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Dragones y Estrategia: Panamá entre China y EEUU

La histórica comunidad china en Panamá, con raíces que se remontan al siglo XIX, celebra con la danza del león tradicional la llegada del Año Nuevo Chino.

Dragones y Estrategia: Panamá entre China y EEUU

Ciudad de Panamá, Panamá – La vibrante comunidad china en Panamá, con una historia que se extiende por más de un siglo y medio, ha dado la bienvenida al Año Nuevo Chino con las tradicionales danzas del león y el dragón, un espectáculo de color y simbolismo que resuena en el corazón de la capital panameña. Sin embargo, estas celebraciones se desarrollan en un contexto geopolítico cada vez más complejo, marcado por la creciente influencia de China en la región y la respuesta de Estados Unidos, que busca reafirmar su dominio a través de una renovada doctrina que algunos analistas han denominado “Donroe”.

La comunidad china en Panamá es una de las más antiguas y grandes de América Latina. Sus antepasados llegaron al istmo en el siglo XIX como trabajadores para la construcción del ferrocarril transístmico, una obra monumental que conectó los océanos Atlántico y Pacífico mucho antes de la inauguración del Canal. A lo largo de los años, los chinos panameños han contribuido significativamente al desarrollo económico y cultural del país, estableciendo negocios, promoviendo el intercambio comercial y enriqueciendo el mosaico cultural panameño.

Las festividades del Año Nuevo Chino, también conocido como Festival de Primavera, son una ocasión importante para la comunidad china en Panamá. Las calles se llenan de música, comida tradicional y, por supuesto, las impresionantes danzas del león y el dragón, que simbolizan la buena suerte, la prosperidad y la protección contra los malos espíritus. Estas danzas, realizadas por artistas expertos, son un espectáculo visualmente impactante que atrae a multitudes de panameños y turistas.

Pero más allá de la alegría y el colorido de las celebraciones, se cierne una sombra de incertidumbre geopolítica. Estados Unidos, preocupado por la creciente influencia de China en América Latina, ha intensificado sus esfuerzos para contrarrestar la presencia de Pekín en la región. La nueva doctrina, que algunos han bautizado como “Donroe” en referencia a la Doctrina Monroe del siglo XIX, busca reducir al mínimo la influencia política y económica de China en Panamá, utilizando como principal herramienta de presión el control y la seguridad del Canal de Panamá.

El Canal, una vía marítima estratégica de importancia global, es un punto clave en la competencia entre Estados Unidos y China. Pekín ha aumentado significativamente su comercio con América Latina a través del Canal, y Washington teme que esto pueda traducirse en una mayor influencia política de China en la región. La administración estadounidense ha expresado su preocupación por la posible participación de empresas chinas en la expansión y modernización del Canal, así como por la creciente inversión china en infraestructura en Panamá.

La respuesta de Panamá a esta situación es delicada. El país busca mantener buenas relaciones tanto con Estados Unidos como con China, reconociendo la importancia de ambos como socios comerciales y estratégicos. El gobierno panameño ha reiterado su compromiso con la transparencia y la no discriminación en sus relaciones económicas, pero también ha dejado claro que no permitirá que ninguna potencia extranjera interfiera en su soberanía.

La comunidad china en Panamá observa con atención los acontecimientos geopolíticos. Algunos miembros de la comunidad expresan su preocupación por la posibilidad de que la tensión entre Estados Unidos y China afecte sus negocios y su calidad de vida. Otros, sin embargo, confían en que Panamá sabrá navegar por estas aguas turbulentas y mantener un equilibrio que beneficie a todos.

“Hemos estado aquí durante generaciones, construyendo una vida y contribuyendo al desarrollo de este país”, dice Li Wei, un empresario chino que dirige un restaurante en Ciudad de Panamá. “Esperamos que Estados Unidos y China puedan resolver sus diferencias de manera pacífica y respetuosa, y que Panamá pueda seguir siendo un lugar donde podamos prosperar y vivir en armonía”.

La danza del león continúa su recorrido por las calles de Ciudad de Panamá, un símbolo de esperanza y prosperidad en medio de la incertidumbre geopolítica. El Año Nuevo Chino es un momento de reflexión y renovación, y también una oportunidad para reafirmar los lazos que unen a la comunidad china con el pueblo panameño. El futuro de Panamá, y su relación con las dos superpotencias, dependerá de su capacidad para equilibrar sus intereses y mantener su soberanía en un mundo cada vez más complejo y competitivo. La sombra de la "Doctrina Donroe" se cierne sobre el istmo, pero la vibrante cultura y la resiliencia de su gente, incluyendo su histórica comunidad china, sugieren que Panamá está preparada para enfrentar los desafíos que se avecinan. La clave estará en la diplomacia, la transparencia y el compromiso con el desarrollo sostenible, buscando un camino que beneficie a todos sus ciudadanos y fortalezca su posición en el escenario internacional.

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