Loïc Meillard, el esquiador suizo, se coronó campeón olímpico de eslalon masculino en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, celebrados este lunes en la exigente pista Stelvio de Bormio. La victoria de Meillard, lograda con un tiempo combinado impecable, no solo le otorga su primera medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, sino que consolida a Suiza como la nación dominante en el esquí alpino masculino de esta edición. El podio lo completaron el austríaco Fabio Gstrein, quien se quedó a tan solo 35 centésimas de segundo del oro, y el noruego Henrik Kristoffersen, que obtuvo el bronce con una diferencia de 1 segundo y 13 centésimas.
La jornada estuvo marcada por la imprevisibilidad y las sorpresas, especialmente por el abandono del brasileño Lucas Pinheiro Braathen, quien llegaba como uno de los favoritos tras su brillante victoria en el eslalon gigante el sábado. La caída de Braathen en la primera manga, aunque sin consecuencias físicas graves, frustró sus aspiraciones de convertirse en el primer doble campeón olímpico de esquí alpino de Brasil en una sola edición de los Juegos. La decepción fue palpable entre los aficionados, que esperaban ver al joven talento brasileño luchar por el oro en ambas disciplinas.
La primera manga se disputó bajo condiciones climáticas adversas, con una intensa nevada que dificultaba la visibilidad y aumentaba el riesgo de caídas. Numerosos competidores sucumbieron a las difíciles condiciones, incluyendo a otros representantes latinoamericanos como el argentino Tiziano Gravier, el mexicano Lasse Gaxiola, el uruguayo Nicolás Pirozzi y el también brasileño Christian Oliveira Soevik. La pista Stelvio, conocida por su exigencia técnica y su pronunciada pendiente, puso a prueba la habilidad y la resistencia de los esquiadores.
El noruego Atle Lie McGrath lideró la primera manga con un tiempo impresionante, pero su alegría duró poco. En la segunda manga, McGrath golpeó una de las puertas, perdiendo el ritmo y viéndose obligado a abandonar la competición. Este incidente ilustra la fragilidad del éxito en el esquí alpino, donde un pequeño error puede tener consecuencias devastadoras.
La segunda manga se benefició de una mejora significativa en las condiciones de visibilidad, lo que permitió a los esquiadores atacar la pista con mayor confianza. Meillard, quien había terminado segundo en la primera manga, aprovechó al máximo las mejores condiciones para ejecutar un descenso impecable, superando a Gstrein y Kristoffersen y asegurándose la medalla de oro.
La victoria de Meillard es especialmente significativa considerando su trayectoria en estos Juegos Olímpicos. Anteriormente, había obtenido la medalla de plata en la combinada junto a su compatriota Marco Odermatt, y el bronce en el eslalon gigante. Con tres medallas en su haber, Meillard se consolida como uno de los esquiadores más destacados de la actualidad.
Suiza ha sido la gran protagonista del esquí alpino masculino en Milán-Cortina 2026, gracias en gran medida a la espectacular actuación de Franjo von Allmen, quien ha conquistado tres títulos olímpicos en las disciplinas de descenso, combinada y supergigante. La consistencia y el talento de los esquiadores suizos han sido clave para su dominio en esta edición de los Juegos.
En cuanto a la representación latinoamericana, el español Quim Salarich logró un meritorio decimonoveno puesto, mientras que el joven chileno Tomás Holscher se destacó como el mejor sudamericano, finalizando en la vigesimocuarta posición. Holscher superó al brasileño Giovanni Ongaro, quien quedó en el vigesimoséptimo lugar. La actuación de estos jóvenes esquiadores representa un rayo de esperanza para el futuro del esquí alpino en América Latina.
La competición de eslalon masculino en Bormio ha sido un claro ejemplo de la emoción y la imprevisibilidad que caracterizan al esquí alpino. Las caídas, los abandonos y las remontadas han mantenido a los aficionados en vilo hasta el último instante. La victoria de Loïc Meillard es el resultado de su talento, su dedicación y su capacidad para superar las adversidades. Su actuación en Milán-Cortina 2026 quedará grabada en la historia del esquí alpino como un momento de gloria para Suiza y un ejemplo de perseverancia para todos los deportistas. La próxima cita para los esquiadores alpinos será el evento de slalom femenino, donde se espera una competencia igualmente emocionante y reñida. Los aficionados al esquí alpino esperan con ansias ver quiénes serán los próximos campeones olímpicos en esta disciplina.


