Manlleu, Barcelona – La localidad de Manlleu, en la provincia de Barcelona, se encuentra sumida en el luto tras el trágico fallecimiento de cinco menores, de entre 14 y 17 años, en un incendio ocurrido la noche del lunes en un trastero de la calle Montseny. El suceso ha conmocionado a la comunidad y ha desatado una investigación para esclarecer las causas del incendio, que inicialmente se barajaron como una posible infravivienda, pero que finalmente se ha determinado que era un punto de encuentro habitual de los jóvenes.
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 21:00 horas de la noche del lunes, cuando varios vecinos alertaron al 112 tras detectar humo y llamas saliendo de la azotea de un edificio de cinco plantas construido en los años 60. Brahim, un joven de 19 años que se encontraba en las cercanías, describió la escena como caótica: “Cuando llegamos estaba todo oscuro, había coches de Policía y un agente intentaba reanimar a un joven en el suelo”. Hasta el lugar se desplazaron una docena de dotaciones de Bomberos, que rápidamente comenzaron a sofocar las llamas y a buscar posibles víctimas.
Una vez extinguido el fuego, los bomberos localizaron los cuerpos sin vida de cinco jóvenes dentro del trastero. Las primeras hipótesis apuntaban a una posible explosión, pero los Mossos d'Esquadra han descartado esta posibilidad, confirmando que las víctimas habrían fallecido por inhalación de humo. La investigación se centra ahora en determinar el origen exacto del incendio, aunque las primeras evidencias sugieren que podría haberse originado por un cigarrillo u otro elemento similar, descartando la presencia de bombonas de butano u otros materiales inflamables.
Cuatro de las víctimas eran alumnos del instituto Antoni Pous i Argila, lo que ha sumido al centro educativo en un profundo dolor. El instituto ha emitido un comunicado lamentando la pérdida de los jóvenes y anunciando que se ofrecerá atención psicológica a los estudiantes y al personal docente. “Somos conscientes del impacto que esto nos ha generado a todos. Como centro educativo continuaremos velando por el bienestar del alumnado”, reza el comunicado. A pesar de la tragedia, las clases continuarán funcionando con normalidad, aunque se ha habilitado un espacio para que los alumnos puedan recibir apoyo emocional.
Los vecinos del inmueble han confirmado que la azotea del edificio, donde se encontraban los trasteros, era un lugar de reunión habitual para los jóvenes. Una vecina de la calle Montseny asegura que este tipo de encuentros son comunes en la localidad, y que los trasteros funcionan como una especie de “peñas” para adolescentes sin supervisión adulta. “Los jóvenes solían reunirse aquí para fumar o simplemente para pasar el tiempo juntos”, explica la vecina. “Es algo que ocurre en muchos bloques de la localidad, y a veces no se sabe qué hacen los jóvenes en esos lugares”.
El alcalde de Manlleu, Arnau Rovira, ha decretado tres días de luto en señal de duelo por la trágica pérdida. Las banderas ondearán a media asta en el ayuntamiento y se ha convocado un minuto de silencio para este martes a las 19:00 horas, al que asistirán el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Interior, Núria Parlon. El alcalde ha pedido respeto hacia las familias de las víctimas y ha descartado que existieran denuncias previas sobre la actividad que se llevaba a cabo en el trastero.
“No hay palabras para describir tanto dolor”, ha manifestado el alcalde. “Tenemos que pensar que tienen hermanos que también necesitan apoyo psicológico y por lo tanto el volumen de trabajo es muy alto”. El consistorio ha habilitado el centro cívico Federica Montseny para atender a los familiares de las víctimas y se ha puesto a su disposición para brindarles todo el apoyo necesario. Tres familias han tenido que ser realojadas en un hotel de la localidad, mientras que el resto ha podido regresar a sus hogares tras la inspección del inmueble y la confirmación de que no existe daño estructural.
Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación bajo la tutela del tribunal de instancia de Vic para esclarecer las causas del incendio y determinar si hubo alguna negligencia o actividad ilegal que pudiera haber contribuido a la tragedia. El levantamiento de los cadáveres se realizó durante la madrugada, y los agentes de la Científica continúan realizando la inspección ocular en el interior del edificio.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Interior, Núria Parlon, se han mostrado “conmocionados” por la tragedia y han trasladado su pésame a las familias y amigos de las víctimas. Parlon también ha reconocido la labor de los servicios de emergencia, que actuaron con rapidez y eficacia para sofocar las llamas y buscar posibles supervivientes.
La identidad de las víctimas ha sido confirmada como Mohamed Z., Amin A., Mustapha B., Mohamed M. y Adam B. La comunidad de Manlleu se encuentra consternada por la pérdida de estos jóvenes, cuyas vidas se truncaron de forma repentina y trágica. El suceso ha puesto de manifiesto la necesidad de prestar mayor atención a los jóvenes y de ofrecerles espacios seguros y supervisados donde puedan reunirse y socializar. La tragedia en Manlleu es un duro recordatorio de los peligros que pueden acechar a los adolescentes cuando se encuentran sin supervisión adulta y en lugares inseguros.

