El Athletic Club y la Real Sociedad se aseguraron sus billetes para las semifinales de la Copa del Rey en una jornada de partidos cargada de emoción y giros inesperados. Ambos equipos vascos superaron sus respectivos obstáculos, aunque de maneras muy distintas, para alcanzar la penúltima instancia del torneo.
El Athletic Club tuvo que sufrir hasta el último segundo para vencer al rival al que se enfrentó, en un encuentro marcado por la peculiaridad de un autogol decisivo y un gol en el tiempo de descuento. El partido comenzó con un ritmo frenético, y la suerte sonrió inicialmente al equipo contrario cuando, en el minuto 8, Abderrahman Rebbach adelantó a su equipo con un gol tempranero que parecía poner el camino en cuesta para los de Bilbao. Sin embargo, la respuesta del Athletic no tardó en llegar, aunque de la forma más insólita posible. En el minuto 26, Umar Sadiq, delantero del equipo rival, introdujo el balón en su propia portería, otorgando el empate al Athletic y sembrando la incertidumbre en el estadio.
El gol en propia puerta revitalizó al Athletic, que comenzó a dominar el juego y a generar ocasiones de peligro. Sin embargo, la defensa del equipo contrario se mostró sólida y logró contener los ataques bilbaínos hasta el descanso. La segunda parte del encuentro fue un auténtico toma y daca, con ambos equipos buscando desesperadamente el gol que les diera la victoria. El Athletic, impulsado por su afición, apretaba cada vez más, pero se topaba con la resistencia de un portero inspirado y una defensa bien organizada.
Cuando todo parecía indicar que el partido se resolvería en la prórroga, llegó el momento mágico. En el minuto 90+6, ya con el tiempo prácticamente cumplido, Iñaki Williams, el delantero estrella del Athletic, aprovechó un despiste de la defensa rival para marcar un gol de bella factura que desató la euforia en las gradas. El gol de Williams, que llegó en el último suspiro del encuentro, selló la victoria del Athletic y le permitió acceder a las semifinales de la Copa del Rey.
Por su parte, la Real Sociedad también tuvo que trabajar duro para superar al Alavés y lograr su clasificación para las semifinales. El partido, disputado en el Reale Arena de San Sebastián, fue un auténtico espectáculo de goles, con un total de cinco tantos anotados. La Real Sociedad comenzó el encuentro con buen pie, y Mikel Oyarzabal abrió el marcador en el minuto 15 con un gol de cabeza que encendió la afición local. Sin embargo, el Alavés no se amilanó y respondió rápidamente, con un gol de Abderrahman Rebbach en el minuto 8 que igualó el marcador.
El partido se mantuvo igualado durante gran parte de la primera parte, con ambos equipos buscando el gol que les diera la ventaja. En el minuto 29, el Alavés se adelantó en el marcador gracias a un gol de penalti transformado por Antonio "Toni" Martínez. La Real Sociedad, herida en su orgullo, reaccionó con coraje y comenzó a presionar en busca del empate. Su esfuerzo fue recompensado en el minuto 76, cuando Gonçalo Guedes, con un disparo cruzado imparable, logró igualar el marcador.
El empate revitalizó a la Real Sociedad, que se lanzó al ataque en busca de la victoria. En el minuto 80, Orri Oskarsson, que había entrado en el campo poco antes, marcó un golazo de volea que puso a la Real Sociedad por delante en el marcador. El Alavés, desesperado por evitar la derrota, se volcó sobre la portería de la Real Sociedad, pero la defensa local se mostró sólida y logró contener los ataques visitantes. Finalmente, el partido terminó con un marcador de 3-2 a favor de la Real Sociedad, que selló su clasificación para las semifinales de la Copa del Rey.
Ambos equipos vascos, Athletic Club y Real Sociedad, han demostrado su valía en esta edición de la Copa del Rey y se han ganado el derecho a estar entre los cuatro mejores. Las semifinales prometen ser emocionantes y disputadas, con la posibilidad de un derbi vasco en la final del torneo. Los aficionados al fútbol ya esperan con ansias estos encuentros, que sin duda serán un espectáculo inolvidable. La Copa del Rey sigue ofreciendo sorpresas y emociones, y la presencia de dos equipos vascos en las semifinales es una muestra del buen momento que vive el fútbol en esta región de España. La competición continúa su curso, y los equipos que han logrado llegar a esta instancia están decididos a luchar hasta el final por levantar el trofeo.


