ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 6 de febrero de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

La Ansiedad Silenciosa: El Precio Oculto de "Poder Con Todo

La Ansiedad Silenciosa: El Precio Oculto de "Poder Con Todo
AudioNoticia DisponibleVer en Video (Formato TikTok)

La creciente prevalencia de la ansiedad funcional entre mujeres jóvenes y adultas está generando preocupación entre los profesionales de la salud mental. Aparentemente exitosas, eficientes y siempre disponibles, estas mujeres esconden tras una fachada de control una tormenta interna de preocupación, agotamiento y autoexigencia. La psicóloga clínica Teresita Miranda explica que esta condición, cada vez más común, se caracteriza por la capacidad de mantener un alto rendimiento en todas las áreas de la vida, mientras se experimenta un sufrimiento emocional significativo.

La ansiedad funcional no se manifiesta como parálisis o inmovilidad, sino como un impulso constante a hacer más, a ser más, a controlar cada aspecto de la vida. La productividad se convierte en un escudo, una forma de evitar que la ansiedad se haga visible, tanto para los demás como para la propia persona. Esta dinámica, sin embargo, es profundamente peligrosa, ya que permite que la condición pase desapercibida durante largos períodos de tiempo, agravando el impacto en la salud física y mental.

Sos increíble, no sé cómo hacés para tanto , es una frase común que escuchan estas mujeres, reforzando la idea de que su capacidad para funcionar a un nivel tan alto es algo admirable. Lo que nadie ve es el costo oculto de esa capacidad : noches en vela, pensamientos acelerados, un nudo constante en el pecho y una sensación de agotamiento profundo que no se alivia con el descanso.

Las señales de la ansiedad funcional son sutiles pero persistentes. Incluyen pensamientos acelerados y una preocupación excesiva por el futuro, dificultad para desconectar y relajarse, perfeccionismo extremo, autocontrol excesivo e incapacidad para delegar tareas. Estas mujeres sienten la necesidad constante de ganarse el día , de demostrar su valía a través de la productividad y el cumplimiento de sus obligaciones.

A nivel físico, la ansiedad funcional se manifiesta a menudo como fatiga crónica, dificultad para dormir, tensión muscular en la espalda y el cuello, y una sensación general de agotamiento. Paradójicamente, estas mujeres a menudo minimizan su necesidad de descanso, convencidas de que su cuerpo no lo necesita o de que no tienen tiempo para ello. También experimentan una sensación de pérdida de tiempo cuando intentan pausar o relajarse, sintiendo que deberían estar haciendo algo productivo.

A pesar del agotamiento emocional, su rendimiento laboral y su nivel de organización siguen siendo impecables. Son responsables, eficientes y capaces de manejar múltiples tareas simultáneamente. Sin embargo, esta aparente fortaleza esconde una profunda vulnerabilidad y un creciente riesgo de agotamiento.

Según la psicóloga Miranda, el origen de la ansiedad funcional es multifactorial, pero la presión social y las expectativas poco realistas juegan un papel fundamental. Las mujeres suelen sumar capas de responsabilidad sin cuestionarlas, sienten que deben ser excelentes profesionales, estar disponibles siempre para sus familias, ser las más eficientes de la casa, también deben mantener una buena imagen física y no quejarse porque si lo hacen sienten que están fallando , explica.

A esta presión tradicional se suma un fenómeno reciente: la autoexigencia digital, alimentada por la comparación constante con vidas aparentemente perfectas en las redes sociales. La exposición a imágenes idealizadas de éxito, belleza y felicidad genera una sensación de insuficiencia y una presión adicional para alcanzar estándares inalcanzables. El resultado es un círculo vicioso en el que las mujeres funcionan cada vez mejor y se sienten cada vez peor.

¿Cómo romper este ciclo? La psicóloga Miranda sugiere que el primer paso es reducir al menos un 20% de la lista diaria de tareas. Lo que salga no es pereza: es salud , enfatiza. También es importante aprender a tomar microdescansos a lo largo del día, practicar la desconexión digital y aprender a decir no a las demandas externas.

Pregúntate ¿estoy haciendo esto por pasión o por miedo? , aconseja la especialista. Si la respuesta es miedo, es hora de reevaluar las prioridades y establecer límites claros.

La terapia y el acompañamiento profesional son herramientas fundamentales para abordar la ansiedad funcional. Un psicólogo puede ayudar a identificar los patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen a la condición, desarrollar estrategias de afrontamiento saludables y promover el autocuidado.

Vivir con el corazón en alerta permanente no es normal, sostenible, ni saludable , afirma Teresita Miranda. Es momento de que las mujeres que pueden con todo se pregunten si quieren seguir pudiendo de esa manera.

Reconocer la ansiedad funcional no es una señal de debilidad, sino de valentía y autocuidado. Es el primer paso para recuperar el bienestar emocional y construir una vida más equilibrada y satisfactoria. Es un llamado a priorizar la salud mental y a romper con las expectativas poco realistas que nos impone la sociedad. Es un recordatorio de que está bien no ser perfecta, de que está bien pedir ayuda y de que está bien priorizar el propio bienestar.

¿Te gusta estar informado?

Recibe las noticias más importantes de Latinoamérica directamente en Telegram. Sin Spam, solo realidad.

Unirme Gratis