Asunción, Paraguay – En un día marcado por la tragedia y la controversia, el presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, anunció categóricamente que no renunciará a su cargo, a pesar de las crecientes críticas y denuncias de irregularidades que han sacudido a la institución. La declaración, realizada en una conferencia de prensa ayer, llega en un momento de profunda preocupación pública, exacerbada por el reciente fallecimiento de un paciente debido a la falta de equipos médicos y otras fallas en el sistema de salud pública.
Brítez, visiblemente afectado pero firme en su postura, reconoció la preocupación de los asegurados y admitió las dificultades que enfrenta el IPS. Sin embargo, insistió en que está trabajando para mejorar la situación y que “no hay chance” de que dé “un paso al costado”. “Estamos preocupados, como también están preocupados los asegurados, pero estamos trabajando”, afirmó. Su decisión de permanecer en el cargo ha generado una ola de reacciones encontradas, con sectores de la oposición exigiendo su renuncia inmediata y otros expresando su apoyo a su gestión.
La controversia se intensificó tras la difusión de imágenes de Braulio Vázquez, un paciente que falleció mientras esperaba atención médica debido a la falta de un respirador. Brítez admitió que la imagen lo conmovió profundamente, incluso considerando la posibilidad de renunciar. “Pasó por mi cabeza dar un paso al costado cuando ví la foto de Braulio (Vázquez), pero después dije que esa no es mi forma de ser. No voy a renunciar, voy a seguir trabajando por la institución”, declaró. Esta declaración ha sido interpretada por algunos como una falta de sensibilidad hacia la tragedia y una obstinación en aferrarse al poder.
El presidente del IPS intentó contrarrestar las críticas destacando las inversiones realizadas en la institución, incluyendo 109 millones de dólares en la compra de medicamentos, 38 millones de dólares en insumos, la transformación del Hospital Central y la construcción del Centro Hemato – Oncológico. “Hay más cosas positivas por demostrarse en la previsional”, enfatizó. Sin embargo, estas inversiones no han logrado disipar las dudas sobre la gestión de Brítez y la calidad de los servicios que ofrece el IPS.
Mientras tanto, en Ciudad del Este, una situación inusual causó alarma en la Terminal de Ómnibus. Un panal de abejas atacó a los pasajeros y transeúntes, obligando a las autoridades a establecer un perímetro de cuarentena de dos manzanas para evitar más picaduras. La Policía Nacional colaboró en la operación, mientras que los Bomberos Voluntarios trabajaron para controlar el panal con equipo especializado en apicultura. Afortunadamente, no se reportaron heridos, y la situación fue controlada rápidamente. Este incidente, aunque ajeno a la crisis del IPS, contribuyó a un clima general de tensión y preocupación en el país.
La jornada se tornó aún más sombría con la trágica muerte de Lucas Acuña, un niño de 5 años que falleció calcinado en Pedro Juan Caballero. El incendio se produjo en una vivienda de madera en el barrio Guaraní, mientras el niño jugaba aparentemente con fósforos en medio de un montón de ropas. Las autoridades no descartan otras posibles causas, pero la hipótesis principal apunta a un accidente.
El fiscal Emilio Álvarez explicó que la rápida propagación del fuego se debió a la naturaleza de la vivienda, construida con materiales altamente inflamables. El comisario Principal Sergio Sosa, Jefe de Prevención Amambay, detalló las circunstancias del trágico suceso: “Tuvimos el reporte de un incendio de una casa de madera con techo de eternit, en donde lastimosamente perdió la vida una criatura de 5 años, él se quedaba bajo el cuidado de los abuelos paternos ya de la tercera edad, el señor tiene 84 años y la señora 76. El fuego se habría originado en la cocina, lo que se propagó rápidamente porque la casa era de madera, cuando se dieron cuenta ya había sido alcanzado por las llamas y lastimosamente perdió la vida este menor de 5 años. Probablemente por el humo, ocasionó que se quede desmayado, lo que provocó que se quedara ahí a merced de las llamas”.
La muerte de Lucas Acuña ha conmocionado a la comunidad local y ha reabierto el debate sobre la seguridad en los hogares y la necesidad de campañas de prevención de accidentes. La tragedia se suma a la ya compleja situación que atraviesa el país, marcada por la crisis en el IPS, la incertidumbre económica y la creciente preocupación por la seguridad ciudadana.
La negativa de Jorge Brítez a renunciar al cargo, en medio de estas circunstancias, ha generado un clima de desconfianza y ha puesto en tela de juicio la capacidad del gobierno para abordar los problemas que aquejan a la población. La oposición ha anunciado que intensificará sus esfuerzos para exigir la renuncia de Brítez y la realización de una auditoría exhaustiva de la gestión del IPS. El futuro de la previsional y la confianza de los asegurados penden de un hilo, mientras el país se enfrenta a una serie de desafíos que amenazan su estabilidad y su progreso. La situación exige una respuesta urgente y transparente por parte de las autoridades, así como un compromiso real con la mejora de los servicios públicos y la protección de los derechos de los ciudadanos.


