Augusto del Valle, plantea interrogantes cruciales: ¿Cómo ha logrado Lima mantener viva la tradición cerámica durante tanto tiempo? ¿Cómo ha integrado y adaptado las diversas técnicas y estilos provenientes de diferentes regiones del Perú? Estas preguntas guían al espectador a través de un recorrido que busca desentrañar la complejidad de la cerámica limeña y su relación con el contexto social y cultural.
La exposición se estructura en torno a tres ejes temáticos. El primero, “Fragmentación y horizontalidad”, aborda la incertidumbre y los desafíos del mundo contemporáneo a través de obras que reflejan una sensación de desorden y ruptura. La fragmentación, en este contexto, no se presenta como algo negativo, sino como un estado de cosas que invita a la reflexión y a la búsqueda de nuevas formas de entendimiento. El segundo eje, “Personajes y situaciones”, nos sumerge en un universo imaginario poblado por figuras humanas y no humanas, que nos desafían a cuestionar nuestras percepciones y a explorar nuevas posibilidades narrativas. Estas obras, a menudo enigmáticas y provocadoras, invitan al espectador a participar activamente en la construcción del significado. Finalmente, “Estelas y paisajes” nos transporta a un espacio de contemplación y espiritualidad, donde la cerámica se convierte en un medio para conectar con la naturaleza y lo trascendente. Los artistas, fascinados por la verticalidad, exploran diferentes formas de representar lo infinito y lo sagrado a través de la arcilla.
La diversidad de estilos y enfoques presentes en la exposición es notable. Desde las piezas más tradicionales hasta las intervenciones más vanguardistas, “La memoria del barro” ofrece una visión panorámica de la riqueza y la vitalidad de la cerámica limeña. Entre los artistas destacados que participan en la muestra se encuentran Carlos Bernasconi, conocido por su trabajo con figuras animales y objetos cotidianos; Rosamar Corcuera, cuya obra se caracteriza por su delicadeza y su atención al detalle; y Alice Wagner, reconocida por su experimentación con formas y texturas.
Una de las sorpresas de la exposición es la presencia de Andrea Echeverri, la carismática cantante del grupo colombiano Aterciopelados, quien también es una talentosa ceramista. Su obra, que se exhibe en la muestra, revela una faceta desconocida de la artista y demuestra su versatilidad creativa. La inclusión de Echeverri en la exposición subraya la importancia de la cerámica como un lenguaje universal que trasciende las fronteras geográficas y disciplinarias.
La exposición también destaca por la presencia de figuras de culto como Raquel Jodorowsky, cuya obra se caracteriza por su simbolismo y su conexión con el mundo espiritual. Su instalación “Escúchame universo”, exhibida en el ICPNA del Centro de Lima, es una experiencia sensorial que invita a la introspección y a la conexión con el cosmos.
La muestra no se limita a presentar obras de artistas consagrados, sino que también da visibilidad a nuevas generaciones de creadores que están explorando las posibilidades de la cerámica con frescura y originalidad. Nombres como Noah Alhalel, Roxana Artacho, Manola Azzariti y muchos otros, conforman un panorama diverso y prometedor. La exposición es un testimonio del dinamismo y la vitalidad de la escena cerámica limeña, y una invitación a descubrir el talento de artistas que están contribuyendo a enriquecer el patrimonio cultural del país.
La pérdida de Carlos Runcie Tanaka en diciembre de 2025 dejó un vacío irreparable en el mundo del arte peruano. Su legado, sin embargo, sigue vivo en la obra de sus discípulos y en la memoria de aquellos que tuvieron la fortuna de conocerlo y de aprender de él. “La memoria del barro” es un homenaje sentido y merecido a este maestro, cuya pasión por la cerámica y su compromiso con la enseñanza han inspirado a generaciones de artistas. La exposición es una oportunidad para recordar su obra, para reflexionar sobre su legado y para celebrar la belleza y la fuerza de la cerámica como una forma de expresión artística y cultural.
La exposición se presenta de lunes a sábado, de 9 a.m. a 9 p.m., en la sala del Centro Cultural de la Universidad del Pacífico, Jr. Sánchez Cerro 2121, Jesús María. Es una invitación a sumergirse en un universo de formas, texturas y colores, y a descubrir la magia de la cerámica limeña. La muestra es una oportunidad única para apreciar la obra de 33 artistas talentosos y para rendir homenaje a la memoria de Carlos Runcie Tanaka, un maestro que dejó una huella imborrable en el arte peruano.


